Saúl Craviotto ha vuelto a demostrar que es un fan absoluto de las recetas de toda la vida. Y este flan que prepara paso a paso en su perfil de Instagram es una buena muestra: nos recuerda al postre de la abuela que solo necesita buenos ingredientes, paciencia y mucho mimo.
Huevos, leche, azúcar y un buen caramelo bastan para conseguir uno de esos postres que forman parte de la memoria gastronómica de varias generaciones. El olímpico Saúl Craviotto se pone a cocinar, esta vez, para mostrarnos lo sencillo y delicioso que es un auténtico flan de huevo. No pierdas detalle y anímate a prepararlo en casa siguiendo los consejos y trucos de este deportista de élite que descubrió su pasión por la cocina casi por casualidad.
DE LA PIRAGUA A LOS FOGONES
Saúl Craviotto es uno de los grandes nombres del deporte español. Piragüista, Policía Nacional y ganador de seis medallas olímpicas, se convirtió tras los Juegos de París 2024 en el deportista español con más metales olímpicos de la historia. Pero hubo un momento que cambió su relación con la gastronomía para siempre: su paso por MasterChef Celebrity.
Cuando entró en la segunda edición del concurso, en 2017, el propio Craviotto reconoció que prácticamente partía de cero. Llegó a decir que no sabía ni freír un huevo. Su mentalidad deportiva, sin embargo, hizo el resto: convirtió el aprendizaje culinario en un entrenamiento más, buscó ayuda y practicó hasta dominar técnicas que hasta entonces le eran desconocidas. El esfuerzo dio resultado y terminó proclamándose ganador de MasterChef Celebrity 2.
Desde entonces, la cocina se ha convertido en una de sus grandes aficiones. Lejos de la imagen del cocinero que busca complicar cada plato, Craviotto apuesta por una cocina práctica, sencilla y ligada al disfrute. En una entrevista reciente explicaba que actualmente se considera un cocinero bastante práctico y que entre sus platos preferidos están la tortilla de patata y la fideuá. También reconoce que su paso por MasterChef le cambió la vida.
Y hay un detalle especialmente bonito en su relación con la cocina: sus primeros pasos fueron, precisamente, fruto de la disciplina y la constancia que ya había aplicado durante años al deporte. En la preparación para el concurso, llegó a entrenarse con profesionales y a aprender en restaurantes, trasladando a los fogones la misma filosofía que le había llevado a conquistar los podios olímpicos.
FLAN DE HUEVO, UN CLÁSICO CON SIGLOS DE HISTORIA
Pocos postres españoles son tan reconocibles como el flan de huevo. Su aspecto sencillo —una crema de huevo y leche cubierta por una fina capa de caramelo— esconde una historia que se remonta muchos siglos atrás.
Sus antecedentes se encuentran en la Antigua Roma, donde ya existían preparaciones a base de huevo y leche que se cocinaban hasta adquirir una textura similar a la de una crema cuajada. Una de ellas era la tiropatina, elaborada con leche, huevos y un ingrediente dulce como la miel. Aquellas preparaciones podían tener además versiones saladas, bastante alejadas del flan que conocemos hoy.
Con el paso del tiempo, este tipo de elaboraciones se expandió por Europa y fue evolucionando. Durante la Edad Media fueron especialmente populares las preparaciones de este estilo, tanto dulces como ensaladas. El nombre «flan» procede de términos medievales como flado y flaon, relacionados con la idea de una elaboración plana o una tarta.
El flan moderno terminó alejándose de aquellas primeras versiones para convertirse en la combinación que hoy conocemos: huevo, leche y azúcar, cocinados suavemente y acompañados de caramelo. En España se ha convertido en uno de los grandes postres caseros, de esos que evocan inmediatamente la cocina de las abuelas. También ha viajado por medio mundo y cuenta con numerosas versiones en América Latina y otros países.
¿CUÁL ES EL SECRETO DE UN BUEN FLAN?
Aunque la receta sea sencilla, la técnica importa. El baño María permite que el flan se cocine de forma suave y uniforme, evitando que el calor directo haga que la mezcla se cuaje demasiado deprisa. El resultado ideal es una textura lisa, delicada y cremosa.
También es importante no precipitarse al desmoldar: el flan debe estar completamente frío para que conserve su forma. Y, por supuesto, el caramelo es parte esencial del resultado. Al invertir el molde, se convierte en esa salsa dorada que recubre el flan y le aporta el característico contraste entre el dulzor de la crema y las notas ligeramente tostadas del azúcar.
RECETA, PASO A PASO, DEL FLAN DE HUEVO DE SAÚL CRAVIOTTO
INGREDIENTES:
- 6 huevos
- 500 ml de leche entera
- 200 g de azúcar
- 1 rama de canela
- La piel de 1 limón
- 40 g de azúcar para el caramelo (requemado)
- 2 cucharadas de agua
ELABORACIÓN:
- Pon la leche en un cazo al fuego, añade la piel de limón y la canela.
- Deja que infusione a fuego medio hasta que rompa a hervir y apaga el fuego. Deja enfriar.
- En un bol, pon los huevos con el azúcar y revuelve todo bien, sin batir.
- Una vez fría la leche, retira la piel de limón y la canela y cuélala. Añade la leche al bol de los huevos y bate a mano; no uses batidora porque conviene que esté muy batido para que no salga esponjoso.
- En una sartén antiadherente, pon los 40 g de azúcar y 2 cucharadas de agua, coloca en el fuego hasta que se haga un caramelo oscuro.
- Con mucho cuidado, vierte el caramelo en la flanera y ve moviendo por las paredes del fondo del molde. Incorpora toda la mezcla en la flanera y prepara una fuente honda con agua para el baño maría.
- Mete al horno a 160° durante 45-50 minutos. Comprueba que está bien cuajado con un pincho que debe salir limpio.
- Cuando se temple, pasa la flanera o molde a la nevera.
- Saca el molde, coloca un plato en la superficie y dale la vuelta de forma enérgica para que salga el flan sin romperse.
- Haz porciones del flan, sirve... ¡Y a disfrutar!











