El curioso pueblo en España y Portugal donde cruzas una calle y tienes que cambiar la hora: dos países, dos horarios y apenas 100 metros


Hornos, molinos y ganado se repartían entre los habitantes, con un dialecto leonés casi extinto y un reloj que cambia de hora en un solo paso.


Rihonor de Castilla en Zamora y Rio de Onor en el distrito de Bragança, el pueblo que pertenece a España y Portugal© Shutterstock
2 de octubre de 2026 a las 20:00 CEST

Cuando José Saramago recorrió su país para escribir Viaje a Portugal llegó a un rincón del nordeste transmontano y dejó por escrito una ristra de preguntas sin respuesta. Dónde quedaba allí la Raya, cómo se llamaba aquel territorio, si seguía siendo Portugal o era ya España, o si simplemente era Rio de Onor y nada más. Casi medio siglo después, las dudas del Nobel siguen intactas para muchos de quienes bajan por la carretera desde las lomas de la Sierra de la Culebra hasta un valle estrecho de prados, huertos y casas de pizarra apiñadas a ambos lados de un río. 

Rihonor de Castilla en Zamora y Rio de Onor en el distrito de Bragança, el pueblo que pertenece a España y Portugal© Shutterstock

Nada en el paisaje ayuda a resolverlas. Unos 100 metros separan la última casa zamorana de la primera transmontana, no hay garita ni edificio de aduanas que recuerde otros tiempos, y el caserío responde a dos nombres oficiales, Rihonor de Castilla y Rio de Onor, aunque en realidad es uno solo atravesado por un río que le da nombre. Durante siglos, sus habitantes compartieron hornos, tierras y rebaños sin preguntarse a qué lado pertenecía cada uno, un caso sin equivalente en toda la península que todavía hoy puede recorrerse sin prisa.

Por la zamorana Sierra de la Culebra

Desde España, la aproximación natural al enclave parte de Puebla de Sanabria. Allí el Hotel Los Perales ocupa una casona que desde finales del siglo XIX sirvió de posada a arrieros y caminantes, y que supone un buen campamento base para la escapada. Desde la villa, la carretera autonómica atraviesa la parte más occidental de la Sierra de la Culebra, un territorio de leyendas y cuentos fronterizos. Quien prefiera dormir más cerca de la Raya tiene en Santa Cruz de los Cuérragos la Casa Rural Santa Cruz, levantada a partir de una vivienda y una cuadra de más de 160 años, respetando la estética del pueblo. Sin embargo, también en el pequeño pueblo se puede pernoctar, a pesar de ser apenas un puñado de casas que se arremolinan junto al agua.

Sierra de la Culebra, Zamora© Shutterstock
Sierra de la Culebra.

El camino hacia el pueblo permite conocer de paso el municipio de Pedralba de la Pradería, al que pertenece Rihonor. En Calabor brotan unas aguas medicinales conocidas desde la Edad Media que todavía hoy se embotellan y comercializan, y Lobeznos conserva su ermita y un gran horno comunal para cocer el pan, un primer aviso de la vida compartida que espera más adelante. Rihonor fue municipio independiente hasta mediados del siglo XIX, cuando se integró en Pedralba. Al llegar, la parte española se muestra recogida y presidida por una iglesia en lo más alto del pueblo, desde la que se domina todo el valle y la aldea hermana. En la calle Molino figura la oficina de turismo, atendida a través del teléfono municipal, porque aquí las cosas se hacen de otro modo.

Ciervos en la sierra de la Culebra, Zamora© Shutterstock
Ciervos en la sierra de la Culebra.

Un paso, dos países: Rihonor de Castilla en Zamora y Rio de Onor en el distrito de Bragança.

Esta aldea remota es anterior a cualquier frontera, lo que explica muchas cosas. Perteneciente al reino de León cuando Portugal se independizó a mediados del siglo XII, varios conflictos entre ambos reinos hicieron que la línea divisoria se estabilizara a principios del siglo XIII, dejando un solo núcleo con dos nombres, Rihonor de Castilla en Zamora y Rio de Onor en el distrito de Bragança. Sin embargo, quien busque una garita se llevará una sorpresa. Apenas 100 metros separan la última casa española de la primera portuguesa, y no queda rastro de aduana ni de puesto fronterizo. 

Rihonor de Castilla en Zamora y Rio de Onor en el distrito de Bragança, el pueblo que pertenece a España y Portugal© Shutterstock

El límite lo marca algo tan simple como un hito de piedra junto a un castaño, flanqueado por las señales de Rihonor de Castilla y de España, y basta un paso para cambiar de país. Del lado portugués, curiosamente, falta el cartel equivalente. Lo que sí cambia al cruzar es la hora, porque entre un barrio y otro hay 60 minutos de diferencia. La Raya solo intentó hacerse visible una vez, en 1974, con la Revolución de los Claveles recién estallada y el temor a una invasión, cuando un teniente de la guardia fiscal portuguesa tendió una cadena en un camino. Los vecinos abrieron una senda justo al lado y siguieron pasando con su ganado y sus aperos.

Al otro lado cambia también el idioma, aunque no demasiado. Sus habitantes pasan del español al portugués con naturalidad, y ambos llevan la huella del rihonorés, un dialecto leonés casi extinto. Los lazos llegan a los apellidos, pues la extensa familia de los Preto del lado portugués es la de los Prieto en el español. Y la arquitectura es idéntica en las dos orillas, con casas de piedra y pizarra cuya planta baja servía de cuadra y cobertizo para las herramientas, mientras la familia vivía en la de arriba.

La zona portuguesa

Del lado portugués, la visita debería empezar en la Casa do Touro, que ayuda a entender todo lo que se verá después. Abrió a finales de 2018 en el edificio que antiguamente alojaba el toro comunal de la aldea, y en sus dos plantas repasa con recursos audiovisuales el comunitarismo, el gobierno del Conselho, el toro del pueblo y las fiestas de los mozos. Lo que cuenta llamó la atención del etnólogo Jorge Dias, que en 1953 publicó sobre la aldea una monografía de más de 600 páginas y la definió como el ejemplo más característico de organización comunitaria de Portugal. La campana convocaba a la asamblea, a la que acudía un varón por casa. Las decisiones importantes se votaban, dos mordomos llevaban la gestión diaria y la contabilidad se anotaba con muescas en varas de madera.

Rihonor de Castilla en Zamora y Rio de Onor en el distrito de Bragança, el pueblo que pertenece a España y Portugal© Shutterstock

Entre las piezas destaca la Vara da Justiça, con la que los mordomos registraban las multas impuestas a quien incumplía las normas, que a menudo se pagaban en medidas de vino o de aceite. El vino, de hecho, se lo bebían los asistentes en la propia reunión del concejo. Se compartían los hornos, las tierras de cultivo, en las que todos tenían la obligación de trabajar, y un rebaño que pastaba en terrenos comunales. Al salir, conviene fijarse en las puertas de las cuadras, de algunas de las cuales aún cuelga el carabelho, un cerrojo rudimentario de madera que se encuentra por todo Trás-os-Montes, y que solo es visible en aldeas donde impera la confianza, pues se abre con mucha facilidad.

Un paseo junto al río

Desde el museo, el recorrido sigue el curso del agua. Muchos lo llaman romano, pero el puente que une las dos márgenes de la aldea data del siglo XIX. A su lado, los tanques comunitarios donde se lavaba la ropa siguen cubiertos con tejas de pizarra, y en la orilla asoma el molino comunitario, rehabilitado hace poco tiempo. La ruta se completa con la iglesia de São João Baptista, la forja comunitaria, los lagares de vino, los hornos y la fuente, repartidos por calles empedradas de casas de esquisto a las que se sube por escaleras exteriores. La vida compartida se ha ido apagando con la falta de gente joven, pero hoy viven aquí unas 40 personas, y quienes pasean por aquí suelen coincidir en la amabilidad con que reciben al forastero.

Rihonor de Castilla en Zamora y Rio de Onor en el distrito de Bragança, el pueblo que pertenece a España y Portugal© Shutterstock

Para comer no hace falta salir del pueblo. O Trilho d'Onor es un restaurante familiar de cocina transmontana con vistas al río, donde la posta a la mirandesa y el chuletón son los platos más celebrados. Para el café de la sobremesa, lo propio es el Bar da Associação, donde se charla con los vecinos. Quien quiera quedarse a dormir tiene la Casa do Rio, en la Rua da Lagoa n.º 7, con solo dos habitaciones, o la Casa da Portela, también en el número 7, pero de la Rua da Portela. Pasar la noche aquí tiene premio, porque cuando se marchan los visitantes del día, la aldea recupera una calma donde el intenso silencio es abismal.

Rihonor de Castilla en Zamora y Rio de Onor en el distrito de Bragança, el pueblo que pertenece a España y Portugal© Shutterstock

Tras la pista del lobo

La mejor manera de entender el paisaje que sostuvo aquel modelo de vida es caminarlo. La ruta PR11, O Lado Português de Rio de Onor arranca a la entrada de la aldea, junto al Parque de Campismo Rural, y traza un circuito de 7 kilómetros de dificultad media entre los 686 y los 770 metros de altitud. El tramo más alto recorre una pista con vistas sobre los montes y desciende hacia el río hasta un roble melojo centenario, declarado Árbol de Interés Público. La vuelta sigue la orilla del Onor junto a un prado, cruza el río y atraviesa los terrenos comunales que anteceden al pueblo. 

Lobos en la sierra de la Culebra.© Shutterstock
Lobos en la sierra de la Culebra.

Todo este entorno está protegido a ambos lados de la Raya. La parte portuguesa pertenece al Parque Natural de Montesinho, y el conjunto se integra en la Reserva de la Biosfera Transfronteriza Meseta Ibérica, declarada por la UNESCO en 2015. En estas serranías vive la mayor densidad de lobos del continente, junto a venados, jabalíes y rebaños de ovejas, lo que explica por qué el concejo mantenía sus propios perros de guarda. Para profundizar en este espacio desde el lado español, el Centro de Interpretación de la Reserva de la Biosfera Meseta Ibérica, muestra paisajes, fauna a escala real, patrimonio y productos locales en tres idiomas.

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MUY PRÁCTICO

Dónde está y cómo llegar

En la comarca de Sanabria, junto al distrito portugués de Bragança. Se llega desde Puebla de Sanabria.

Mejor época para viajar

De mayo a octubre, cuando el clima es más agradable, y siempre de miércoles a domingo para encontrar abierta la Casa do Touro.

Tres imprescindibles

  • Plantar un pie en cada país junto al hito de piedra. 
  • Visitar la Casa do Touro.
  • Caminar por la ruta PR11 hasta el roble centenario.

Qué probar

La posta a la mirandesa y el chuletón de ternera a la brasa de la cocina transmontana, acompañados de vino de la región.

El consejo del experto viajero

Ajustar el reloj al cruzar el hito y no ir con prisa, sentarse en el bar de la asociación y charlar con los vecinos para conocer sus historias.