Una textura suave y cremosa, que se funde en la boca con gran facilidad; un rico contraste de sabor, aportado por el caramelo, con sus notas tostadas… ¡Cuánto nos gusta un buen flan! Una preparación sencillísima que tiene siglos de historia tras de sí.
Ya los romanos elaboraban recetas basadas en la cocción de leche y huevos, pero no fue hasta la Edad Media cuando en España, con el uso del azúcar, el flan que conocemos hoy comenzó a popularizarse, especialmente en la cocina conventual.
Ligado también al recetario típico de Cuaresma, cuando no se comía carne, el flan sigue siendo hoy un imprescindible absoluto de nuestra repostería. De hecho, en los últimos tiempos está, si cabe, más de moda que nunca. Muchos son los restaurantes de renombre que lo han traído de nuevo a sus cartas. Incluso el congreso de cocina más prestigioso de España, Madrid Fusión, celebraba en su última edición un concurso dedicado al flan. Seis fueron los finalistas de este campeonato que, finalmente, otorgó su primer premio al flan del restaurante madrileño La Leña de Cobo.
A partir de la versión clásica han ido surgiendo infinidad de versiones (muchos países tienen su propia variante). Entre los sabores más populares encontramos el flan de coco, el de chocolate, el de café. Precisamente será este último el sabor del flan que vamos a preparar hoy. Un postre perfecto para coffee lovers que resulta sencillísimo de hacer y que, a cambio, nos ofrece un resultado… ¡Totalmente irresistible!
Pero antes vamos a recordar algunos tips muy básicos cuando vamos a elaborar un flan, sea del sabor que sea:
CONSEJOS PARA HACER FLAN CASERO
- Mezcla sin batir en exceso
Remueve los ingredientes solo hasta que se integren, evitando batir enérgicamente. Así reduces la incorporación de aire y consigues una textura más fina y homogénea. - Baño María, la mejor técnica
Cocina el flan con calor indirecto, colocando el molde dentro de otro recipiente con agua caliente. Este método asegura una cocción suave y evita que la mezcla se corte o se agriete. - Atención a la temperatura del horno
Mantén una temperatura media o media-baja para que el flan cuaje lentamente. Un calor excesivo provoca burbujas, textura gomosa o un acabado irregular. - Prepara el caramelo con paciencia.
Deja que el azúcar se funda poco a poco sin remover constantemente al inicio. Esto evita la cristalización y permite obtener un caramelo limpio y uniforme. - Respeta el tiempo de enfriado.
Deja reposar el flan varias horas en la nevera antes de desmoldarlo. Este tiempo es esencial para que adquiera consistencia y no se rompa. - Desmolda con cuidado.
Pasa un cuchillo por los bordes del molde para despegarlo suavemente y dale la vuelta con decisión, pero sin brusquedad, para conservar su forma intacta.
RECETA: FLAN DE CAFÉ, PASO A PASO
Si das al play en el vídeo que encontrarás arriba, podrás ver el sencillo paso a paso para preparar este flan de café. Dejamos aquí debajo también su descripción e ingredientes detallados.
INGREDIENTES
Para el caramelo
- 100 gramos de azúcar blanca
- 3 cucharadas de agua
- 1 chorrito de zumo de limón
Para el flan
- 5 huevos
- 100 gramos de azúcar blanca
- 400 mililitros de leche
- 100 mililitros de café
PREPARACIÓN
El caramelo:
-En una sartén echa el azúcar, el agua y el zumo de limón.
- Cocina a fuego suave y retira cuando empiece a tostarse.
-Vuelca el caramelo en el molde donde vayas a cocinar el flan y repártelo bien por fondo y paredes.
El flan
-En un cuenco bol amplio echa los huevos, el azúcar, la leche y el café y bate con una varilla hasta que esté todo bien integrado.
-Vierte la mezcla sobre el molde donde previamente has echado el caramelo.
-Introduce el molde en una bandeja con agua para hacer un baño maría.
-Hornea 40-45 minutos a 165 ºC.
-Saca con cuidado del horno, deja que se enfríe y desmolda.
-Sirve solo o con un poco de nata o helado.








