Frase del día

La frase de Platón, filósofo del siglo V a.C., que los psicólogos aconsejan hoy: "La primera y mayor victoria es conquistarse a uno mismo"


Hablamos con la psicóloga Nerea Baztán Barbería sobre el significado y la aplicación de estas palabras para mejorar nuestro bienestar emocional


© Getty Images
Amaia LeónRedactora jefe de Belleza
26 de julio de 2026 a las 12:59 CEST

Que las palabras de ciertos autores hayan sobrevivido siglos y siglos no es, ni de lejos, casualidad. Aristóteles sigue citándose a día de hoy, 24 siglos después, y lo mismo sucede con su maestro, Platón. Su frase "la primera y mayor victoria es conquistarse a uno mismo" nos sirve de punto de partida para tratar un tema habitual en las consultas de los psicólogos y  clave en el bienestar emocional: la autorregulación y su relación con la autoestima.

Media Image© Getty Images

¿Quién fue Platón?

Discípulo de Sócrates y maestro de Aristóteles, Platón ( 387 a. C.-347 a. C.) fue uno de los filósofos más influyentes no solo de la Academia de Atenas durante los siglos V y IV a.C., sino de la historia. Es el autor de la Teoría de las Ideas, el Mito de la caberna y La República, tres obras que se estudian en colegios de todo el mundo. 

Su principal enseñanza es la diferenciación del "mundo sensible" (físico, engañoso y transitorio) y el "mundo de las Ideas" (intangible, eterno y verdadero). A partir de esta teoría, defendía la existencia de la verdad absoluta: mientras los elementos físicos cambian y mueren, los conceptos como Justicia, Belleza o Bien (Ideas) son verdades eternas que existen de manera independiente. Pero sus lecciones incluyen infinitas frases inspiradoras, como la que hoy analizamos: "La primera y mayor victoria es conquistarse a uno mismo"

Media Image© Getty Images

¿Qué significa la frase de Platón según la psicología?

Para conocer qué significan estas palabras del filósofo más famoso de todos los tiempos, hemos hablado con Nerea Baztán Barbería (nereabaztan.com), psicóloga con consulta en Centro Sanitario Navarro, en Barañáin (Navarra). Ella nos explica de manera sencilla la interpretación de estas palabras desde el punto de vista de la psicología: "Para mí, Platón quiso mostrar que la verdadera fortaleza no consiste en dominar a los demás, sino en gobernar la propia mente y la propia conducta. Para ello, llegamos a uno de los principales objetivos de la psicología: la autorregulación".

¿Qué es la autorregulación?

Según nos diría el diccionario, la autorregulación es la capacidad de gestionar conscientemente nuestras emociones, pensamientos y comportamientos. Pero Nerea Baztán va un paso más allá y detalla que "no es sólo conocernos y contenernos, sino identificar nuestras fortalezas y debilidades, descubrir cómo nos habla nuestro pensamiento y cuál es la inercia de nuestra conducta, comprender nuestras propias emociones y necesidades, aprender a controlar nuestros impulsos y sin duda alguna, es que exista una coherencia con los propios valores". Se trata de una de las claves del bienestar emocional.

Media Image© Getty Images

La relación entre autorregulación y autoestima

La autorregulación está estrechamente vinculada con la estima propia: conocernos nos ayuda a aceptarnos y valorarnos (en lo bueno y en lo malo), al mismo tiempo que quererse a uno mismo nos hará más fácil reaccionar a lo que sucede en el mundo según nuestros valores y objetivos.

"Es vital quererse y aceptarse porque de ello va a depender cómo interpretemos el mundo y cómo nos mostremos y relacionemos con los demás y con el entorno. Esto también va a favorecer la autorregulación, esta vez en el plano emocional. Cuando nos valoramos de una manera realista, normalmente toleramos mejor la frustración, gestionamos mejor las críticas y podemos recuperarnos antes de los fracasos", afirma la psicóloga. 

Media Image© Getty Images

El peligro de no tener buena autoestima

Cuando la autorregulación y la autoestima fallan, entre otras consecuencias, podemos caer en lo que coloquialmente llamamos "ser nuestro peor enemigo", una conversación habitual en las sesiones de terapias. "Los pacientes que acuden a mi consulta están aburridos de escucharme decir: "tu mente es tu peor enemigo"", confirma la psicóloga, que nos explica que "la mente del ser humano tiende a funcionar a través de un sesgo de negatividad. Esto quiere decir que la información negativa nos hace prestar más atención, recordarla más y reaccionar con mayor intensidad que aquella positiva".  

Como sucede con muchos otros comportamientos del ser humano, este sesgo es algo que mantenemos desde tiempos muy, muy lejanos: "Tiene una explicación adaptativa: para nuestros antepasados pasar por alto una oportunidad positiva podía ser un problema, pero pasar por alto una amenaza podía ser mortal. Esto hizo que evolucionáramos dando prioridad a la detección de peligros. En consulta, parte de mi trabajo es mostrar esta realidad no para eliminar el sesgo (que es imposible), sino para evitar que domine nuestras decisiones y seguir contribuyendo a esa autorregulación de la que hablábamos", detalla la experta.

Además, cuando no tenemos suficiente amor propio, buscamos la aprobación externa constantemente, "ya que nuestros pensamientos van a limitar que la valoración propia sea adecuada", y percibimos el entorno como una amenaza. 

Media Image© Getty Images

Cómo querernos más y mejorar nuestra autorregulación

Aparte de conocer el sesgo de negatividad, Nerea Baztán nos da otras claves para mejorar nuestra autoestima y, con ello, nuestra autorregulación:

  • "Lo principal es ser conscientes de cómo nos habla nuestro propio pensamiento y poner medidas si no lo hace de la manera más adecuada". Si notamos que no estamos siendo justos con nosotros mismos, o que nos estamos tratando de una manera en la que nunca trataríamos a un amigo o un familiar, y esto está afectando a nuestra felicidad y bienestar emocional, es importante hablar con un profesional.
  • "En consulta siempre intento trabajar el control del pensamiento, es decir, aprender a no dejarnos llevar y no entrar en esos bucles de rumiación que nos machacan y que influyen directamente en nuestras emociones y nuestra conducta, generalmente paralizándonos".

"La autoexigencia elevada es uno de los factores que más repercuten en el automaltrato, pero no el único. También rasgos como la perfección, la dependencia emocional, el neuroticismo o la autocompasión siempre que sean extremos (o demasiado o muy poco), van a influir directamente en cómo nos tratamos", explica sobre quiénes son más proponesos a tener una baja autoestima. Y añade: "también el haber vivido experiencias tempranas difíciles es un gran factor de riesgo ante este tipo de conductas. Crecer en un entorno donde hay críticas constantes, expectativas muy elevadas, rechazo o acoso… tiende a instaurar creencias erróneas en la persona que pueden hacerle llegar a no tratarse bien".