Rafa Nadal comparte este hábito saludable: “En mi vida personal siempre he creído mucho en el ejemplo, tiene más impacto que cualquier discurso”


Ha tomado más consciencia sobre la fotoprotección y lo intenta transmitir a sus hijos, Rafa y Miguel, porque, como afirma, lo que uno aprende de pequeño es más fácil que lo mantenga toda la vida


Rafael Nadal durante el acto de investidura como doctor honoris causa por la Universidad Politécnica de Madrid, celebrado el martes 24 de marzo de 2026.© GTRES
14 de mayo de 2026 a las 7:00 CEST

El cáncer de piel sigue aumentando y los especialistas insisten en que gran parte de los casos pueden prevenirse con hábitos adecuados de fotoprotección desde la infancia. Y es que la exposición solar acumulada, las quemaduras repetidas y la falta de revisiones dermatológicas continúan siendo algunos de los principales factores de riesgo del melanoma, el cáncer cutáneo más agresivo.

Con motivo del Día Mundial del Melanoma, que se celebra el 23 de mayo, la Academia Española de Dermatología y Venereología, la Fundación Piel Sana y Cantabria Labs recuerdan la importancia de detectar precozmente cualquier lesión sospechosa y de reforzar la educación solar, especialmente entre niños y adolescentes.

Entre las voces que participan en esta campaña de concienciación se encuentra la de Rafa Nadal, embajador de Cantabria Labs, que durante años ha desarrollado gran parte de su carrera deportiva al aire libre y reconoce que su percepción sobre el sol ha cambiado con el paso del tiempo.

“Hoy entiendo mucho mejor los riesgos de la exposición solar y también la importancia de transmitir estos hábitos a mis hijos, para que crezcan con esa educación desde pequeños”, asegura el extenista.

Media Image© Getty Images

Nadal admite que cuando era niño no existía el nivel de información actual sobre los efectos de la radiación ultravioleta. “Cuando yo era pequeño no existía toda la información que tenemos hoy sobre los riesgos de la exposición solar”, explica. Pero en deportes como el tenis, donde los entrenamientos y competiciones se desarrollan durante horas bajo el sol, la exposición acumulada es especialmente elevada.

“Los deportistas, especialmente en deportes como el tenis, pasamos muchísimas horas entrenando y compitiendo al aire libre”, recuerda Nadal. Por eso, añade, aprender a protegerse no es solo una cuestión individual, sino también educativa: “Son hábitos sencillos que pueden prevenir muchos problemas en el futuro”.

No todo cáncer de piel es melanoma

Uno de los errores más frecuentes es pensar que todos los cánceres cutáneos son melanomas. Sin embargo, Lourdes Navarro, dermatóloga representante de la Fundación Piel Sana de la AEDV, explica que existen dos grandes grupos: el melanoma y el cáncer cutáneo no melanoma.

Dentro del cáncer cutáneo no melanoma, Navarro destaca dos tumores principales. El primero es el carcinoma basocelular, que define como “el tumor maligno más frecuente de la piel”. Según explica, suele ser un tumor localizado, con muy poca capacidad de extenderse y con buen pronóstico.

El segundo es el carcinoma escamoso o espinocelular, que presenta un comportamiento más agresivo. Navarro advierte de que puede extenderse a otras partes del cuerpo y que, en fases iniciales, puede manifestarse como “una mancha rosada o una herida que no termina de cicatrizar”.

El melanoma, aunque menos frecuente, es el más peligroso. “Aunque es el menos frecuente, es el más agresivo”, señala Navarro. Este tumor se origina en los melanocitos, las células responsables de producir melanina, y puede aparecer sobre un lunar previo o como una lesión nueva.

“El diagnóstico precoz es fundamental en todos los cánceres de piel, pero especialmente en el melanoma”, insiste Navarro, porque tiene capacidad de invadir tejidos cercanos y extenderse a ganglios y otros órganos. Detectarlo en fases iniciales cambia de forma radical el pronóstico.

Rafa Nadal con su hijo © Getty Images

La regla ABCDE para detectar un melanoma

Uno de los principales problemas es que gran parte de la población no sabe identificar las señales de alarma. Juan José Andrés Mecina, dermatólogo, miembro de la junta directiva de la AEDV y director médico de Cantabria Labs, recuerda que el Observatorio Heliocare muestra que el 80 % de la población no conoce la regla ABCDE y que alrededor del 50 % tampoco revisa sus lunares de forma habitual.

Natalia Jiménez, dermatóloga del Hospital Ramón y Cajal, explica que la regla ABCDE es una herramienta sencilla para identificar lesiones pigmentadas sospechosas.

  • La A corresponde a la asimetría: cuando una mitad del lunar es diferente de la otra.
  • La B hace referencia a los bordes irregulares.
  • La C se relaciona con el color: lesiones con diferentes tonalidades o colores poco uniformes.
  • La D corresponde al diámetro, especialmente en lesiones superiores a seis milímetros.
  • La E hace referencia a la evolución.

La especialista insiste especialmente en la última letra. “La E, que personalmente considero la más importante, es la evolución”, afirma. Según Jiménez, cualquier lunar o mancha que cambie, pique, sangre o aparezca de forma repentina debe ser motivo de consulta.

La dermatóloga recuerda que esta regla permite detectar casos que, de otro modo, podrían pasar desapercibidos. “El último melanoma que diagnosticamos en consulta fue gracias a esta regla”, explica. La paciente acudía por otro motivo, pero mencionó un lunar que había cambiado.

Foto de la compaña Melanoma Cero con Rafa Nadal en el centro© ca

Los melanomas que no son negros

Aunque muchas personas asocian el melanoma a una lesión oscura o negra, existen melanomas amelanóticos, mucho más difíciles de identificar porque apenas tienen pigmentación.

Juan José Andrés Mecina explica que estos melanomas “no tienen melanina” y por eso pueden presentar colores claros o rosados. Su prevención, aclara, es la misma que en el resto de melanomas: fotoprotección, evitar quemaduras solares y adquirir hábitos adecuados desde la infancia.

El problema está en la detección. Andrés Mecina reconoce que estos tumores son más difíciles de identificar a simple vista, aunque la regla ABCDE también puede ayudar. En estos casos, cobran especial importancia la asimetría, la aparición reciente de la lesión y cualquier cambio que no resulte habitual.

Por su parte, José Luis Ramírez, dermatólogo de IMR, coincide en que los melanomas amelanóticos son especialmente complejos. “Son los más complicados para el paciente, para los dermatólogos, para todos”, explica. “Puede parecer directamente un grano, una picadura o cualquier cosa”.

Ramírez señala que, en estos casos, la dermatoscopia resulta clave porque permite detectar criterios de alarma que no se ven a simple vista, como determinados patrones de vascularización. Aun así, reconoce que pueden generar retrasos diagnósticos “porque no es lo que antes llama la atención”.

Aplicar protección solar debe ser un paso vital en tu rutina. © Getty Images

El melanoma también aparece en zonas sin sol

Otra idea muy extendida es que el melanoma solo aparece en áreas expuestas a la radiación solar. Sin embargo, algunos subtipos pueden desarrollarse en zonas donde apenas llega el sol.

En este sentido, Andrés Mecina explica que existen melanomas que no están relacionados directamente con la exposición solar, como el melanoma lentiginoso acral, que puede aparecer en la planta de los pies. En estos casos, señala, puede haber un componente genético o racial y determinadas mutaciones que predisponen al tumor.

José Luis Ramírez también recuerda que el melanoma “no tiene una única causa”. La exposición intensa y prolongada al sol es un factor de riesgo, pero no el único. “Hay mutaciones que predisponen al melanoma independientemente de la exposición solar”, afirma.

Asimismo, el dermatólogo recuerda que estos tumores de piel también pueden aparecer en zonas que no sospechamos, como debajo de una uña, en la oreja, en el cuero cabelludo o incluso en el ojo. En el caso del cuero cabelludo, reconoce que la detección puede ser especialmente difícil, sobre todo en personas con pelo abundante. Por eso defiende las revisiones dermatológicas y la observación de cualquier cambio sospechoso.

Proteccion solar para pieles con manchas© Getty Images

Las quemaduras solares durante la infancia dejan huella

Otro aspecto que no hay que olvidar es que la infancia y la adolescencia son etapas especialmente sensibles frente al daño solar. Natalia Jiménez insiste en que la educación solar debe empezar desde pequeños y que los adultos tienen un papel fundamental como modelo.

“Nuestros hijos deben vernos utilizar fotoprotección, sombreros, camisetas y mantener una exposición responsable al sol”, señala. La dermatóloga defiende que hay que disfrutar del verano y de las actividades al aire libre, pero sin convertir el bronceado en un objetivo. Además, destaca también la utilidad de las prendas con protección solar, especialmente en niños, porque facilitan mucho la prevención. 

Rafa Nadal comparte esa idea desde su experiencia personal y profesional. En su academia, explica, se desarrollan talleres y acciones educativas para enseñar a los jóvenes deportistas cómo protegerse correctamente. “Lo realmente importante es el ejemplo”, sostiene Nadal. “Los niños aprenden observando. Si ven que entrenadores y adultos actúan correctamente, será mucho más fácil que ellos adopten esos hábitos”.

Los grupos con más riesgo

Aunque cualquier persona puede desarrollar un cáncer de piel, existen grupos especialmente vulnerables. Lourdes Navarro identifica entre ellos a las personas con piel clara, ojos claros, pelo rubio o pelirrojo, así como a quienes se queman con facilidad o tienen antecedentes personales o familiares de cáncer cutáneo.

La dermatóloga también advierte sobre las cabinas de bronceado, porque exponen a una radiación ultravioleta muy intensa en poco tiempo.

Otro grupo de riesgo son los pacientes inmunodeprimidos o en tratamientos que reducen las defensas, como algunos tratamientos oncológicos. Y, por supuesto, quienes trabajan al aire libre: agricultores, jardineros, socorristas, trabajadores de la construcción o del mar.

Mujer poniendose crema solar© Getty Images

Revisiones dermatológicas: cuándo acudir

Una duda que nos surge es cuándo tenemos que acudir al dermatólogo. Y es que las revisiones dermatológicas son una herramienta clave para detectar lesiones sospechosas. José Luis Ramírez recomienda acudir al dermatólogo una vez al año, especialmente en personas con factores de riesgo, antecedentes familiares o numerosos lunares. Después, agrega, se puede decidir si conviene espaciar las visitas o realizarlas con más frecuencia según el riesgo individual.

Andrés Mecina, por su parte, recuerda que la revisión anual no debe sustituir la vigilancia personal. Si aparece un lunar diferente, una lesión que cambia o algo que llama la atención, no hay que esperar a la siguiente cita. En población de riesgo, añade, es especialmente importante consultar cuanto antes.

En cuanto al diagnóstico, Ramírez recuerda también la utilidad de la dermatoscopia digital, que permite fotografiar el cuerpo y los lunares más llamativos para comparar su evolución con el tiempo. Algunas plataformas incorporan ya inteligencia artificial para detectar cambios sospechosos.

Aun así, subraya que estas herramientas no sustituyen al especialista. Según explica, la inteligencia artificial todavía puede dar riesgos elevados en lesiones que no son lunares o interpretar como sospechosos cambios que en realidad son artefactos de la imagen.

Mujer abriendo un bote de pastillas © Getty Images

Fotoprotección oral: complemento, no sustituto

Otro de los temas que más interés despierta es la fotoprotección oral. Juan José Andrés Mecina aclara que las cápsulas solares no sustituyen a la crema solar ni a otras medidas físicas.

Según el director médico de Cantabria Labs, la fotoprotección oral puede ayudar a disminuir parte del daño celular que produce el sol y a reparar alteraciones del ADN, pero debe entenderse como un complemento.

“Sí que tienen cierto poder fotoprotector, pero mucho menor que un filtro 50 plus”, precisa Andrés Mecina. Por eso insiste en que la estrategia debe combinar varias medidas: fotoprotector tópico, ropa adecuada, sombreros, gafas de sol y sentido común en la exposición.

El dermatólogo recuerda además que una camiseta blanca de algodón no siempre protege como se piensa. En algunos casos, puede equivaler a una protección muy baja. Por eso recomienda prendas con protección solar certificada, especialmente en niños.

Mujer protegiendose los ojos del sol© Getty Images

Un cambio cultural frente al sol

Los especialistas coinciden en que todavía queda mucho trabajo por hacer en educación solar. Durante años, el bronceado se ha asociado a salud, belleza o vacaciones, y las quemaduras solares se han normalizado especialmente durante la infancia.

Juan José Andrés Mecina defiende que el objetivo de campañas como "Cero Melanoma" no es lanzar un mensaje puntual, sino generar un cambio real de conciencia. Para este experto, detectar el cáncer de piel a tiempo puede cambiar completamente el pronóstico de los pacientes. Ese es, señala, el gran objetivo: acercarse cada vez más al "Cero Melanoma".

Nadal resume el mensaje desde una perspectiva más cotidiana: aprender a protegerse y enseñar a los niños. "Siempre he pensado que aquello que uno aprende de pequeño es más fácil que lo mantenga toda la vida”, afirma. E insiste en el ejemplo: "En mi vida personal siempre he creído mucho en eso, el ejemplo tiene más impacto que cualquier discurso".

Información sobre la campaña Cero Melanoma

La campaña arranca en Madrid los días 12, 13 y 14 de mayo, con una primera parada delante del intercambiador de Nuevos Ministerios. Tras Madrid, el tour Cero Melanoma continuará su recorrido por Málaga en julio, Santander en septiembre y Mallorca en octubre, con acciones adaptadas a cada entorno y público. En todas las paradas, Cantabria Labs contará con la participación de más de 40 dermatólogos para trasladar a la población la importancia de la autoexploración regular de lunares y la consulta al dermatólogo como herramientas fundamentales de prevención y detección precoz del melanoma.

El objetivo no es sustituir la consulta médica, sino desarrollar una acción educacional sobre la autoexploración de lunares con la regla ABCDE para empoderar a la población con información rigurosa sobre el cuidado de la piel.

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