Fernando Esperón, veterinario, sobre el hantavirus del crucero: "El contagio entre humanos es muy esporádico. Solo hay una variante que puede producirlo"


Te explicamos por qué no podemos pensar en una nueva epidemia o pandemia, a pesar del miedo que pueda aparecer en casos como el de este crucero.


Mujer tumbada en la cama con fiebre© Getty Images
5 de mayo de 2026 a las 15:33 CEST

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha anunciado que Canarias podría acoger el crucero afectado por un brote de hantavirus, la enfermedad por la que murió Betsy Arakawa, la esposa de Gene Hackman. Este organismo internacional también ha confirmado un segundo caso y ha elevado a siete los posibles afectados en el barco. Así, desde el 1 de abril, cuando la embarcación zarpó con 147 pasajeros y tripulantes, siete personas han enfermado, de las cuales tres han fallecido, una está en estado crítico y tres presentan síntomas leves.

A pesar de la gravedad de algunos casos, la OMS lanza un mensaje de tranquilidad: "Teniendo en cuenta la información actual, incluida la forma en que se propaga el hantavirus, el riesgo para la población global es bajo". La situación, sin embargo, ha despertado cierta inquietud, una reacción lógica tras la pandemia del coronavirus, pero los expertos en que son casos distintos.

Los expertos coinciden: no es como el coronavirus

"Este virus no va a causar una epidemia. Ni puede suceder como con el coronavirus", afirma Fernando Esperón, profesor titular de veterinaria, co IP del Grupo de Investigación en Biociencias y Salud Global de la Universidad Europea. 

La razón es su limitada capacidad de transmisión entre humanos. "De todas las variantes que hay del hantavirus, solo una se ha demostrado que haya contagio entre personas. Y este contagio tiene que ser muy estrecho, es muy esporádico y la capacidad para mantenerse en el humano es prácticamente nula", detalla.

Esa excepción es el Andes virus, identificado en Sudamérica, y aun así su capacidad de propagación es muy reducida. Pero veamos en qué consiste este virus, sus formas de contagio y tratamiento. 

mujer enferma tosiendo, sentada en el sofá© Getty Images

Qué es el hantavirus

El hantavirus no es un virus nuevo. "Se conoce desde al menos 70 años, es decir, no es algo nuevo ni un virus que haya mutado", subraya Esperón.

Se trata de una zoonosis, una infección que se transmite de animales a humanos, principalmente a través de roedores. Estos pueden portar el virus sin enfermar y eliminarlo en sus excrementos.

Según la Organización Mundial de la Salud, puede causar enfermedades graves en humanos, aunque son poco frecuentes. "Las dos más importantes son ehantavirus pulmonar y el hantavirus renal y hemorrágico", explica el experto de la Universidad Europea. 

La diferencia es importante. "Este segundo causa una mortalidad inferior al 1% y es el que está generalmente en Eurasia. En América predomina la variante pulmonar, que puede causar entre un 31% y un 40% de mortalidad".

Cómo se contagia

Como decíamos, el contagio entre personas es difícil. Casi exclusivamente por contacto con roedores infectados o con sus excrementos. Por ello, "el único tratamiento preventivo es eliminar el contacto o disminuirlo con polvo contaminado con heces y orina de roedores", explica Esperón.

La infección suele producirse al inhalar partículas contaminadas en el aire, especialmente en espacios cerrados o mal ventilados. En el caso del crucero, se investiga si la exposición ocurrió durante actividades en zonas con fauna o dentro del propio barco.

El virus silencioso que mató a la esposa de Gene Hackman comienza a propagarse por Estados Unidos© Getty Images

Cuáles son los síntomas

El periodo de incubación del virus suele situarse entre una y cinco semanas.  Los síntomas iniciales son poco específicos. "Al principio, no se diferencian de una gripe", advierte.

Entre los más habituales se encuentran:

  • Fiebre y fatiga 
  • Dolor muscular
  • Malestar general

En algunos casos, la enfermedad puede evolucionar hacia cuadros graves con afectación respiratoria, especialmente en la variante pulmonar. "La gravedad no depende tanto del grado de exposición sino de la cepa o variante la que determina la gravedad". Por otra parte, también influyen factores como la edad, la presencia de enfermedades previas o comorbilidades, que pueden condicionar de forma importante la evolución de esta patología. 

Qué medidas se deben tomar

La prevención pasa por evitar el contacto con roedores y con entornos contaminados, así como unas buenas medidas de limpieza. Tal como nos detalla el experto, es necesario hacer una desratización, limpieza en húmedo, para que no haya partículas en suspensión

En cuanto a los contactos, como la transmisión básicamente es de roedor a humano y prácticamente no existe transmisión entre humanos, el aislamiento es muy limitado. Es decir no se necesita un aislamiento masivo y lo que sí se recomienda es un seguimiento y una educación sanitaria que el paciente sepa identificar síntomas y de forma precoz, para poder evitar, la gravedad del del caso.

"En cuanto aparezcan estos síntomas, que por otra parte no se diferencian de los de una gripe, es fundamental acudir al médico. Poder confirmar el diagnóstico mediante PCR y comenzar cuanto antes el tratamiento sintomático y de soporte en caso de complicarse la infección". Y es que no existe un tratamiento específico para este virus, por eso, hay que vigilar a los afectados. 

En los casos más graves, los pacientes pueden requerir atención urgente en una unidad de cuidados intensivos. En esta situación, puede ser necesario utilizar técnicas como la intubación o la ventilación mecánica para mantener la respiración y manejar la acumulación de líquido en los pulmones.

Mujer tumbada en la cama con fiebre© Getty Images

Por qué debemos estar tranquilos

Para finalizar, Fernando Esperón insiste en que no debemos preocuparnos. "Me gustaría lanzar un mensaje de tranquilidad a la población". Y reitera que se trata de un virus conocido desde hace mucho tiempo. 

Admite, no obstante, que este caso es peculiar porque "se ha producido en un crucero, con todo lo que eso supone para las personas a bordo, que pueden estar viviendo momentos de angustia e incertidumbre." Pero es importante reforzar la idea que "el contagio entre personas nunca se ha producido de manera eficaz en este virus".