RUTAS POR LA COSTA

De Langre a Pedreña: la ruta por la costa de Santander entre surf, golf y águilas pescadoras


Frente a Santander, al otro lado de la bahía, una sucesión de playas, acantilados y marismas reúne algunos de los grandes atractivos de la costa cántabra.


Villa de Pedreña, al otro lado de la bahía de Santander, Cantabria© JUAN CARLOS MUNOZ / Alamy Stock Photo
5 de agosto de 2026 a las 7:30 CEST

Loredo es conocido por acoger cada verano el Derby sobre la playa, una de las citas más singulares del calendario cántabro. El resto del año, sin embargo, este pequeño lugar de 719 habitantes, perteneciente al municipio de Ribamontán al Mar, recupera la tranquilidad y se convierte en un excelente punto de partida para descubrir este tramo de costa. De hecho, hay una playa llamada de los Tranquilos donde van los que piensan que tres son multitud. Al final de la carretera que conduce hasta ella encontramos un mirador excepcional desde el que se ve la inmensa curva de arena de 5 kilómetros que se extiende desde aquí hasta el Puntal de Somo, cerrando casi la boca de la bahía.

Playa de Loredo, escenario del famoso Derby, Cantabria© Andrés Campos
Playa de Loredo, escenario del famoso Derby.

LANGRE, UNA DE LAS PLAYAS MÁS ESPECTACULARES DEL CÁNTABRICO

Ya en el lado de Santander, se contempla la península de la Magdalena y gran parte de la ciudad. Y a tiro de piedra del mirador, la isla de Santa Marina, muy querida por los surfistas expertos. Si uno desea más tranquilidad aún, y más vistas, puede ir paseando desde el mirador de los Tranquilos —o de Santa Marina— a la playa de Langre por la senda que bordea los acantilados costeros, sin más compañía que las gaviotas, las mariposas atalantas y los peregrinos que siguen el Camino del Norte. Es una de las etapas más atractivas del mismo y la playa, a la que se llega en una hora, una de las más impactantes del Cantábrico y un deseado spot surfero.

Playa de Langre, Cantabria© Alamy Stock Photo
Playa de Langre.

SOMO, LA GRAN MECA DEL SURF

Pero la meca de los surfistas es Somo, la playa que hay a continuación de la de Loredo, a poniente, donde tienen su sede 20 escuelas. La más antigua de España es la Escuela Cántabra de Surf (escuelacantabradesurf.com), fundada en 1991 por David García Capi, ahora un mito de este deporte —ha sido campeón de España y de Cantabria— y entonces un estudiante con un letrero y 6 tablas clavadas en la arena. Por ella pasan 30.000 personas al año —¡17 veces la población de Somo!—, atraídas por su leyenda y por una playa ideal para iniciarse y surfear en verano o en invierno: “Es el Mediterráneo del norte”, resume Capi.

Surfista cabalgando sobre la tabla en Somo, Cantabria© Andrés Campos
Surfista cabalgando sobre la tabla en Somo.

El surf se respira por doquier en Somo. Hay tiendas, hoteles, albergues y campamentos enfocados a los aficionados. También, carteles en la playa con reglas y normas de seguridad específicas, colgadores de neoprenos en las terrazas de los bares y un paseo de las Estrellas del Surf, donde han descubierto la suya campeones como Aritz Aramburu, Aitor Francesena o Laura Revuelta, la primera surfista femenina de España. Y, justo al lado, hallamos un skatepark donde, si no hay olas, se puede entrenar practicando surfskate, un patín con ejes especiales que permite deslizarse como sobre una onda marina.

David García Capi, en la Escuela Cántabra de Surf, junto a una foto antigua de sus inicios, Somo, Cantabria© Andrés Campos
David García Capi, en la Escuela Cántabra de Surf, junto a una foto antigua de sus inicios.

PEDREÑA, EL PUEBLO DE SEVERIANO BALLESTEROS

Otro deporte es el que hace furor en la vecina Pedreña, y no ahora, sino desde hace medio siglo: el golf. Al pie de las primeras casas, junto al puerto deportivo, una escultura del pedreñero Severiano Ballesteros saluda al visitante con el puño en alto, como cuando celebró en el Old Course de St. Andrews su segundo Open Británico en 1984. En 1979 había ganado el primero con 22 años. Seve fue caddie del Real Golf de Pedreña, socio de honor y diseñador de nueve de sus hoyos, los cuales no pueden jugarse, salvo que seamos miembros o invitados —o estemos alojados en el hotel Torres de Somo—, pero sí admirarse desde el puente curvo que salta la ría de Cubas entre Somo y Pedreña. O, mejor todavía, navegando por ella.

Carlos Sainz, fundador de Bahía de Santander Ecoturismo, contemplando aves en la ría de Cubas. Cantabria© Andrés Campos
Carlos Sainz, fundador de Bahía de Santander Ecoturismo, contemplando aves en la ría de Cubas.

LA RÍA DE CUBAS, EL REFUGIO DEL ÁGUILA PESCADORA

Allí mismo, en el puerto deportivo de Pedreña, tiene su barco la empresa Bahía de Santander Ecoturismo (bahiasantander.es), que todos los días, cuando lo permite la marea, remonta la ría de Cubas —la desembocadura del Miera, el principal aporte de agua dulce de la bahía—, con viajeros que no paran de frotarse los ojos. Aparte del golf verdísimo y de las exquisitas casas de la orilla contraria, la de Somo, llama poderosamente la atención la vegetación ribereña, una auténtica selva de encinas, laureles, madroños y árboles propios de climas más secos.

Águila pescadora, Cantabria© Andrés Campos
Águila pescadora.

Las estrellas de la ría, sin embargo, son las aves: garzas imperiales, zarapitos trinadores, agujas colipintas, charranes comunes…, y así hasta las 69 especies observadas en el último censo. A todas las eclipsa el águila pescadora. Gracias a un programa de recuperación, esta especie que dejó hace 40 años de anidar y reproducirse en la península ha vuelto a hacerlo aquí, y puede verse, casi sin prismáticos, cómo Landa y Txurico, una de las 17 únicas parejas que hay en España, alimentan a sus polluelos pescando truchas, salmones, mules y lubinas de un kilo y medio, lo mismo que pesan ellas. Tienen potencia. Y velocidad.

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CÓMO LLEGAR A LOREDO

Loredo, Somo y Pedreña están en la orilla oriental de la bahía de Santander, enfrente de la ciudad, a media hora en coche. Las lanchas de Los Reginas (losreginas.com), en funcionamiento desde 1967, tardan 15 minutos en llegar a Pedreña y 25 a Somo. Zarpan del puerto de Santander cada 30 o 40 minutos. De Somo a Loredo se puede ir paseando tranquilamente por la playa y de Somo a Pedreña, cruzando el puente sobre la ría de Cubas.

Hotel Torres de Somo, Somo, Cantabria
Hotel Torres de Somo.

DÓNDE DORMIR

Torres de Somo (hoteltorresdesomo.com) es un elegante hotel de 30 habitaciones en un bosque de pinos a 300 metros de la playa de Somo, con piscina exterior y restaurante de cocina tradicional. Sus huéspedes pueden jugar en el Real Golf de Pedreña. Villas y suites con jardín e hidromasaje en La Posada de Somo (laposadadesomo.com), en la parte alta de la población, perfectas para quienes buscan intimidad. Casa del Surf (casadelsurf.es) es una casa rural de piedra donde se alojan muchos de los que aprenden en la Escuela Cántabra de Surf. Sus propietarios, Pili y Ángel, derrochan simpatía y sabiduría surfera. Tiene ocho habitaciones con baño y un bar de picoteo.

Pulpo a la brasa, Cantabria© Gonzalo Azumendi
Pulpo a la brasa.

DÓNDE COMER

El concurrido asador El Tronky (asadoreltronky.com), en Pedreña, es famoso por sus pescados a la brasa, sobre todo las sardinas. Y hay que gozar también de las navajas, las almejas, las rabas y las vistas desde la terraza. Los arroces, el pulpo, las zamburiñas a la plancha y la torrija de sobao pasiego con helado de orujo de Las Quebrantas (tel. 942 51 02 59) de Somo hacen que este restaurante se llene dentro y cueste sentarse fuera. Buena elección, también en Suesa, Sinfo (restaurantesinfo.com), un lugar de toda la vida. Apuestas seguras son las alubias rojas, sabrosas, sin ningún sacramento, y la merluza a la romana.