La imagen de Ilia Topuria al finalizar su combate contra Justin Gaethje este domingo 14 de junio ha dado la vuelta al mundo. El luchador abandonó el octágono con el rostro completamente inflamado, ensangrentado y apenas podía abrir los ojos. Las primeras informaciones apuntaban a una posible fractura orbitaria y a una recuperación complicada. Sin embargo, el parte médico más reciente ha aclarado el alcance de la lesión.
Según la información difundida por su entorno, Topuria presenta una fisura sin desplazamiento en los huesos orbitarios, con una afectación mayor en el ojo derecho que en el izquierdo. La buena noticia es que no necesitará cirugía. Una diferencia importante, ya que una fisura y una fractura orbitaria no tienen las mismas consecuencias ni requieren el mismo tratamiento.
Para entender qué significa exactamente este diagnóstico, hemos hablado con el doctor Julio Ortega-Usobiaga, oftalmólogo de Baviera Bilbao.
¿Qué es una fisura orbitaria?
La órbita es la cavidad ósea donde se aloja el ojo. Es una estructura formada por varios huesos que rodean y protegen el globo ocular, además de albergar nervios, vasos sanguíneos y músculos responsables de los movimientos del ojo.
"Cuando vemos un cráneo observamos que el ojo está situado dentro de una especie de cueva ósea. Esa cavidad es lo que llamamos órbita", aclara el especialista.
La explicación de por qué los golpes que recibió el deportista no dañaron el ojo, como uno podría pensar, es que en deportes de contacto estos impactos no suelen afectar directamente sobre el globo ocular. Lo más frecuente es que la enorme fuerza del puñetazo se transmita a los huesos que rodean el ojo.
De hecho, como matiza el especialista de Baviera en Bilbao, "es más fácil que un golpe de estas características rompa el hueso de la órbita antes que el propio globo ocular". Y es que, como añade, el tamaño del guante hace que la energía se distribuya sobre toda la cavidad orbitaria", señala.
En el caso de Topuria, que recientemente estuvo con Donald Trump en su despacho oval, estos golpes le han ocasionado una fisura, es decir, una grieta o pequeña rotura en el hueso, pero sin desplazamiento de los fragmentos óseos.
¿Qué habría ocurrido si hubiera sido una fractura grave?
La situación habría sido muy diferente si el golpe hubiera provocado una fractura con desplazamiento o hubiera afectado a determinadas zonas de la órbita. Así nos lo indica Ortega-Usobiaga, quien reconoce que una de las lesiones que más preocupa a los oftalmólogos es la fractura del suelo orbitario, la parte inferior de la cavidad donde se aloja el ojo.
Cuando esa estructura se rompe, el globo ocular puede desplazarse ligeramente hacia abajo y perder su alineación normal. Esto ocasionaría que el paciente empiece a ver doble. "La visión doble o diplopía es uno de los signos más característicos de una fractura importante del suelo orbitario", explica.
En esos casos puede ser necesaria una intervención quirúrgica realizada por cirujanos maxilofaciales para reconstruir la zona dañada. A veces incluso se utilizan placas de titanio para estabilizar el hueso.
Por lo que se conoce hasta ahora, esa no parece ser la situación de Topuria.
¿Cómo saben los médicos si se trata de una fisura o una fractura?
Las imágenes del combate, que se organizó en el Jardín Sur de la Casa Blanca, con motivo del 80 cumpleaños de Donald Trump, mostraban una inflamación tan intensa que resultaba imposible valorar el estado real de los ojos únicamente mediante una exploración externa. Así nos lo indica el oftalmólogo: "los párpados pueden hincharse tanto por los hematomas y el sangrado que ni siquiera es posible ver correctamente el globo ocular", explica el especialista. Por ese motivo, las pruebas de imagen son fundamentales durante las primeras horas.
Los médicos recurren habitualmente a un escáner o a una resonancia magnética para observar el estado de las paredes orbitarias y descartar fracturas complejas o lesiones asociadas. Estas exploraciones permiten comprobar si existe desplazamiento óseo, si alguna pared de la órbita está hundida y si hay estructuras atrapadas o dañadas por el traumatismo.
¿Cómo afectará a la visión la lesión de Topuria?
Uno de los aspectos que más preocupa a los aficionados es la posible repercusión sobre la visión. El doctor Ortega-Usobiaga considera que, a la espera de la evolución clínica, el pronóstico es favorable pese a las primeras especulaciones.
El experto en salud visual también nos aclara que la imposibilidad de abrir los ojos que mostraba el luchador en las imágenes posteriores al combate no estaría relacionada necesariamente con una lesión visual grave, sino con la intensa inflamación de los párpados. "En cuanto baje la inflamación y pueda abrir los ojos, lo normal es que pueda comprobar que ve bien y quedarse más tranquilo", señala.
Eso no significa que los especialistas descarten completamente otras lesiones. En traumatismos de gran intensidad pueden producirse hemorragias en el fondo de ojo o, en casos más graves, un desprendimiento de retina.
Sin embargo, el oftalmólogo considera que este tipo de complicaciones son mucho menos probables cuando hablamos de una fisura sin desplazamiento como la descrita en el parte médico.
¿Qué tratamiento necesita ahora Ilia Topuria?
Al no requerir cirugía, el tratamiento se centra en controlar la inflamación y permitir que el hueso cicatrice correctamente. En este sentido, lo habitual es administrar medicación antiinflamatoria, mantener reposo y realizar controles médicos para vigilar la evolución de la lesión.
Durante las próximas semanas los especialistas seguirán evaluando tanto la consolidación del hueso como el estado del globo ocular para descartar cualquier complicación derivada del traumatismo.
El objetivo es confirmar que la inflamación desaparece progresivamente, que la visión se mantiene intacta y que no existe ninguna lesión oculta asociada al fuerte impacto recibido durante el combate.









