VILLAS MARINERAS

La playa favorita de María Castro está en Baiona y es una de las calas más bonitas de Galicia


La actriz viguesa se escapa cada verano a esta histórica villa marinera para disfrutar de la playa —"lo primero que hago al llegar es pisar la arena"—, del paisaje, de la vida tranquila y de la familia.


Playa Los Frailes, Parador de Baiona y María Castro, Galicia© Shutterstock
31 de julio de 2026 a las 14:53 CEST

La primera vez que María Castro visitó la villa marinera de Baiona fue en la barriga de su madre y fue nacer y no pasar ni un verano sin poner un pie en ella. “Además de ser un lugar increíblemente precioso, para mí significa niñez, libertad, vacaciones eternas y relojes en el cajón”, contaba a ¡Hola! en una entrevista. De esta villa marinera le gusta “el paisaje, su gente, las calles empedradas, los montes de alrededor” y una playa que custodia como un secreto: la playa de Los Frailes, un pequeño arenal alejado de las más extensas y concurridas de Galicia.

LOS FRAILES: UN PARAÍSO ESCONDIDO DE AGUAS CRISTALINAS

La playa de Los Frailes destaca por su reducido tamaño y a la vez por su encanto íntimo y tranquilo. Sus apenas 30 metros de arena gruesa se funden con un entorno natural e histórico inigualable, porque la cala se encuentra resguardada bajo la ladera del Monte Boi, justo a los pies de la imponente fortaleza de Monterreal. Sus aguas frías y cristalinas ofrecen un baño revitalizante y desde ella se disfruta de unas vistas privilegiadas de la ría de Vigo.

Murallas y Parador de Baiona, Pontevedr© Luis Dafos / Alamy Stock Photo
La playa de Los Frailes está a los pies de la fortaleza.

El nombre de Los Frailes no es casual y guarda una curiosa anécdota que la conecta de lleno con los altos muros que la vigilan. Según narra la tradición popular, hace siglos, los frailes que habitaban el recinto amurallado descendían desde la antigua fortaleza por un sendero secreto para bañarse en esta cala de forma discreta, alejados de las miradas curiosas. Ese marcado aire de retiro y tranquilidad se ha conservado intacto; “es un remanso de paz y de una belleza reparadora”, dice María Castro.

Cetárea de Serrapio, Monte Boi, Bayona, Pontevedra© Shutterstock
La cetárea de Serrapio, un vivero marino a orillas del monte Boi.

El entorno que rodea a la playa de Los Frailes (Os Frades) está estrechamente ligado a uno de los episodios históricos más importantes de Galicia. Fue en las inmediaciones de la fortaleza donde atracó, en el año 1493, la carabela La Pinta. Este acontecimiento convirtió a la villa de Baiona en la primera localidad de Europa en conocer la noticia del descubrimiento de América.

LOS OTROS ARENALES FAVORITOS DE LA ACTRIZ

La excursión que María Castro siempre repite cuando está de vacaciones en verano en Baiona con su familia son las islas Cíes, un lugar muy especial para ella y su marido, José Manuel Villalba, pues fue en este edén gallego —un paraíso natural de una belleza inigualable”— donde celebraron su reboda saboreando los mejores manjares: “queixiño y pulpo de la tierra”, cuenta la actriz de la serie La Promesa.

Playa de Rodas, Galicia© Shutterstock
Playa de Rodas, de arena blanca y aguas heladas.

Al navegar a este archipiélago que forma parte del Parque Nacional de las Islas Atlánticas, el barco atraca en el embarcadero de la icónica playa de Rodas, otra de las preferidas de María Castro y “una de las mejores playas del mundo”, dice. Este impresionante arenal frente a la ría de Vigo, con un kilómetro de arena fina y blanca (son granos de cuarzo resultantes de la erosión del granito, la roca más abundante en estas costas) y aguas cristalinas de color esmeralda —en las que pocos se atreven a sumergirse por su temperatura— une las islas de Monteagudo y de Faro. A sus espaldas queda el lago, un remanso para la vida marina bordeado por un puente que sube y baja con las mareas y permite admirar peces.

Playa América, Nigrán, Pontevedra© Shutterstock
Playa América.

Los planes de María Castro en Baiona cada vez son los mismos que ella hacía con sus padres: “Si algo funciona y es genial, ¿para qué cambiar?”. Entre ellos está montar en bici por el paseo marítimo hasta Panxón o Playa América, otros dos arenales espectaculares. Ambas playas se unen de forma natural en la desembocadura del río Muíño, creando una inmensa media luna de arena blanca de más de dos kilómetros.

Paseo marítimo de Baiona y monumental al pescador.© Peter Eastland / Alamy Stock Photo
Paseo marítimo de Baiona y monumental al pescador.

MÁS PLANES EN BAIONA

Cuando se acaba la playita, aguardan los otros planes que siempre hace la actriz: los paseos por el laberinto de calles estrechas y plazas empedradas del casco antiguo —en torno a las calles Ventura Misa, Conde y rúa do Rosal—, la vuelta al Parador, los helados de la Gamela “que son intocables”, las compras en el mercado local o comer en alguno de los restaurantes de la zona vieja, como la tapería O Refuxio (refuxio.com) o Naveira (restaurantenaveira.com). Casa Rita (casarita.eu). Planes a los que María Castro suma en la preciosa villa de Baiona “familia, mucha familia” y amigos “de esos que apenas ves durante todo el año, pero con los que solo te bastan tres minutos y una mirada para ponerte al día”.