“Todo cambia cuando dejas de tener prisa”, así hablaba Eugenia Osborne hace apenas unos días de Galicia, la tierra natal de su pareja, Miguel Barreiro, donde viajan cada vez que pueden. Aunque son siempre muy discretos en sus escapadas, la hija de Betín Osborne comparte fotos con sus seguidores en las redes sociales de su pequeño y tranquilo paraíso y algunas recomendaciones de las que tomamos nota.
Este mes de julio hemos podido verlos recorriendo la península de O Grove, disfrutando unos días tranquilos de naturaleza, playas de cuento –como ella misma dice– y de la excelente gastronomía gallega; por algo O Grove es conocida como el ‘paraíso del marisco’. Cerca, también han paseado por el pazo Lourizán, al que ya está deseando regresar, o por playas cercanas a O Grove, como la de Bascuas, tan pequeña como bonita.
Seguimos su ruta para descubrir esta península que concentra la naturaleza más espléndida de las Rías Baixas, a la que se accede por una de las playas más famosas y queridas de Galicia.
A LANZADA, PARAÍSO DE SURFISTAS
La playa de A Lanzada es la mejor carta de presentación de la península de O Grove. Antes incluso de cruzar el istmo que une este rincón de las Rías Baixas con el continente, aparece este inmenso arenal de 2,5 kilómetros, uno de los más espectaculares de Galicia. Abierta al Atlántico, salvaje y prácticamente libre de construcciones, es un paisaje de dunas, arena fina y oleaje constante que atrae tanto a quienes buscan largos paseos junto al mar como a los aficionados al surf y otros deportes acuáticos.
Junto a la playa se alza la ermita románica de Nosa Señora da Lanzada, un lugar envuelto en historia y leyendas que convierte este enclave en mucho más que un destino de sol y playa. Aquí pervive el famoso ritual de fertilidad de las nueve olas, una tradición con raíces anteriores al cristianismo, mientras que los restos de una factoría de salazón prerromana, una necrópolis romana y una antigua torre defensiva recuerdan que este ha sido un lugar estratégico desde hace más de dos mil años.
Todo ello puede descubrirse recorriendo el Sendeiro Máxico da Lanzada, un agradable paseo junto al mar que invita a conocer el lado más histórico y legendario de O Grove.
Tanto si eres experto como si es el momento de iniciarse, la playa de A Lanzada es el lugar ideal para el surf. Este istmo arenoso está considerado uno de los mejores de Galicia para ello. Prado Surf (pradosurfescola.com), Mission (missionsurfschool.com) o Waipia Surf School (waipiasurfschool.es) ofrecen cursos y material de alquiler. También organizan paddle surf, kitesurf, kayak, buceo y snorkel.
O GROVE, LA PENÍNSULA DONDE TODO GIRA ALREDEDOR DEL MAR
Tras dejar atrás A Lanzada, se accede a la península de O Grove, un territorio donde el mar marca el paisaje, la gastronomía y el modo de vida. Cuesta imaginar que hasta el siglo XVIII este rincón era una isla, pero fueron los sedimentos y la arena arrastrados por los vientos del suroeste los que acabaron formando el istmo que hoy la une al continente. Ese estrecho brazo de arena separa dos mundos completamente distintos: el Atlántico abierto y bravo de A Lanzada y las tranquilas aguas de la ensenada de O Bao, un enclave de enorme riqueza ecológica.
La mejor manera de entender este paisaje es subir al mirador de Siradella, situado a 167 metros de altura. Allí se encuentra el Centro de Interpretación del Complejo Intermareal Umia-O Grove, desde donde se disfruta de una de las panorámicas más espectaculares de las Rías Baixas. La vista abarca el istmo de A Lanzada, la ría de Arousa, la isla de A Toxa y, en los días despejados, las islas de Ons y Cíes. En el monte aún se conservan restos del antiguo castro de Siradella y también crece A Figueira do Meco, una higuera incluida en el catálogo de árboles singulares de Pontevedra.
El gran santuario de las aves de Galicia
El Complejo Intermareal Umia-O Grove está considerado uno de los mejores lugares de Galicia para la observación de aves. Este espacio protegido, formado por dunas, marismas, lagunas y zonas intermareales, sirve de refugio a miles de aves migratorias que encuentran aquí un lugar de descanso durante sus desplazamientos entre el norte de Europa y África. Entre otoño e invierno pueden concentrarse más de 13.000 ejemplares de unas 200 especies, convirtiéndolo en un auténtico paraíso para los aficionados a la ornitología.
Para descubrir este ecosistema existen varias pasarelas de madera y observatorios distribuidos junto a la ensenada de O Bao y la carretera que conduce a O Grove. Desde ellos es posible contemplar numerosas aves acuáticas y limícolas, entre ellas el chorlitejo patinegro, una de las especies más emblemáticas del humedal.
La naturaleza sigue siendo la gran protagonista en el extremo occidental de la península, donde comienza el sendero de Pedras Negras, una espectacular pasarela de madera de unos dos kilómetros que serpentea junto al océano entre formaciones graníticas, pequeñas calas y vegetación costera hasta alcanzar las playas salvajes de Abelleira y Canelas. El paseo resulta especialmente recomendable al atardecer, cuando el sol se pone sobre el Atlántico y la silueta de la isla de Ons se dibuja en el horizonte.
Pero si hay algo que identifica a O Grove es su estrecha relación con el mar. Conocido como el 'paraíso del marisco', aquí nacen algunos de los mejores productos de la ría de Arousa. Varias empresas organizan rutas en barco hasta las bateas para conocer de cerca el cultivo del mejillón, las ostras o las vieiras y descubrir el trabajo de los mariscadores mientras se degustan estos productos. Quienes viajen en octubre podrán coincidir, además, con la Fiesta del Marisco, una de las citas gastronómicas más importantes de Galicia, dedicada a celebrar los tesoros que ofrece la ría: percebes, centollos, nécoras, almejas, navajas, mejillones o vieiras.
Para comer en O Grove…
Si hay un lugar donde merece la pena rendirse al producto, ese es O Grove. Además del imprescindible D'Berto, considerado uno de los grandes templos del marisco gallego por la excepcional calidad de sus bogavantes, camarones, centollos y pescados salvajes, la península ofrece otras direcciones muy recomendables. Tanto Eugenia como su pareja, Miguel Barreiro, nos recomiendan algunos restaurantes y chiringuitos que no podemos pasar por alto.
Comenzamos en el Asador Pedras Negras, en San Vicente do Mar, una apuesta segura para degustar pescados y carnes a la brasa en un entorno tranquilo, muy cerca del paseo litoral del mismo nombre. A Eugenia le encantan las almejas a la sartén, el salpicón de bogavante, los calamares, los berberechos… y aquí, el churrasco, la ensalada y el pulpo. ¡Son buenísimos! –dice– y de eso no hay duda.
Si el plan es alargar el día junto al mar, el Kiosko O Carreiro, a pie de la playa de O Carreiro, resulta perfecto para un aperitivo, un arroz o un pescado fresco con vistas al Atlántico. Eugenia habla de él como una de las cosas que más le gustan de Galicia, especialmente al atardecer.
También con un ambiente desenfadado y una magnífica ubicación frente al mar, Kiosko Lavajeira Beach se ha convertido en uno de esos lugares ideales para disfrutar de una comida informal o de una copa al atardecer con música en directo y los pies sobre la arena. Ventajas de vivir en el paraíso.
No está entre las visitas o recomendaciones de Eugenia, pero no podemos dejar de mencionar una de las grandes mesas de Galicia que se encuentra aquí. Se trata de Culler de Pau, el restaurante de Javier Olleros distinguido con dos estrellas Michelin, donde el paisaje atlántico se transforma en una delicada propuesta de cocina de autor basada en el producto local y el respeto por el territorio. Un imprescindible para llevarse a casa el mejor sabor de boca.
Muy cerca de O Grove, Eugenia nos recomienda un último lugar en la playa de Bascuas, una de las calas más bonitas de la zona. Se trata de Un Mar de Delicias, con su cocina, basada en producto fresco y recetas marineras con un toque creativo, se disfruta casi con los pies en la arena y con una de las puestas de sol más bonitas de este tramo de costa.
ACERCARSE A LA ISLA DE LA TOJA
A solo unos minutos de O Grove, un puente une la península con la pequeña isla de A Toxa (La Toja), uno de los destinos termales más emblemáticos de España. Famosa por sus aguas mineromedicinales y por el histórico Gran Hotel La Toja, primer cinco estrellas de Galicia, desde finales del siglo XIX ha sido refugio de aristócratas, escritores, artistas y grandes personalidades que buscaban descanso y bienestar. Esa tradición continúa hoy, como demuestra la estancia de Jennifer Lopez, que eligió este exclusivo balneario durante su paso por Galicia en verano de 2025.
Además de pasear por sus tranquilos jardines junto al mar, merece la pena acercarse hasta la capilla de San Caralampio, uno de los rincones más fotografiados de Galicia gracias a su singular fachada revestida con miles de conchas de vieira. Pequeña y llena de encanto, se ha convertido en el gran símbolo de una isla donde el lujo siempre ha estado ligado a la calma y al poder terapéutico de sus aguas.
LOURIZÁN, EL JARDÍN MÁS ROMÁNTICO DE GALICIA
Antes de despedirse de las Rías Baixas, merece la pena hacer una última parada, como ha hecho Eugenia Osborne, en el Pazo de Lourizán, a apenas tres kilómetros de Pontevedra y poco más de media hora en coche desde La Lanzada (europeanhistoricgardens.eu/es/pazo-lourizan).
Esta elegante finca, que fue residencia de verano del político Eugenio Montero Ríos, está rodeada por uno de los jardines botánicos más importantes de España, con más de 850 especies de árboles y arbustos procedentes de todo el mundo, entre ellas una extraordinaria colección de camelias, magnolios y coníferas.
El palacio, de inspiración francesa y con una espectacular escalinata imperial, fue además escenario de las reuniones en las que Montero Ríos preparó las negociaciones del Tratado de París de 1898. Pasear hoy por sus senderos, entre árboles centenarios, estanques, fuentes y rincones románticos, es una de las formas más bellas de poner el punto final a un viaje por la costa pontevedresa.


















