Una vez que te acostumbras a planificar el menú semanal, ¡no querrás hacer otra cosa para comer bien y de una forma rápida, sana, fácil y equilibrada! Te habrá pasado más de una vez, y es que aburrirte cocinando y comiendo siempre lo mismo. Te proponemos recetas variadas y distintas, que te van a encantar para salir de la rutina.
El verano nos obliga a pensar en recetas ligeras, frescas y que sean sencillas y para hacer en el menor tiempo posible para evitar calores y complicaciones en la cocina.
Por qué el verano pide recetas rápidas: cómo reducir el tiempo de cocina cuando aprieta el calor
Con el calor, el cuerpo reduce la sensación de hambre y busca comidas ligeras, frescas y sin demasiada elaboración. Pero, además, nos apetece menos pasar tiempo en la cocina, entre fogones o en el horno. Y buscamos recetas que sean hidratantes, se preparen rápidamente y con la menor cocción posible. La clave es minimizar calor + maximizar frescor.
Apostamos por sopas y cremas frías, ensaladas, boles, carnes, aves, pescados o mariscos crudos, cocidos al vapor, a la plancha o a la parrilla. Y usamos proteínas ya cocidas como legumbres, huevos o conservas de verduras y pescado. No renunciamos a algunos platos preparados de buena calidad, como gazpacho o salmorejo, que puedes acompañar con jamón, verduras o huevo cocido picados.
Utiliza productos de temporada
No es un capricho, es que los productos de temporada tienen más aroma, sabor y mejor textura, además de mayor frescura, valor nutricional y, por lo general, mejor precio. Consumiéndolos, también contribuimos a una mayor sostenibilidad y menor impacto medioambiental.
En verano, el cuerpo pide agua, frescor y ligereza, justo lo que ofrecen las frutas y verduras estivales: sandía, melón, cerezas, pepino, tomate, etc. Y en cuanto a pescados, los reyes veraniegos son la sardina, la caballa, el bonito del norte, merluza del Cantábrico o el atún rojo.
Recetas frías y de aprovechamiento
Las recetas de aprovechamiento son ideales en esta época porque evitan encender fogones y dan una segunda vida a ingredientes ya cocinados. El pollo asado del día anterior, unas verduras al vapor, unas legumbres cocidas o un poco de pasta o arroz pueden transformarse en ensaladas frías, salpicones o bowls veraniegos sin esfuerzo. Aprovechar sobras reduce el tiempo en la cocina, nos ayuda a ahorrar y permite improvisar platos frescos con lo que ya tienes en la nevera.
Y no hay nada mejor para el verano que los platos fríos. Gazpachos, sopas y cremas, ensaladas, poke bowls, carpaccios o salpicones se preparan en minutos y nos aportan hidratación, textura y frescor. Para hacerlos, nos basamos en muchos productos de temporada, llenos de agua, que nos refrescan y sacian sin pesadez. Apostamos por proteínas ligeras como marisco, pescado, pollo o pavo.
MENÚ SEMANAL DEL LUNES 27 DE JULIO AL DOMINGO 2 DE AGOSTO
LUNES
MARTES
MIÉRCOLES
JUEVES
VIERNES
- Comida: Ensalada de arroz con atún, brócoli, tomates cherry y maíz
- Cena: Brochetas de conejo, pimientos y cebollitas
SÁBADO
- Comida: Sorropotún, el guiso de pescadores más famoso de Cantabria
- Cena: Crepes a las finas hierbas con jamón y queso
DOMINGO
- Comida: Solomillo de cerdo al horno con chimichurri
- Cena: Ensalada de patata, trigueros, judías y huevo poché








