Septiembre siempre trae consigo una sensación de "año nuevo", de ilusión por las sorpresas que nos depararán los próximos meses. Cambiamos el armario, recuperamos las rutinas y ponemos la mirada en todo lo que está por venir. Para Paula Echevarría, este inicio de curso llega después de un verano especialmente difícil en el que ha tenido que decir adiós a una de las personas más importantes de su vida, su padre, pero también en un momento lleno de motivos para sonreír: sus hijos comienzan nuevas etapas —Daniella acaba de dar el salto a la universidad y Miki afronta su último curso de infantil— mientras ella suma nuevos retos a una carrera que no deja de reinventarse.
Este verano, Paula protagonizaba la portada de FASHION agosto, donde hablábamos con ella de estilo, seguridad y de esa relación con la moda que ha ido transformándose con los años. Ahora, con el otoño a la vuelta de la esquina y un nuevo curso por delante, volvemos a darnos cita con ella en la presentación de su debut como diseñadora de lencería, un proyecto que se suma a su regreso a la televisión por todo lo alto. Porque si algo define a Paula es su capacidad para mirar hacia delante con la mejor de sus sonrisas incluso en los momentos más difíciles de su vida.
Lo primero de todo, ¿qué tal estás?
Bien, estoy, que no es poco.
¿Cómo afrontas este nuevo curso? Tienes muchos desafíos personales, y también profesionales
Tengo muchos desafíos. Hay cosas nuevas y otras con las que tengo que continuar. Estreno una serie el día 20 de septiembre, tengo la última edición de Got Talent, que además va a ser una edición un poco especial, ya lo veréis. Tengo un millón de proyectos de publicidad con marcas con las que llevo trabajando ya mucho tiempo... Y la verdad es que estoy muy contenta con todo.
Presentas la segunda edición de tu colección de lencería con Ysabel Mora, pero la primera como diseñadora, ¿cómo ha sido ese cambio?
Pues muy divertido, la verdad. A mí la moda me encanta y yo considero moda todo lo que llevas encima de ti. Poder jugar y hacer algo que no había hecho nunca, algo que usas todos los días, me parecía un reto para mí misma. A mí me encanta la lencería con la que te sientas muy guapa. Ya no hablo de verte sexy, digo de decir, "¡Guau, qué favorecida estoy!", pero también que sea cómodo. Yo valoro mucho la comodidad: que la prenda no te lleve a ti, como digo yo, sino llevar tú la prenda. Y ha sido un reto interesante, pero estoy muy, muy contenta con el resultado.
¿Hasta qué punto has podido plasmar lo que querías tú en la colección?
Muchísimo. Me han dado carta blanca en todo, absolutamente. Y fíjate, incluso les hice incluir un patrón nuevo. Y creo que ahora se lo van a quedar para todas sus colecciones porque creo que es, para mí, una de las piezas más bonitas.
¿De qué manera está presente la moda en tu día a día? Porque tú empezaste como actriz, pero a la vez eres influencer
La moda en mi vida empezó desde que tengo uso de razón, porque a mi madre, sin dedicarse nunca profesionalmente a la moda, siempre le ha encantado. Ella cosía, era modista, pero nunca cosió fuera para nadie, nunca hizo nada para fuera de casa. Para ella y para mí hacía todo. Entonces, yo desde que soy muy pequeña me acuerdo de tener en mi casa las burdas, los patrones... Yo me ponía a ver las revistas y luego le decía a mi madre: "Mamá, ¿me haces esto? Pero quítame la manga de aquí, bájame o súbeme el talle, hazlo más largo, que no me gusta por el tobillo". Y ahí empezamos a diseñar nuestras propias prendas.
Así que viene de familia.
¡Sí!
¿Y Daniella lo ha heredado?
Ahora se se se empieza a fijar más, Daniella es más pasota, es más básica. Ella no sacrifica la comodidad por ir guapa, y yo lo he hecho muchísimo....
Es un tema generacional, ahora se sale en zapatillas
¡Totalmente! Mi hija celebró el otro día con sus amigos de Madrid su 18 cumpleaños, porque el verdadero le pilló fuera, y y se fue con unas botas planas. Le dije "Pero Dani..." y me dice "Mamá, no pienso aguantar toda la noche, no voy a pasarlo mal en mi cumple por ir con tacones." Y la verdad, me parece muy lista, yo he pasado mal muchísimas noches por ir en tacones. Es lo que te quiero decir, ella no sacrifica su bienestar por verse más o menos guapa, y yo sí lo he hecho muchísimo y lo sigo haciendo, mírame.
Estás aprendiendo cosas de moda de tu hija...
Yo estoy aprendiendo a ser más funcional en en ciertas cosas con ella.
Ahora ha fichado por una agencia de representación. ¿Crees que va a ir hacia la moda?
No, ella empezó ayer a estudiar en en la universidad, va a hacer marketing. A mí me me daba un poco de miedo todo el mundo de las redes, que se puedan acercar a ella o le vayan a escribir marcas por redes sociales... me apetecía canalizar, que hubiera alguien que lo controlara, y va a estar genial. Para ella va a ser un aprendizaje para su futuro. Si está estudiando marketing, esto le va a venir bien. Entonces, que vaya a hacer alguna cosita en el futuro, pues fenomenal, pero no creo y, fíjate, creo que no me equivoco al decirlo, no creo que su profesión vaya a ir por ahí.
Tú has vivido la evolución de las redes sociales desde el principio. ¿Cómo has vivido todo este tiempo como prescriptora?
Yo es que no he salido de la naturalidad nunca. No me he dejado llevar por esas oleadas de superproducciones para un post. De hecho, era una cosa que yo creo que diferenciaba mi blog de cualquier otro, siempre fue la ropa que me ponía para irme a trabajar, a pasear con mi hija, a salir con mis amigas a comer... Y eso era lo que era distinto, todos los demás eran con fotógrafo profesional, bien iluminadas, lookazos que no te pondrías en la vida en tu día a día, tacones... Yo nunca me subí a esa ola porque me siento un poco intrusa en todo esto, nunca consideré que esa fuera mi profesión. Para mí siempre ha sido un complemento a mi profesión, un hobby que me ha gustado siempre y resultó que ha funcionado.
¿Y te sorprendió hasta dónde llegó?
Me sorprendió, pero yo siempre tuve claro que mi profesión era otra, que no podía dejar que el personaje de la influencer se comiera a la actriz. Siempre he intentado mantener ahí un equilibrio. Y por eso tampoco nunca le he dedicado ni horas, ni sacrificios, ni nada. Y de esa manera, pues al final era lo único que era un poco diferente. Cuando me abrí Instagram no sabía que era una red social. Yo no tenía redes sociales, ninguna. Solamente tenía el blog. Me ló bajé pensando que era una aplicación de fotografía, de filtros, y de repente veo que empiezan a aparecer seguidores, comentarios y yo pensando que la había liado, estuve a punto de cerrarlo
Pues mal que no lo cerraste. Porque te ha llevado a seguir trabajando con marcas y a explorar otras facetas, ¿no?
Sí, e incluso para mi profesión hoy en día es muy necesario.
¿Realmente crees que cuando se contrata a un actor se fijan en los seguidores?
Yo hace no mucho tiempo hablé con un director que había cogido a unos cuantos actores a través de redes sociales. Al final, en las redes sociales eres muy tú. Hablas a cámara, te comportas de una manera... Y eso es un primer casting.
Tú a tus hijos les has protegido siempre mucho en redes. A Miki le sigues tapando la cara. ¿Qué opinas de todo esto?
A Miki no le tapé la cara durante unos años, cuando era bebé, que podía ser ese bebé o cualquier otro, y que nadie en el cole le iba a decir nada. Pero considero que hay unos años, más o menos donde está Miki ahora y hasta cuando dejé de tapar a mi hija hace unos años, que hay que protegerles. Lo de destapar a Daniela hace unos años, fue porque ella quiso y para que cuando cumpliera 18 no se hiciera el despixelado como si fueran a destapar a la Gioconda, y creo que lo hicimos bien, porque, de verdad, el día que mi hija cumplió 18 años no había ni un paparazzi en la puerta de mi casa para verle la cara. Empezamos su padre y yo poco a poco a dejarla ver un poquito, cuando ella también dio su consentimiento, que me parece fundamental.
Volviendo a la campaña de Ysabel Mora, ¿cómo te has sentido al posar en ropa interior?
La verdad es que bien, muy cómoda. También es verdad que yo me rodeo de un equipo que son familia. O sea, tanto el fotógrafo, el maquillador, mi representante, el estilista... Son trabajos, son amigos, son medio familia. Pero es lo que tiene trabajar con gente con la que tienes tanta confianza.
Y además estás estupenda, muy en forma
Es que me lo curro. Hago deporte, me cuido e intento verme bien, llegar bien a la sesión de fotos. Y también que mis complejos con 49 son la mitad de la mitad de la mitad de la mitad de los que podía tener a los 25. Fíjate lo que te digo. Antes era: "Ay, la celulitis, que no se me vea". Ahora es que me da igual Me da igual si me sale una lorza por aquí. Es más, cuando el fotógrafo retoca, y él lo sabe, siempre le digo: "Sácame bien porque no te voy a dejar retocar". Yo le dejo que retoque piel, luz, tono, Pero no me gusta que me dejen como a una Barbie, no me gusta el retoque en las fotos.
¿Cuál es tu prenda preferida de la cápsula?
El sujetador balconette negro, y el body que llevo ahora, que la espalda es preciosa. Me lo he puesto con una falda y viste un montón.diseñado








