Una receta rápida, ligera y muy vistosa en la que el dulzor de la sandía se equilibra con el punto salado del queso feta y el frescor del pepino. Ideal como entrante, cena ligera o acompañamiento de carnes y pescados a la parrilla.
Cuando las temperaturas suben, pocas recetas resultan tan apetecibles como una buena ensalada bien fría. La mezcla de sandía, pepino y queso feta se ha convertido en uno de los grandes clásicos del verano gracias al equilibrio entre sabores dulces, salados y cítricos. Además de prepararse en muy pocos minutos, es una opción colorida, hidratante y perfecta para compartir.
El toque final de menta fresca y limón potencia todavía más su frescura, mientras que un buen chorro de AOVE une todos los ingredientes sin restar protagonismo a ninguno.
¿Por qué esta combinación funciona tan bien?
La sandía aporta dulzor y una textura muy jugosa; el pepino añade un punto crujiente y refrescante; y el queso feta, con su sabor intenso y ligeramente salado, crea un contraste que convierte una receta muy sencilla en un plato lleno de matices. Unas hojas de menta fresca y unas gotas de limón terminan de redondear el conjunto.
Cómo conseguir que la ensalada quede perfecta
Utiliza una sandía bien fría y madura, pero firme. El pepino puede dejarse con piel si es fino y está tierno, ya que aportará más color y textura. Incorpora el queso feta justo antes de servir para evitar que se deshaga al mezclar.
Si dispones de tiempo, deja la ensalada unos 20 o 30 minutos en la nevera antes de llevarla a la mesa, aunque también puede servirse recién preparada.
Una ensalada con tan solo 3 ingredientes
Sandía, pepino y queso feta son los ingredientes que lleva esta ensalada. La aderezamos con hojas de menta fresca, sal, zumo de limón y un buen aceite de oliva virgen extra. ¡Nada más!
Trucos para personalizarla
- Añade cebolla roja muy fina para un toque más intenso.
- Incorpora aceitunas negras para reforzar el aire mediterráneo.
- Sustituye el limón por lima.
- Completa la ensalada con aguacate o unas hojas de rúcula.
- Si la sandía ha soltado mucho jugo al cortarla, escúrrela unos minutos antes de mezclarla con el resto de ingredientes. Así la ensalada conservará mejor su textura y el aliño no quedará aguado.
¿Sabías que?
La combinación de sandía y queso feta es uno de los grandes clásicos de la cocina griega contemporánea y se ha popularizado en todo el mundo por el contraste entre el dulzor de la fruta y el sabor salino del queso.





