Crianza

Cómo saber si eres un padre o una madre helicóptero, según la psicóloga María Bustamante


Son padres amorosos y preocupados por sus hijos, pero comenten un importante error que afecta negativamente al desarrollo emocional de los niños


Madre sobreprotectora© Getty Images
13 de mayo de 2026 a las 13:06 CEST

Los padres helicóptero aman profundamente a sus hijos y están volcados en su educación, sus relaciones sociales, su bienestar… Tanto, que no les dan margen para que ellos decidan por sí mismos. Les protegen de una manera tan excesiva que acaban provocándoles ellos mismos el daño que les intentan evitar, tal y como ponen de manifiesto diversos estudios, en la mayoría de los cuales se pone de manifiesto la correlación entre crianza sobreprotectora y problemas tempranos de ansiedad y depresión en los hijos (especialmente a partir de la adolescencia). Por ejemplo, uno de los más recientes, titulado From the nest to the world: helicopter parenting and challenges in young adult social integration (Del nido al mundo: la paternalidad helicóptero y los desafíos en la integración social de los jóvenes adultos), señala que "los padres helicóptero pueden amenazar la satisfacción de las necesidades psicológicas de los jóvenes y socavar su bienestar", así como que este estilo de crianza está relacionada con "una menor satisfacción con el afecto positivo y una mayor satisfacción con el afecto negativo"; es decir, que podría hacer a los hijos más susceptibles de tener relaciones tóxicas en el futuro.

Por eso es fundamental saber dónde está la fina línea que separa la necesaria protección parental de la sobreprotección y reconocer si, como padres, la hemos atravesado o no para poder actuar en consecuencia e intentar paliar las posibles consecuencias negativas en nuestros hijos de esta manera de educarlos. Sobre ello hemos hablado con María Bustamante, psicóloga en Instituto Centta, quien nos explica qué es exactamente un padre o una madre helicóptero y nos revela qué hemos de tener en cuenta para averiguar si somos uno o una de ellos. 

Los padres helicóptero no pueden soportar el malestar que le genera la creencia de ver a su hijo incapaz, inmaduro o sensible.

María Bustamante, psicóloga

¿Qué son los padres 'helicóptero' y por qué se llaman así?

Son padres que parecen centrar su atención en la acción urgente de cualquier acontecimiento que pueda desestabilizar a sus hijos. Actúan desde la emergencia con suma rapidez y eficacia, ya que piensan que su hijo solo no va a resolver o afrontar situaciones de reto y crecimiento.

El nombre parece venir de la frase que recogió el psicólogo Haim Ginott en el libro Between Parent & Tennager  de un paciente adolescente que dijo: Mi mamá sobrevuela por encima de mí como si fuera un helicóptero. 

¿Cómo afecta esta paternidad o maternidad a los hijos?

Afecta negativamente, pues es un modelo de parental que no ayuda a crecer ni a aprender asumiendo responsabilidades adecuadas, debido a que invalida e invade. Invierte los roles y el hijo se convierte en la herramienta reguladora de los miedos de sus padres. 

¿Puede desembocar en problemas de comportamiento en los niños?

Por supuesto. Los padres helicóptero no pueden soportar el malestar que le genera la creencia de ver a su hijo incapaz, inmaduro o sensible. Al no tener confianza en las capacidades de este, no pueden acompañarle a explorar el entorno, a pensar por sí mismos y tomar decisiones, tomar distancia para conocer y aprender. Estas habilidades capacitan a los hijos hacia una madurez sana. Cuando el proceso está interferido, va a desembocar en problemas de comportamiento, emocionales, somáticos o mentales

Madre controladora© Getty Images

¿Puede repercutir también en el rendimiento académico?

La actitud de estos padres influirá en todos los ámbitos de la vida del hijo. A nivel académico también. Es el ámbito donde aprendemos a socializar en un entorno más amplio, asumir responsabilidades y aceptar límites entre otras cosas.

Desde la angustia por evitar molestias o incomodidades al hijo, estos padres llegan a desempeñar roles excesivos, como hacerles las tareas, coordinar con otros padres para evitar que su hijo no tenga que incomodarse de cualquiera de las infinitas formas posibles, intervenir en conflicto con los iguales, y otras cuestiones naturales del crecer. Sobreimplicarse en estos espacios de aprendizaje, gestión de la atención, del tiempo y afrontamiento al entorno escolar conseguirá que el hijo no asuma su parte y acabe creyendo que solo no puede, desconfiará de sí mismo, sentirá desconexión de sus necesidades profundas y su capacidad para aprender estará colapsada.

La actitud de estos padres influirá en todos los ámbitos de la vida del hijo.

María Bustamante, psicóloga

¿Por qué el estilo de crianza puede conllevar problemas de ansiedad y depresión en los hijos?

Cuando una persona llega a creer que no es capaz, que el error es un fracaso, que el entorno es amenazante, la ansiedad es la emoción que predomina, como una manera de reacción que avisa de las dificultades que la persona percibe. Si se mantiene en el tiempo, la desesperanza puede desembocar en rasgos depresivos o trastorno mental.

Por otro lado, el hijo lleva la carga de los padres y a la vez siente deuda por "todo lo que hacen por él". La ira por no poder crecer y la deuda se entrelazan generando una guerra interna que no puede resolver sólo.

¿Cómo darnos cuenta de que la causa de esos problemas de salud mental en los hijos es esa sobreprotección materna o paterna?

Para estos padres resulta difícil realizar esa asociación, debido a la falta de conciencia que sostiene su actitud de sobrevolar la vida del hijo. El primer paso es que el adulto pueda ampliar la perspectiva pensando qué pasaría si no actuara como lo hace. Si le resulta insoportable la sensación es importante que conecte con esas emociones que está intentando evitar.

Salir de aquí es un proceso complejo que a menudo requiere ayuda externa, ya que estos padres tienen que aprender a resolver sus carencias sin descargar la responsabilidad en su hijo.

¿Cómo saber si somos una madre o un padre helicóptero?

Si te ocurren varias de estas pistas que te propongo a continuación, es muy posible que estés actuando desde un rol de salvamento con helicóptero:

· Si dedicas demasiado tiempo y atención a preocupaciones relacionadas con las amenazas y peligros que pueden estar cerca de tu hijo.

· Si desconfías de sus capacidades, fortalezas y recursos.

· Si lo ves demasiado vulnerable.

· Si te inquieta o no soportas situaciones que ves frecuentemente en otras relaciones paterno filiales con naturalidad.

· Si tiendes a reaccionar antes de preguntar a tu hijo cómo se siente y qué necesita.

· Si infravaloras o descartas su opinión.

Paternidad© Getty Images

¿Cómo dar marcha atrás a esos patrones de crianza dañinos?

La idea no es dar marcha atrás, sino reconducir hacia una relación sana y capacitante. La etapa de crianza está naturalmente programada a relaciones sanas y la acogen con facilidad.

Otra cosa es que ciertos "privilegios" complacientes que recibe el hijo tendrán que ser sustituidos por reconocimientos nutritivos y capacitantes, actitud amable y ser compensado con más conexión, espacio, respeto y cuidado. A medida que la relación vaya sanando, el hijo irá manifestando sus necesidades genuinas y, cuando eso ocurra, los padres deben estar preparados para reconocer el daño y ofrecer reparación para poder restablecer la conexión que necesita el hijo.

¿Se pueden revertir algunas de las consecuencias de este estilo de crianza si los padres cambian esa manera de criar a sus hijos cuando los niños son más mayores o cuando están ya en la adolescencia?

Cuanto más se retrase la reconducción, más huella dejará en el hijo y en la relación con sus cuidadores. Me parece más realista reparar el daño que revertir las consecuencias. Pero nunca es demasiado tarde para reparar y asumir la responsabilidad de haber quedado atrapados por las carencias no resueltas de unos padres que desde su angustia no han podido atender adecuadamente las necesidades de su hijo.