Charlene de Mónaco pisará por primera vez suelo español en un acto oficial el próximo 1 de junio. Tal y como ha adelantado Vanitatis y ha podido confirmar ¡HOLA!, los príncipes de Mónaco visitarán España para celebrar los 150 años de relaciones diplomáticas. Esto marca un hito en la agenda de la princesa, ya que, hasta ahora, Alberto de Mónaco había realizado todos los viajes oficiales a España en solitario. Este viaje, el de una alteza serenísima que mide mucho su agenda internacional, completa una trilogía de viajes históricos hechos por las mujeres de la casa Grimaldi.
El acto central de su visita tendrá lugar en el Real Jardín Botánico de Madrid, donde el jefe del Estado monegasco y la Primera Dama abrirán una exposición que conmemora esos años de historia compartida. Lo que todavía no se ha confirmado es si los reyes Felipe y Letizia coincidirán con ellos, en público o en privado, en una semana especialmente compleja para la Casa Real, con el foco puesto en la visita del Papa León XIV. Ha sido precisamente en el Vaticano, tanto en la misa inagural del Papa Francisco como en la del Papa León XIV, cuando han coincidido ambas. Un evento con representación de todas las casas reales, igual que sucedió en el 2022 en el funeral de Estado de Isabel II, al que también fueron las dos.
Ciertamente el viaje de la princesa Charlene a España es toda una rareza, ya que los viajes a nuestro país siempre los había hecho el príncipe Alberto en solitario, por motivos deportivos, culturales o relacionados con el medio ambiente. Así que de algún modo, este viaje, quince años después de su boda, marca un hito histórico en lo que son los viajes de las mujeres de la realeza monegasca a España.
Especialmente recordados, ya que entonces España no se había abierto del todo al mundo, fueron las visitas, vacaciones y viajes que hicieron los príncipes Raniero y Grace a finales de los sesenta a nuestro país. La siguiente princesa Grimaldi fue la que tomó el relevo tras su muerte en 1982, la princesa Carolina, su hija mayor, una primera dama emocional para todos los monegascos y una princesa Grimaldi que siempre estuvo al servicio del principado, primero con su padre, Raniero III, y luego son su hermano, Alberto II.
Hay que recordar que fue Carolina de Mónaco, en la noche previa con Ernesto de Hannover, y en la boda de Estado sola, la que represento al Principado y también a la familia Grimaldi en la boda del entonces príncipe de Asturias con doña Letizia Ortiz. El 22 de mayo de 2004 en la Catedral de la Almudena, entonces todavía vivía Raniero de Mónaco pero su salud ya era delicada y su tristeza profunda, fue así desde que murió la princesa Grace. El príncipe falleció en abril de 2005, llegando al trono Alberto de Mónaco como un príncipe soltero, por lo que durante años la princesa Carolina siguió ejerciendo de Primera Dama de Mónaco, sobre todo en las citas con miembros de otras casas reales.










