Nunca pensé que llegaría a los 60 sintiéndome tan enérgica, ilusionada con mi trabajo, mi vida y mi entorno", nos dice Marta Sánchez, que por increíble que parezca, acaba de entrar en su sexta década, una etapa que califica como "maravillosa" y de la que espera "seguir disfrutando como desde el día en el que la estrené. Dicen mis amigas, las que ya están en ella, que es fantástica. Así que pienso disfrutar a tope".
La intérprete de Desesperada celebró este aniversario tan redondo, como ya hemos informado, en una gran fiesta junto a ¡HOLA! en la que brindó con champán junto a su círculo más íntimo: su hija Paula, nacida hace 22 años de su matrimonio con Jesús Cabanas, también impresionante con joyas de JOSE LUIS Joyerías y un vestido de satén color mantequilla (y que asistió acompañada de su novio, Daniel Aguado Martineaux, el ejecutivo de marketing); su pareja, el empresario canario Fede León, con el que la artista comparte su vida desde hace siete años, y sus amigos del alma. Carola Baleztena y Emiliano Suárez; Alaska y Mario Vaquerizo; Gigi Sarasola y Sara Zaldívar; Javier García Obregón y María Thevenet; Narcís Rebollo, sin Eugenia Martínez de Irujo; Beatriz Matallana; Chiquín Figueroa, marquesa de Gauna; la espléndida Maribel Yébenes, gurú de los tratamientos estéticos más innovadores, y su hija Myriam, entre otros, no se perdieron la fiesta, que estuvo animada por los DJ de moda, los Gilcasound.
Llegó guapísima. Para su gran noche, confió en L’Oréal Paris, marca que siempre está presente en sus rituales beauty, que se encargó de su skincare, de su melena de ondas y del maquillaje. También estaba radiante como una novia, con un vestido largo blanco, que combinó con joyas de Suárez. En un momento de la fiesta, conversamos con Marta, que nos cuenta cómo se siente en esta nueva etapa y hace balance de su carrera, de la que también está celebrando cuatro décadas este 2026.
"Mi hija es muy inteligente. Creció viéndome hacer maletas y viendo cómo me costaba cerrar la puerta para coger un avión. Pero ha sabido darle valor a ese sacrificio"
Marta, ¿cómo te ves cada mañana cuando te levantas y te miras al espejo?
Me gusto cuando me miro al espejo. Me veo más joven que en las fotografías y en los vídeos… quizás porque me veo fresca sin maquillaje. Siempre he sido muy coqueta y lo sigo siendo. Me cuido mucho la piel y normalmente me gusto, pero hay días de mucho cansancio y eso se nota. Por eso cada día cuido más mis horas de sueño.
Si pudieras volver a la Marta de 1986 que se estrenaba con Olé Olé, ¿qué consejo le darías para sobrevivir a la industria que ella aún no conoce?
A la Marta de 1986 le quedaba mucho por aprender, descubrir y equivocarse. Pero era una Marta muy muy trabajadora, con las cosas y las metas muy claras y muy dispuesta a cumplirlas sin importar los sacrificios. He sabido caminar a través de los años ayudada por mi intuición y evolucionar a través de mis cuatro décadas de carrera. Eso no es fácil. A aquella jovencita, le hubiera avisado de la soledad en los viajes y que saber estar sola sería un sacrificio sin posibilidad de negociación... Pero no le podría haber aconsejado a saber lidiar con las redes sociales [ríe]. Nunca pensé que fuera tan difícil. Demasiada exposición y críticas. Pero tengo la suerte de que el 90 por ciento de la gente me escribe mensajes de cariño y de admiración. Cuando miro a esa joven, me siento muy orgullosa de ella. Y también de la mujer que soy hoy.
En tu carrera has pasado por el tecno-pop, el dance, las baladas y el jazz. ¿En qué género te sientes más "tú"?
A lo largo de mi experiencia musical, he ido mejorando mi técnica y mi forma de expresar con mi voz. Creo que soy muy versátil a la hora de interpretar. Pero sobre todo me siento bien cuando una canción me da la oportunidad de cantar con sentimiento, ya sea pop o más balada. Eso sí, con el flamenco no se juega, para mí es sagrado y hay que saber cantarlo.
Todo el mundo asocia tu voz a Soldados del Amor o Desesperada, pero para ti, ¿cuál es la canción que mejor define tu trayectoria?
Soldados del amor y Desesperada me llevaron muy lejos. Pero tengo la suerte de poder decir que han sido muchos los éxitos en estos 40 años, gracias a mi público. Dime la verdad, Quiero más de ti o Vivo por ella son temas que me identifican mucho. Además de Colgando en tus manos, con Carlos Baute, canción con la que vamos a llegar al billón de reproducciones… una locura.
"He hecho cosas increíbles en mi carrera, me he dejado la piel por ello y me he esforzado al máximo para ser mejor cada día"
En los últimos años hemos visto una Marta más íntima y compositora. ¿Es más difícil desnudar el alma a los 60 que a los 20?
Siempre me gustó componer música. Lo hago desde que era una niña, cuando estaba en el colegio, Veritas de Somosaguas. En Olé Olé también hice mis aportaciones como compositora. Poco a poco, cuando empecé en solitario, fui haciendo más temas. Obviamente, cuanta más experiencia y madurez alcanzas, más tienes que contar en tus letras. Pero con 20 años también se pueden escribir cosas muy bonitas. Ahora bien, creo que pasada esa década mejoré muchísimo. Me siento muy orgullosa de mis canciones.
Fuiste la ambición rubia española. ¿Cómo ha sido tu reconciliación con esa imagen de femme fatale a medida que buscabas ser respetada principalmente como vocalista?
En España, como en muchos países, nos cuesta ver el talento en gente atractiva físicamente. Es una forma de pensar muy antigua, que les sucede más a las mujeres que a los hombres. Yo siempre he defendido que no es incompatible. Y por ello he sido fiel a mi manera de sentirme atractiva y de cuidarme. Ademas, ¿quién no entiende que un personaje que está expuesto a los medios quiera cuidarse para estar bien? Yo siempre he tenido una actitud femenina y sexy porque así soy yo, no he forzado nada.
Tu estilo ha marcado épocas. ¿Hay algún look del pasado que hoy veas y digas: "¿En qué estaba pensando?"?
Por supuesto, en muchos momentos en estos 40 años de trayectoria he llevado cosas que ahora no entiendo cómo pude. Pero, ¿quién no? Aún así, he tenido la suerte de lucir diseños de grandes firmas, tanto españolas como extranjeras, con las que me he sentido increíble. ¡Y guapísima! Siempre me ha encantado la moda y creo que soy una artista que cuida mucho esa parte de mi trabajo y de mi imagen.
A los 60 años sigues defendiendo diseños y looks que muchas no se atreverían a usar. ¿Es la seguridad en una misma el mejor accesorio para lucir siempre tan fantástica?
A mis 60 recién cumplidos me sigo poniendo ropa con la que me siento bien, guapa y sin caer en el disfraz. Eso sí, me costaría mucho ponerme una mini muy corta para ir por la calle, pero en un escenario se permiten algunos looks más exagerados. Cada vez tengo más claro que tengo que ir descartando cosas que ya no son para mí y que no me identifico con ellas. Hay que saber evolucionar.
Se dice que las mujeres en la música se vuelven "invisibles" a partir de cierta edad. Tú has roto esa norma; ¿cuál es el secreto para mantener la relevancia?
Tengo un público que sigue siendo muy fiel. Además, y por suerte, les han puesto mis discos a sus hijos, que también me conocen por el dueto que hice con Carlos Baute. Mis conciertos están llenos de esa gente maravillosa que sigue queriendo disfrutar de mi música. Cada noche que veo miles de personas que han venido a verme y a escucharme, me siento muy afortunada. Y me considero una mujer con mucha bendición. Creo que hay sitio para todos los músicos del mundo que quieran continuar con sus proyectos y carreras, siempre que cuenten con facultades para ello y buena salud. Vienen generaciones muy talentosas y está claro que tenemos grandes artistas que pisan muy fuerte. Pero yo no me siento ni mucho menos dispuesta a dejar lo que más me llena, que es mi música. Me siento con muchas ganas aún de dar mi voz a mi público.
Has superado polémicas, duras críticas y cambios de ciclo. ¿Qué es lo que más te enorgullece de tu capacidad de resistencia?
He vivido eso; pero también muchos elogios, y en mayoría la verdad. Todas las personas que están expuestas al público padecen las críticas y los comentarios negativos. Yo no iba a ser una excepción. Pero estoy muy orgullosa de la persona que soy. Por supuesto, me he podido equivocar, soy humana, además, es imposible gustar a todo el mundo y tampoco lo pretendo. He hecho cosas increíbles en mi carrera, me he dejado la piel por ello y me he esforzado al máximo para ser mejor cada día, como artista y como persona. Me quedo con eso. Además, no tengo ni un minuto para pensar en lo malo. Mi tiempo vale mucho. Solo quiero disfrutar, me lo merezco y mucho.
Tanto en tu carrera musical como en la vida, ¿crees que tienes alguna asignatura pendiente?
En mi carrera, creo que hacer un par de discos más, pero sin presiones. Seguir disfrutando de mis conciertos, de mi equipo, de cantar con todos los sentidos… Y en mi vida, seguir disfrutando de mi hija, de reírme con ella, que es muy graciosa, y de hacer viajes juntas. De ver a mi madre bien y cuidarla. Pasar tiempo con los míos, con mis amigos, porque ya sacrifico muchos de esos momentos por mi profesión. Quiero descubrir un lugar tranquilo donde poder descansar y desconectar del ruido que conlleva mi trabajo y quizás convertirlo en mi retiro. Quiero disfrutar de mí misma, del mar, del silencio, de un paseo, de oír música o de hacer mis collages sin prisa y sin pensar que tengo que en la agenda para el día siguiente… Ese es uno de mis grandes defectos: ser demasiado controladora y activa.
Tu hija Paula ya es una adulta. ¿Cómo ha influido el verla crecer en tu forma de entender tu propia carrera y tus prioridades?
Mi hija es muy inteligente. Y también muy respetuosa y responsable. Sabe del esfuerzo que hago en mi día a día para seguir en este camino de la música y es consciente de la parte menos bonita. Creció viéndome hacer maletas. Y viendo cómo me costaba cerrar la puerta para coger un avión. Pero ha sabido darle valor a ese sacrificio. Siempre supo que era por el bien de todos y, sobre todo, que era mi vida.
"¿Mis asignaturas pendientes? Sacar dos discos más, sin presiones, y pasar tiempo con mis amigos, que ya sacrifico mucho por mi profesión"
La presión de la industria puede agotar. ¿Qué herramientas usas para cuidar tu salud mental y que eso se refleje en tu buena cara?
La música es una industria que exige muchísimo. Y en gran parte, emocional y mentalmente. Yo cuento con un psicólogo maravilloso que me ayuda a volver al camino cuando me parece estar en una curva. Pero sí creo que siempre he tendido a normalizar mi fama. Nunca me he medido en casa por ello ni cuando se amontonaba la gente en la playa o en un restaurante por una foto, un autógrafo o por curiosear… Siempre fui al supermercado y, a pesar de que a veces era incómodo sentirme observada, no renuncié a mi libertad.
¿Cuántas horas necesita dormir una estrella para que la voz y la mirada estén impecables al día siguiente?
Mi necesidad es ocho horas mínimo. Si son siete, no tengo tanta energía. De vez en cuando, si puedo permitirme el lujo, duermo diez y doce horas. Pero es lo menos probable. Siempre tengo la necesidad de hacer que un día sea muy productivo, incluso un domingo. Soy hiperactiva y si me voy a la cama pensando que no he hecho algo, me enfado… Tengo que trabajar en eso. [Ríe]
Mucha gente dice que estás en tu mejor momento personal. ¿Crees que estar enamorada y en equilibrio emocional es el mejor tratamiento de belleza que existe?
Contar con un compañero de vida como Fede es una maravilla. Creo que estar cerca de alguien que te quiera desde el respeto y la admiración es muy bonito. Me siento muy afortunada. Fede es un hombre increíble, al que cada día quiero y respeto más. Me siento muy orgullosa de él.
Un sueño por cumplir...
Ver un mundo más en armonía.
Un escenario pendiente...
He pisado miles. Todos son bonitos si tienes un público que te quiere y te respeta. Pero me encantaría hacer algún teatro en Nueva York, por sentimentalismo y por que fue mi casa dos años y donde Soñé con ello… y así podría invitar a mis amigos de la ciudad…
Cómo es Marta en pocas palabras...
Tenaz, noble, generosa, impulsiva, ingenua.
"Contar con un compañero de vida como Fede es una maravilla. Estar cerca de alguien que te quiera desde el respeto y la admiración es muy bonito y me siento muy afortunada", dice Marta de su pareja
¿Qué le pides a la próxima década?
Disfrutar del presente, del aquí y el ahora, sin pensar en preocuparme por cosas que no son tan vitales como para que me quiten energía. Saber entender que no todo en la vida es la ambición, el ego, el reconocimiento y el trabajo. Y que tengo que empezar a darle a Marta más tiempo para vivir.


























