Solo 9 días antes de que don Felipe y doña Letizia contrajeran matrimonio en la Catedral de la Almudena de Madrid, la pareja viajó hasta Copenhague para participar en varios festejos relacionados con motivo de la boda de los actuales reyes Federico X y Mary de Dinamarca. Y, como primera cita (la cual supuso para la actual reina de España su puesta de largo ante la realeza internacional), se organizó un concierto de preboda el 13 de mayo de 2004, en el que la prometida del futuro Rey de los españoles lució un fabuloso corsé de Lorenzo Caprile, que llegó a ser pieza de museo.
En el Teatro Real de Copenhague
El lugar elegido para homenajear a los novios, Federico y Mary, fue el Teatro Real de la capital danesa, Copenhague. Y hasta allí se desplazaron, entre otras personalidades, don Felipe y doña Letizia. Para ella, este acontecimiento suponía su puesta de largo ante la realeza en un evento festivo. Y, para esta ocasión, celebrada hace 22 años, eligió un look español que ha pasado a la historia por su elegancia, delicadeza y marcar la diferencia con las elecciones del resto de invitadas.
Lorenzo Caprile, su diseñador de cabecera
Sonriente y del brazo de su futuro esposo (don Felipe y doña Letizia se casarían tan solo nueve días después en Madrid), la actual reina de España eligió como artífice de su look a Lorenzo Caprile, muy popular en los últimos años tras ser uno de los jurados del talent show televisivo Maestros de la costura. Y no podía ser otro, pues el madrileño era su diseñador de cabecera para las citas de gala antes de su boda y, posteriormente, como princesa de Asturias.
Tejidos con sello valenciano
En Copenhague, Caprile diseñó para doña Letizia un dos piezas muy elegante que estaba confeccionado con telas de la empresa valenciana de tejidos Rafael Catalá, según expreso deseo de la futura reina de España. Como pieza principal (y más llamativa), se mostraba un corsé dispuesto a modo de chaqueta que marcaba su estilizada figura. Una prenda con escote Bardot que impactaba no solo por su patrón, sino por los brocados de seda que reproducían dibujos florales de Avignon y los botones-joya. A juego con estos motivos, se acompañaba esta creación de una falda de raso en color rojo guinda y línea sirena. Ambas prendas pudieron admirarse en la exposición Caprile Lorenzo, que aconteció en la Sala Canal Isabel II de Madrid del 16 de octubre de 2024 al 30 de marzo de 2025.
Su bolso, un regalo de Lorenzo Caprile
Para culminar su look, doña Letizia llevaba un bolso de mano con ricos bordados. Se trataba de un complemento que el propio Lorenzo Caprile se lo regaló a la prometida de don Felipe tras adquirirlo en un anticuario. A juego, la futura princesa de Asturias y, posteriormente, reina de España, lucía unos zapatos de tacón fino de 10 centímetros, destalonados y forrados en raso color guinda, de Pura López.
Así vistieron las demás royals
Sin embargo, don Felipe y doña Letizia no fueron los únicos royals que acudieron a esta celebración. Entre otras invitadas, también vimos a Matilde de Bélgica, Carolina de Mónaco, Marie-Chantal de Grecia o la infanta Cristina. Tampoco faltó protagonista del día, Mary Donaldson, que estaba radiante de rojo.
La futura Reina de los daneses, Mary Donaldson, también apostó por un diseño encorsetado para esta noche de concierto. Además, lució la Ruby Wreath Tiara o tiara de hojas de grosella, que está confeccionada con diamantes y rubíes, y data de 1804.
En color marrón y rosa, la infanta Cristina también quiso confiar en Lorenzo Caprile para vestir en esta preboda.
De Chanel, y obra de su gran amigo, Karl Lagerfeld, Carolina de Mónaco impactó con una creación de inspiración lencera. Lo acompañó de la tiara floral del siglo XIX elaborada en platino y diamantes.
Por su parte, Mette-Marit de Noruega optó por un vestido en rosa empolvado. Además, llevó la tiara de amatistas que fue creada en la década de los 1990 y fue un regalo (con collar a juego) del rey Harald a la reina Sonia.
Jugando con un escote voluminoso, Matilde de Bélgica estaba elegantísima con un vestido en acabado satinado. Como joya principal, lució la tiara corona de laurel, fabricada por Hennel & Sons en 1912.
Marie-Chantal de Grecia también optó por una tonalidad pastel para imprimir elegancia a esta noche. Además, recuperó la tiara de flecos de Miller que ella misma adquirió.
















