Fue en septiembre de 2022 cuando se puso la primera piedra de un proyecto que ha sido un asunto personal para la princesa Charlene de Mónaco: crear un refugio para animales desde el que se trabajara con la vista puesta en la adopción. Ahora, el nuevo refugio de Spa Mónaco para perros y gatos, en la localidad de Peille, a 19 km del principado, es una realidad y hasta allí se desplazaron para inaugurarlo los príncipes de Mónaco acompañados de una buena representación familiar. Entre ellas destacó la presencia de élanie-Antoinette Costello de Massy, la prima favorita de los Grimaldi y amiga íntima de la princesa Charlene. Una aparición que ha llamado la atención al estar muy cambiada.
Desde hace años en el círculo cercano de la princesa Charlene, Mélanie-Antoinette Costello de Massy, tiene un lugar reservado como confidente y también compañera en algunos proyectos. Ella es la nieta de la princesa Antoinette de Mónaco, la única hermana del príncipe Raniero, y es la hija de la también fallecida Elizabeth-Ann de Massy, que era la prima hermana más cercana para los príncipes Alberto, Carolina y Estefanía. Ella fue una gran apoyo en su día para los príncipes Rainiero y Grace, en el tiempo en el que no contaron con el apoyo de toda la familia y ese lugar lo ocupa ahora Mélanie-Antoinette Costello de Massy, siempre dispuesta a asumir labores de representación o patronazgo, como la vicepresidencia de la Sociedad Monegasca para la Protección de los Animales.
Como todo en Mónaco, esto es un asunto familiar. La princesa Charlene ha impulsado un proyecto con el en fechas puntuales también colabora para fomentar la adopción de animales, pero que puso en marcha la princesa Antoinette en 1976. Después pasó a manos de su hija y ahora es su nieta la que asegura la continuidad del proyecto. Es por esto que la princesa Charlene ha descubierto también un busto de la princesa Antoinette en el refugio, un homenaje que el príncipe Alberto también quiso destapar, aunque dejo el peso del acto en su mujer. "Hoy deseo honrar su memoria y rendirle homenaje. Juntos, continuamos nuestros esfuerzos para brindarles a estos seres vulnerables la oportunidad de un nuevo comienzo", ha dicho la princesa refiriéndose a la princesa Antoinette, la abuela de su amiga.
"La princesa Charlene y yo compartimos el amor por los animales", explicó Mélanie-Antoinette de Massy, que luce un aspecto distinto y cambiando en poco tiempo. "Es importante que una familia tenga los mismos valores. Admiro su implicación y toda la proyección internacional que aporta a la asociación. Le da un nuevo impulso, un nuevo dinamismo, y no duda en luchar por causas como la conservación de los rinocerontes en Sudáfrica", ha dicho mostrando la química y sintonía que tiene con la princesa.
También estuvieron presentes en el acto la princesa Estefanía y sus hija pequeña, Camille Gottlieb, las dos muy vinculadas al tema. No hay que olvidar que la princesa creo en sus terrenos familiares de Roc Agel un refugio en el que se jubilaron, entre otros animales, unas elefantas que habían vivido siempre en un circo, un espectáculo artístico vinculado a la vida social del Principado y lo que llevó a Estefanía a vivir durante unos años con ellos.
Por su parte, Alberto de Mónaco ha consolidado una agenda medioambiental que trasciende el Principado y se proyecta a escala internacional. Su labor se articula especialmente a través de la Fundación Príncipe Alberto II, creada en 2006, desde la que impulsa proyectos de conservacionismo marino, protección de la biodiversidad y lucha contra el cambio climático en zonas vulnerables del planeta.









