Mónaco sigue en alerta tras la explosión registrada este lunes 29 de junio por la tarde, un suceso que ha activado todos los dispositivos de emergencia y tiene a todo el Principado totalmente conmocionado. La investigación sigue su curso y el príncipe Alberto y la princesa Charlene han querido implicarse en primera persona, visitando distintos centros operativos para seguir de cerca la última hora del atentado. Tras haber sido informados de los avances de la investigación a lo largo de toda la noche, el soberano y su mujer han querido "expresar su apoyo a todos los equipos de la Seguridad Pública y de la Fuerza Pública que han permanecido movilizados" desde que sucedió la explosión, tal y como se detalla desde Palacio.
Acompañados por Christophe Mirmand, ministro de Estado; Samuel Vuelta Simon, secretario de Estado de Justicia; y Lionel Beffre, consejero de Gobierno y ministro del Interior, Alberto y Charlene se desplazaron a media tarde a la Dirección de Seguridad Pública, donde asistieron a una reunión informativa en presencia del Controlador y su estado mayor. Visiblemente impactados y preocupados por lo sucedido, el matrimonio siguió con atención cada una de las explicaciones y se interesaron por los avances de la investigación.
A continuación, se desplazaron al cuartel de bomberos, donde fueron recibidas por el coronel Tony Varo y el coronel Maxime Yvrard. Los Príncipes mantuvieron una charla de varios minutos y escucharon de primera mano los informes de los responsables operativos, manteniendo un contacto directo con los equipos implicados en la gestión de la crisis. "Estos encuentros permitieron a reiterar a los funcionarios encargados de la investigación toda su confianza para esclarecer este trágico suceso", aseguran fuentes oficiales.
La presencia de los príncipes en los centros operativos subraya la implicación institucional del Palacio en este momento de crisis, así como su respaldo a las fuerzas de seguridad y emergencia que han permanecido movilizadas desde el inicio del incidente que tiene a todo el país en shock.
Su comunicado íntegro tras la explosión
La explosión criminal que ha tenido lugar esta tarde en Mónaco supone una conmoción para toda la comunidad monegasca.
Mis pensamientos se dirigen, en primer lugar, a las víctimas, a sus seres queridos y a los residentes directamente afectados por este acto brutal. La princesa Charlene, mi familia y yo queremos expresarles nuestra compasión y nuestro apoyo inquebrantable.
También queremos reconocer la extraordinaria labor de las fuerzas de Seguridad Pública, que están gestionando la situación con rigor y serenidad, y que han garantizado que las víctimas fueran atendidas con rapidez y que la zona quedara asegurada.
Bajo la autoridad del Gobierno, todos los servicios competentes del Estado están actualmente movilizados, en estrecha cooperación con las autoridades francesas. Confiamos en que puedan esclarecer las circunstancias de esta tragedia lo antes posible, identificar a los responsables y ofrecer todas las respuestas necesarias, a todos los niveles.
Más que nunca, el Principado de Mónaco permanecerá unido y firme frente a la violencia y la delincuencia. La seguridad de nuestra comunidad siempre ha sido una prioridad; ahora lo será más que nunca, sean cuales sean las amenazas.
Alberto, príncipe de Mónaco
Última hora de la investigación sobre la explosión en Mónaco
La investigación continúa apuntando a la hipótesis de un ajuste de cuentas de gran violencia vinculado a redes criminales internacionales. La víctima principal del ataque, Vadim Ermolaev, empresario originario de Dnipro afincado desde hace años en la Riviera francesa, que resultó gravemente herido por un artefacto explosivo colocado en el interior del vestíbulo de su residencia, en un suceso en el que también resultaron heridos su hijo y su pareja. Los primeros indicios manejados por los investigadores apuntan a una acción cuidadosamente planificada y con posibles conexiones con su actividad empresarial y su pasado judicial.
Según diversas fuentes citadas por la prensa local, el caso podría estar relacionado con una guerra de poder en el entorno de redes de fraude online que operan a escala europea. El nombre de Ermolaev aparece vinculado a una macroinvestigación sobre estructuras clandestinas de tipo call centers dedicadas a estafas financieras, que habrían generado más de 100 millones de euros mediante falsos productos de inversión, especialmente en criptomonedas. En este contexto, no se descarta que el atentado esté relacionado con disputas internas, deudas pendientes o luchas por el control de estos negocios ilícitos entre clanes procedentes de la región de Dnipro.














