Llevar unas manos bien cuidadas reduce el estrés; así lo asegura la psicología, que señala al gesto de hacerse la manicura como la actividad perfecta para bajar pulsaciones: "Los rituales repetitivos y agradables generan una sensación de pausa, orden y bienestar que puede reducir el estrés momentáneamente", nos decía la psicóloga Ana Galán. En verano resulta más complicado mantener el factor uñas bajo control: desde los planes que se suceden sin tiempo a darle al pause y disfrutar de un momento hedonista, a los viajes que nos alejan de nuestro salón de confianza, sin contar con elementos como el mar o la arena que adelantan el día en el que empiezan a aparecer los primeros desperfectos.
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El secreto está en los colores claros: manicuras en tonos discretos que se asemejan al de la propia uña y que camuflan los daños durante mucho más tiempo. La ventaja extra es su versatilidad, ya que combinan con cualquier estilismo, y una elegancia inherente. Descubre las siete propuestas ideales para terminar agosto sin preocuparte de tus manos.
Es un clásico por algo: la manicura francesa nunca pasa de moda, es elegante y funciona en cualquier ocasión. Desde eventos de invitada hasta unas vacaciones a finales de agosto. También se adapta a todo tipo de longitudes, aunque las cortas y midi son las que más tiempo aguantan perfectas.
Es el color más femenino y delicado; y más cuando se lleva con el acabado ultrabrillante que consigue un aspecto de manos cuidadas. Es también una de las opciones favoritas para novias, además de uno de los tonos de cabecera para quienes siguen la estética del clean look.
Están inspiradas en el efecto de embadurnar las manos con jabón y por eso ayudan a que las uñas siempre parezcan inmaculadas. Pertenecen también a la categoría de manicuras más agradecida que camuflan desperfectos durante un par de semanas.
Al híbrido entre manicura francesa y milky nails que cubren la uña de un blanco traslúcido que parece leche le falta poco para unirse al club de las manicuras atemporales. Elegante, minimalista y con un giro discreto que las hace muy especiales, las milky nails a la francesa son el básico que necesitábamos esta temporada.
A diferencia de las milky nails, la cobertura de esta opción es mucho menor y también aguanta mejor el paso del tiempo; sobre todo cuando se elige el limado redondeado que protege los laterales de las uñas, mucho más propensos a descascarillarse.
Tiene el mismo poder de aguante que la manicura francesa, con la diferencia del motivo floral que decora una de las uñas de cada mano. Es bonita, especial y mantiene la discreción de las otras opciones de esta selección. Además, al mantener el diseño en el centro y no en la punta, se mantiene a salvo de desperfectos.
En colores claros y tan luminosa que ayuda a potenciar el bronceado de la piel. Un tono perfecto para el verano que alarga visualmente las manos, les da un aspecto cuidado y tiene una duración todoterreno. Aunque en limado corto favorece mucho, con el largo almendrado estiliza aún más.