Ha sido tal la popularidad de la glass skin que incluso ha dado el salto de la piel a las melenas efecto espejo como las más deseadas de los últimos años; una tendencia que destaca por un brillo intenso que se consigue a base de cosmética a medida que potencie la nutrición, afine la textura y mantenga la luminosidad en el tiempo. Con origen en Corea del Sur, el paraíso de la belleza, enamora a base de cutis inmaculados aunque últimamente les haya salido competencia: "La glass skin buscaba un efecto espejo, una piel lisa, casi translúcida, que se conseguía a costa de rutinas con muchas capas de producto. La bloom skin busca un brillo que viene de dentro, de una piel hidratada, con una barrera cutánea fuerte y un tono uniforme; un aspecto saludable y no solo un acabado artificialmente pulido que casi siempre se debía a que el último producto aplicado en el rostro tenía brillo", apunta la Dra. Rita Sêco.
'Bloom skin', la nueva tendencia en piel
Hace ya unos meses que el embrujo de la glass skin pierde fuerza en pos de la naturalidad y de los acabados realistas; los expertos incluso avisan de que la luminosidad extrema es muy difícil de fotografiar, por lo que la desaconsejan para un evento importante. El tiempo que hay que invertir para conseguirla también tiene un efecto disuasorio, una de las razones principales por la que triunfa la bloom skin: "Ahora está ganando protagonismo porque rápidamente se ha comprendido que las rutinas de diez pasos y el uso de principios activos agresivos resultan ineficaces y, a veces, incluso perjudiciales para la piel", avisa la médico estético con clínica en Oporto y consulta en el madrileño Instituto de Benito. Una apuesta por el minimalismo cosmético que coincide con la procupación por reforzar la función barrera, la capa protectora entre la piel y el exterior.
¿La apuesta actual? "Una vuelta a lo esencial: menos productos, elegidos con más criterio, y el enfoque en la salud de la piel en lugar del efecto glow inmediato y meramente superficial", señala Sêco.
La rutina que consigue una luminosidad 'bloom skin'
Seis son los activos que destaca la médico estético para darle a la piel un brillo saludable y natural; una selección curada por la doctora en la que prima la fórmula completa por encima del número de productos utilizado:
- Ácido hialurónico: hidrata y suaviza la forma en la que la luz incide sobre la piel.
- Ceramidas: restauran los lípidos que conforman la barrera cutánea, en palabras de la experta, "la base de todo".
- Vitamina C: el estrés oxidativo es uno de los factores que provocan que la piel parezca más apagada y este es el activo antioxidante por excelencia.
- Péptidos: capaces de estimular la producción de colágeno y mejorar la densidad de la piel.
- Niacinamida: regula la producción de sebo y refuerza la función barrera.
- Retinol: favorece la renovación celular, aunque hay que utilizarlo con precaución.
Una vez conocemos a los seis protagonistas de la bloom skin, Rita refuerza la idea del menos es más: "El error es pensar que cuantos más ingredientes activos, mejor. La combinación adecuada y personalizada para cada tipo de piel vale más que diez productos aplicados al azar solo porque lo hemos visto en TikToK". Su consejo es dar con una rutina sencilla, de pocos pasos pero bien elegidos: liempieza suave, crema hidratante con ceramidas, protección solar diaria y sérum con un activo funcional por la noche, "es suficiente para la mayoría de las pieles. Añadir más de esto rara vez aporta más luminosidad y aumenta el riesgo de irritación".
Entre los hábitos que mayor impacto tienen en la luminosidad de la piel, la doctora destaca el sueño, "porque es durante la noche cuando la piel se repara y regula su barrera, y eso se nota directamente en su aspecto al día siguiente". Además, distingue una piel grasa que refleja la luz de manera irregular con otra sana que lo hace con homogeneidad: "La luminosidad real no equivale a tener brillo graso en la zona T. La luminosidad es la forma en que la luz se refleja de manera uniforme en una piel bien hidratada y con una barrera cutánea sana".
Para terminar y como afirmación realista que disuade de seguir tendencias virales, la médico estético resume que "la luminosidad no se aplica, se construye; es el resultado de una barrera cutánea sana y no de un producto aislado".







