Dr. Jaime Vila Quiroga: "La luz se refleja de manera más uniforme sobre una piel con una superficie regular y bien hidratada, y por eso la percibimos como más luminosa"


La clave de la tendencia coreana denominada 'glass skin' se centra más en el cuidado que en el maquillaje


Karlie Kloss en la Academy Museum 6th Annual Gala con coleta baja y vestido negro© Getty Images
Mariana ChacónEditora de Belleza
28 de octubre de 2026 a las 6:34 CET

Es una de las tendencias más destacadas de los últimos años: la glass skin que llegaba desde Corea del Sur hace casi diez años y que busca una piel de acabado luminoso, liso, ultrahidratado y de tono igualado. Aunque han surgido reinterpretaciones más sutiles como la bloom skin en la que el brillo se atenúa con un acabado más natural; el "efecto espejo" de la primera sigue levantando pasiones y la clave para conseguirlo se centra en el cuidado y los tratamientos a medida. Eso sí, hay que actuar con precaución frente a las altas expectativas pues, como avisa el Dr. Jaime Vila Quiroga, especialista en medicina estética en Senstetic: "Desde el punto de vista médico, más que hablar de una piel 'perfecta', hablaría de una piel de buena calidad. Una piel bonita no es necesariamente una piel sin poros ni completamente lisa".

Sienna Miller en el Festival de Venecia© Getty Images

'Glass skin', o el fenómeno de la piel radiante

Aunque con maquillaje se potencia por completo la tendencia de la glass skin, hablamos de un fenómeno con raíces profundas en el skincare:  "Lo que buscamos es que exista una buena hidratación, una superficie regular, una pigmentación homogénea, una adecuada elasticidad y luminosidad", apunta el doctor; quien también revela que "la luz se refleja de manera más uniforme sobre una piel con una superficie regular y bien hidratada, y por eso la percibimos como más luminosa". 

Sobre la creencia de que se nace con la piel que tienes, la realidad es que se puede mejorar mucho (e incluso transformar) con los hábitos adecuados. Así lo asegura el médico estético: "La calidad de la piel depende de muchos factores. Evidentemente, la genética tiene un papel muy importante, pero también influyen mucho el envejecimiento, la exposición solar acumulada, el tabaco, el estrés, el descanso, la alimentación y los cuidados diarios". También existen implicaciones a nivel biológico: Con el tiempo, "disminuyen y se alteran componentes fundamentales de la dermis, especialmente colágeno, elastina y ácido hialurónico, y también cambia la capacidad de renovación de la epidermis". 

Rosie Huntington-Whiteley con chaqueta gris plomo de cuello subido en el desfile de Chanel © Getty Images

Tratamientos para conseguir la 'glass skin'

La novedad de esta corriente es que no demoniza la arruga ni pretende retrasar otros signos naturales del paso del tiempo; se centra fundamentalmente en optimizar la calidad de la piel para mantener esa hidratación propia que ayuda a reflejar la luz con mayor intensidad. Porque como revela el especialista de Senstetic (Valencia), las consultas más habituales en la clínica tienen en común la preocupación por las cicatrices de acné, superficie irregular, arrugas finas, poros dilatados, pigmentación y la falta de luminosidad. La clave para tratarlas suele recaer en la combinación de tratamientos -de láseres, a luz pulsada o radiofrecuencia con microagujas-, de entre las que el doctor destaca Sylfirm X. 

Sobre el protocolo, señala que "Sylfirm X utiliza una tecnología de onda dual que permite depositar energía en profundidad en la piel dependiendo de qué tipo de lesión queremos tratar": desde mejorar problemas como la textura irregular a las cicatrices de acné, las arrugas finas, el melasma, la rosácea o cierta pérdida de firmeza. Es decir, factores que consiguen que la piel se reafirme, se alise, y consiga el aspecto cuidado que busca la tendencia coreana.  

Olivia Palermo con coleta ondulada, maquillaje luminoso, chaqueta verde© oliviapalermo

Como cura reafirmante con un efecto directo en los niveles de hidratación, firmeza, apariencia de las manchas y luminosidad de la piel, las clínicas Maribel Yébenes de Madrid y Málaga cuentan con My Cure, un facial de 80 minutos en cabina de siete fases cuya pieza central es la aplicación de un cóctel de activos preparado en el momento, irrepetible y personalizado para cada paciente: Lift Elixir (Niacinamida Reguladora Avanzada y Ácido Hialurónico Acetilado, de efecto lifting inmediato); Collagen Active Elixir (colágeno marino hidrolizado y Ácido Hialurónico Silanol); Repair Elixir (EGF biotecnológico y Rosa Mosqueta). 

Aunque como advierte el Dr. Vila, "la búsqueda de una piel perfecta no debería ser el objetivo de la medicina estética". Hay que tener siempre presente que "la piel humana tiene poros, pequeñas irregularidades, líneas de expresión y diferencias de pigmentación. Eso forma parte de una piel normal".