Alba Flores cumple 40 años este martes, 27 de octubre, una fecha muy especial para su familia, ya que coincide con el 69 aniversario de la boda de sus abuelos paternos, la inolvidable Lola Flores y El Pescaílla. Cuando nació, su padre, el recordado Antonio Flores, le dedicó una canción que todavía hoy emociona: "Tan bonita, tan morena, tan gitana como era… La flor que siempre quise en mi jardín".
Tres décadas después de la muerte del artista, Alba rindió homenaje a su padre con Flores para Antonio, un documental que supuso una auténtica catarsis tanto para ella. "Jamás habría imaginado que 30 años después de que se fuera me iba a sentir más cerca de él que nunca. La magia del cine. Hoy le mando flores especialmente bien acompañada de la mano de toda nuestra familia, de nuestras amistades y también junto a todo el equipo de nuestra peli. Gracias por todo lo que nos sigues dando, Papá", dijo el día del estreno. También fue un auténtico torbellino de emociones para sus tías, Lolita y Rosario Flores. "Están impactadas porque es una película impactante e intensa, que repasa toda su vida. No ya la de mi padre, sino las de ellas también: su juventud, sus decisiones, su manera de vivir… La película es un retrato de ellas de alguna manera. Las dos están muy emocionadas, muy tocadas, por cómo les toca la herida. También muy contentas, porque les hace celebrar a su hermano. Me han dicho: 'Qué bien que hayas hecho la película, qué bien que exista'", contó Alba en ¡HOLA!.
Para la actriz, profundizar en la historia de su padre también fue una oportunidad para descubrir nuevas facetas de su personalidad y comprender mejor quién era. "Lo definiría como un ser complejo. No se le puede definir en una palabra. Era un espíritu libre, un hombre cariñoso, vulnerable, también salvaje y con una sensibilidad poética enorme", añadió.
Alba tenía solo ocho años cuando perdió a su padre, el 30 de mayo de 1995. Apenas 15 días antes había fallecido su abuela, Lola Flores. En aquellos momentos tan difíciles, con toda la atención mediática puesta sobre la familia, su madre, Ana Villa, se convirtió en su principal apoyo, un papel que sigue desempeñando hoy. Por eso, el documental también fue, en cierto modo, un homenaje a ella, a su discreción y a la manera en que siempre ha acompañado a su hija sin buscar protagonismo. "Sin ella no soy nada. Siento que la tengo que cuidar, creo que a ella la peli le duele más que a mí", aseguró en una entrevista concedida a El País.
El documental también le permitió redescubrir la historia de amor de sus padres, que se casaron el 19 de marzo de 1986. "Desde el principio tuve claro que [este documental] tenía que ser también un homenaje a mi madre, que se conociera su punto de vista. ¿Y sabes qué me ha pasado? Que me he enamorado de ellos como pareja. O sea, cuando los veo juntos digo, qué guapos, qué sexis, qué interesantes…", confesó.
Tras triunfar en series como Vis a vis, La casa de papel y Sagrada familia, Alba ha dado el salto al teatro con Libres, una obra escrita por Esther F. Carrodeguas en la que comparte escenario con las actrices Nüll García y Laura Galán. Pero sin duda, el mayor regalo de su trayectoria es haber conseguido el Goya a mejor canción original por Flores para Antonio, el tema que compuso junto a Silvia Pérez Cruz para el documental dedicado a la figura de su padre. "Gracias, muchísimas gracias", dijo al recoger el premio. "Nos hace ilusión pensar que nos lo dais no solo como Academia de Cine, sino también como oyentes de las canciones de mi padre. Siento que este premio es también para su música y para su inspiración", añadió. La sorpresa de la noche llegó cuando entonó el estribillo de una de las canciones más emblemáticas de su padre, No dudaría, y todo el Auditorio Fòrum CCIB, de Barcelona, se animó a acompañarla: "Prometo ver la alegría, escarmentar de la experiencia, pero nunca, nunca más usar la violencia". Un instante cargado de emoción que conmovió especialmente a su prima, Elena Furiase, presente en el público.









