Los beneficios de hacer deporte, a nivel físico y mental, son de sobra conocidos. Pero es que, además, no hay sérum rejuvenecedor que iguale al ejercicio, gracias a su capacidad para oxigenar la piel y devolverle luz. "Aumenta la temperatura corporal y estimula la circulación sanguínea. Por eso después del entrenamiento podemos notar el rostro más rojo y caliente, debido al incremento del flujo sanguíneo, que proporciona más oxígeno y nutrientes a las células cutáneas, además de eliminar impurezas. Esta es la razón por la que la piel se muestra más luminosa y con brillo", explica la cosmetóloga y esteticista Silvia Giralt. Ahora bien, hay que saber cuidarla antes y después, siempre teniendo en cuenta el momento en el que entrenas.
Si entrenas a primera hora
Si te encuentras entre quienes empiezan la jornada con una energizante sesión de ejercicio, lo correcto antes de entrenar, según la especialista, sería "realizar una limpieza suave y aplicarte una hidratante en textura gel o loción que se absorba rápidamente". Para el ejercicio al aire libre, el fotoprotector SPF 50 es imprescindible. "Que sea de amplio espectro, textura ligera, toque seco y resistente al sudor. Son muy prácticos los formatos en stick", puntualiza.
Justo después de entrenar, recomienda "limpiar el rostro en profundidad para eliminar sudor, sebo e impurezas, y, a continuación, vaporizar un agua termal, que, además de refrescar, calma las rojeces". Luego se aplicaría un antioxidante, como la vitamina C, y la hidratante "acorde al estado de nuestra piel para reponer el agua y los nutrientes perdidos durante el ejercicio".
Si vas al 'gym' después del trabajo (y maquillada)
Probablemente más de una vez te hayas preguntado qué ocurre si vas directa del trabajo al gimnasio... maquillada. "Es una situación muy frecuente", tranquiliza la cosmetóloga, quien anima, si es posible, a eliminar el maquillaje antes de entrenar, especialmente si este es muy oclusivo. "Al menos utiliza un agua micelar o una leche limpiadora y retíralo con unos discos de algodón, o incluso con unas toallitas desmaquillantes. La combinación de maquillaje, sudor, calor y sebo obstruye los poros y esto, en determinadas pieles, puede favorecer congestión, irritación o proliferación de imperfecciones".
El ejercicio aumenta el flujo sanguíneo y oxigena las células cutáneas
Si no te queda más remedio que ir maquillada, procura utilizar productos a base de agua, sin siliconas ni aceites pesados. "Los polvos minerales son una buena opción", dice Giralt. ¿Que has hecho ejercicio maquillada y no tienes nada a mano para limpiarte? "Lávate la cara con agua tibia, para eliminar el sudor, y sécatela con una toalla limpia o pañuelos de papel a pequeños toques y sin presionar; los poros están abiertos por el calor y el maquillaje podría obstruirlos".
El ritual post-gimnasio ideal
Tras el ejercicio, la piel necesita recuperarse con una limpieza profunda, hidratación y protección. Tres pasos sencillos que mantienen tu piel libre de impurezas y rojeces.
Esenciales en tu neceser
Del espray de uva al agua micelar y la base de maquillaje en formato mini, estos son nuestros favoritos:
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si tengo granitos?
¿Es practicar deporte bueno para el acné, la dermatitis o la rosácea? Sí, y la razón está en que cuando hacemos ejercicio liberamos endorfinas, hormonas que contribuyen a nuestra felicidad. "El estrés agrava determinadas afecciones de la piel y el deporte disminuye la probabilidad de que empeoren", argumenta la cosmetóloga Silvia Giralt.
¿Puedo usar mascarillas en el gimnasio?
Seguro que en redes (si no directamente en tu gimnasio) te has topado con quien entrena con parches de hidrogel en los ojos o alguna mascarilla puesta. Déjalos para el pelo y evítalos en la cara. "Impiden que el sudor salga, lo que puede obstruir los poros, favoreciendo brotes de acné o irritación. No ahorras tiempo y vas a tirar el dinero", sentencia la experta, que añade que, además, al estar sudando, los ingredientes de estos productos pierden su eficacia.
¿Es aconsejable la luz led?
Respecto a estas mascarillas tan de moda, Giralt se muestra tajante: "No se deben utilizar mientras se hace ejercicio. Primero, porque para que la fototerapia actúe correctamente la piel debe estar limpia y seca, y con el sudor es misión imposible. Segundo, porque este, mezclado con el calor que genera el dispositivo, crea un ambiente propicio para las bacterias".









