Hace solo unas horas, Eugenia Martínez de Irujo compartía a través de sus redes sociales uno de sus proyectos más recientes: una colección exclusiva creada en colaboración con Alfombras Hamid. La duquesa de Montoro ha vuelto a sacar a relucir su faceta más artística, esta vez trasladando su creatividad al mundo de la decoración. Sus pinturas se han convertido en 12 alfombras orientales que rinden homenaje a la belleza de las flores. Y, por supuesto, para dar a conocer el resultado de más de un año de trabajo artesanal, ha preparado una presentación muy especial en la que ha dejado ver la ilusión que hay detrás de esta colaboración. Además, ha aprovechado la ocasión para sorprendernos con dos looks que reflejan su estilo divertido y desenfadado, jugando con los colores suaves y las prendas de inspiración romántica.
Dos blusas románticas con algunos guiños bohemios
Su primer estilismo estuvo marcado por el color, con el rosa como hilo conductor de toda la propuesta. Una elección que no parecía casual, pues se mimetizaba con una de las alfombras de la colección, decorada con delicados pétalos de esta misma tonalidad. Se trataba de una blusa romántica con ciertos guiños bohemios, presentes en los bordados que adornaban las mangas y el pecho. Lejos de apostar por un rosa demasiado suave, Eugenia se decantó por una tonalidad a medio camino entre el rosa y el lila, que aportaba delicadeza al conjunto e iluminaba su rostro.
Para romper con ese aire tan dulce y añadir un punto de contraste, la hija de la duquesa de Alba recurrió a un cinturón de cuero adornado con tachuelas, que combinó con unos botines a tono. Dos complementos de inspiración más rockera que se desmarcaban del romanticismo de la blusa y aportaban carácter al conjunto, consiguiendo un equilibrio muy especial entre ambos estilos.
Su segunda apuesta se inclinó por una gama cromática más fría, con el azul bebé como protagonista. En esta ocasión, se decantó por una camisa de líneas clásicas y silueta tradicional, que aportaba un aire algo más formal al estilismo. Al igual que con la blusa rosa, la llevó por dentro de los pantalones, cuidando ese acabado pulido que tanto caracteriza sus elecciones. Con este conjunto, la vimos posar frente a algunas de las piezas más vibrantes de la colección, entre ellas alfombras decoradas con flores rojas y fondos amarillos que creaban un bonito contraste con los tonos suaves de su vestuario.
El pantalón relajado que cae hasta los tobillos
Para completar ambos estilismos, Eugenia recurrió al mismo pantalón, una prenda cómoda y versátil que conseguía adaptarse a las dos propuestas sin perder su esencia relajada. Se trataba de un diseño de tiro alto, en un suave tono crema, con perneras anchas y una caída ligeramente acampanada que llegaba hasta los tobillos. Una silueta especialmente favorecedora que, además de estilizar la figura, también ayudaba a equilibrar los volúmenes de la parte superior.
¿El detalle más especial de la prenda? Sin duda, los dos bolsillos de parche situados en la parte delantera. Unos elementos que, lejos de estar colocados al azar, aportaban personalidad al diseño y creaban un interesante efecto visual en la zona del abdomen, contribuyendo a definir la silueta. Una elección que demuestra cómo los pequeños detalles pueden transformar incluso las prendas más sencillas en grandes aliadas de nuestro armario.







