Esta temporada llega con opciones para todas con las que cambiar de imagen y sacarle el máximo partido a la melena. Las fieles al pelo corto encuentran en el shixie la combinación perfecta entre pixie y shag que crea volumen y definición con un resultado ultrafemenino. El flequillo que nunca pasa de moda se lleva más personalizado que nunca para potenciar las facciones a la carta: desde destacar los pómulos a estrechar la frente o centrar toda la atención en la mirada. En el caso de las supermelenas, la clave para que sienten realmente bien y ahorrar tiempo de peinado está en darles forma; la inspiración con la que acertar llega desde los años 90, en concreto las capas que Jennifer Aniston lucía en las últimas temporadas de Friends y que Lindsay Lohan versiona en 2026.
Las capas noventeras de Lindsay Lohan
Para que una melena larga no caiga lacia y laguidezca las facciones, las capas son la mejor herramienta. La inolvidable actriz de Tú a Londres y yo a California acaba de enseñar que lleva su pelo largo en el rubio platino por el que abandonó el pelirrojo con el desfilado de menos a más alrededor del rostro que reduce el tiempo de peinado al darle forma al pelo con un volumen natural. En 2026, la tendencia se llama Face-Framing Layers y el hair designer y director de Juandiegoteo Hair Salón, además de embajador de Redken y Olistic, explica que "la idea es comenzar alrededor de los pómulos y hacer que se integren progresivamente hacia los hombros, creando movimiento sin perder longitud".
Un look que le da estructura a melenas que de otra manera caerían en bloque y que se consigue por diferentes medios para un resultado a medida: "Se pueden trabajar con tijera, point cutting o navaja, dependiendo de la textura y densidad del cabello. Es una técnica especialmente favorecedora porque permite personalizar completamente dónde empieza la primera capa; podemos aportar amplitud, estilizar visualmente o suavizar determinadas facciones". Al final, responde a una problemática muy común entre quienes no renuncian a las longitudes XL: "Es uno de mis recursos favoritos cuando una mujer no quiere cortar su melena pero sí necesita verla diferente. Un buen contorno puede cambiar muchísimo un cabello largo".
Jennifer Aniston, musa absoluta de la tendencia
Si hay un pelo icónico de finales de los años 90, ese es el de Jennifer Aniston. Dejando atrás "el Rachel" del 94 , obra del peluquero Chris McMillan, la actriz se dejó crecer la melena sin perder aquellas capas que llevaron a millones de mujeres al salón de belleza con una fotografía de su personaje en Friends, Rachel Green. Además del corte adecuado, el peinado ayuda a enfatizar la frescura y el movimiento, y Juandiegoteo destaca una de las tendencias que encajan a la perfección con la estética de la actriz: el Bed Head Hair.
La tendencia se traduce como "pelo de recién levantada" y busca precisamente ese efecto sin esfuerzo que, en realidad, sí que esconde trabajo detrás: "No significa llevar el cabello descuidado, sino conseguir un acabado deliberadamente imperfecto, con textura, movimiento y algunos mechones fuera de lugar", apunta el hair stylist; "se consigue trabajando previamente la textura, con ondas muy suaves, producto texturizante o incluso dejando secar parcialmente el cabello al aire, y deshaciendo después el acabado con los dedos. Favorece muchísimo porque respeta la personalidad del cabello y funciona con prácticamente cualquier textura".
Un aliado a medida para el corte a capas de moda que el experto aplaude por su frescura: "Es una de las tendencias más interesantes porque nos recuerda que el cabello no tiene que estar perfecto para estar bonito. El objetivo es que parezca natural, pero detrás siempre tiene que haber una técnica".







