Las que tenemos el pelo fino sabemos que hay días en los que la melena no colabora e intentar darle un poco de volumen se convierte en una auténtica odisea. Te lo secas, intentas moldearlo, pruebas a cambiar la raya de sitio... y al final acaba quedándose como siempre. Por eso, cuando llega el momento de pasar por la peluquería, elegir el corte no es tan sencillo. Nos apetece cambiar, pero tampoco queremos acabar con un corte que después no sepamos cómo peinar.
Las capas pueden ser una buena solución para este problema, aunque hay que saber muy bien cuáles elegir. Este otoño hay cortes capeados para todos los gustos, desde los más marcados hasta otros en los que apenas se notan las capas. En este artículo te compartimos algunas ideas que puedes guardar para tu próxima visita a la peluquería.
1/12
© Getty Images'Wolf cut'
'Wolf cut'
Este corte lleva ese punto de pelo despeinado que parece que no te has esforzado demasiado a la hora de peinarlo. Las capas se reparten por toda la melena y crean movimiento, aunque el resultado puede quedar más suave o más marcado según cómo se trabaje el corte. Queda especialmente bien con un flequillo abierto, porque acompaña las capas delanteras y hace que el conjunto quede más integrado.
2/12
© Getty Images'Micro bob'
'Micro bob'
Hay veces que lo que pide el cuerpo es cortar y olvidarse de la melena durante una temporada. Para eso está el micro bob, un corte muy corto que queda por encima de la mandíbula. En el pelo fino puede funcionar muy bien, sobre todo si se trabaja capeado para darle algo más de volumen y textura. Además, queda bien en todo tipo de cabellos.
3/12
© Getty ImagesCorte 'shaggy'
Corte 'shaggy'
El shaggy es para las que no tienen miedo a las capas. Aquí se ven, y no precisamente poco. Van de más cortas a más largas y se reparten por toda la melena, creando ese efecto un poco despeinado que le da tanta personalidad al corte. Lo bueno es que también se puede llevar con el pelo largo. Así que, si te apetece cambiar, pero no quieres perder toda la longitud, puedes probar con esta versión.
4/12
© Getty Images'Soft halo'
'Soft halo'
En el cabello rizado a veces hay volumen en unas zonas y en otras el pelo queda más aplastado, y conseguir que todo tenga una forma bonita puede ser complicado. El soft halo juega con las capas alrededor de la cabeza para crear una silueta redondeada, pero sin que el corte quede demasiado marcado. Los rizos tienen más espacio para moverse y la melena se ve menos pesada.
5/12
© Getty ImagesCorte mariposa a capas
Corte mariposa
El corte mariposa es una de esas opciones que vienen muy bien cuando quieres cambiar de pelo, pero no estás dispuesta a sacrificar el largo. Las capas se concentran sobre todo en la parte delantera y se van mezclando con el resto de la melena. Así, el pelo tiene más movimiento y los mechones que rodean la cara adquieren protagonismo. Es especialmente bonito en las melenas largas, porque puedes seguir llevando la misma longitud sin que se vea tan uniforme.
6/12
© Getty Images'Bixie'
Corte 'bixie'
Si el bob clásico te parece demasiado largo y el pixie demasiado corto, quizá el bixie sea el término medio que buscas. Mezcla los dos cortes y deja algo más de longitud en determinadas zonas, mientras que la parte superior se trabaja para ganar textura. En el pelo fino, esas capas pueden ayudar a que no quede tan pegado a la cabeza. Y luego está la comodidad y el bajo mantenimiento, que también cuentan.
7/12

'Face framing'
'Face framing'
Si no te apetece tocar demasiado el largo, siempre puedes empezar por la parte delantera. El face framing consiste precisamente en eso, trabajar los mechones que rodean la cara y la enmarcan. La melena tiene más movimiento alrededor del rostro y no hace falta cortar capas por todas partes. Una alternativa sencilla para las que quieren verse un poco diferentes sin complicarse demasiado.
8/12
© Getty Images'Bob carré'
'Bob carré' irregular
El bob carré es para las que prefieren los cortes más clásicos, sin demasiadas capas a la vista. Suele quedar a la altura de la mandíbula y mantiene una forma bastante definida. Esto tiene su ventaja en el pelo fino, porque la melena parece más compacta y abundante. Se puede trabajar un poco la textura don capas irregulares para que tenga más movimiento.
9/12
© Getty ImagesMelena con capas largas
Melena con capas largas
No todas queremos pasar de una melena larga a un bob de un día para otro. Si te gusta llevar el pelo largo, puedes seguir haciéndolo y pedir unas capas muy largas que le den más de movimiento. Eso sí, conviene tener cuidado. Cuando el cabello es fino, quitar demasiada densidad de las puntas puede hacer que parezca que tenemos todavía menos cantidad. Por eso es importante encontrar un punto medio, unas capas que aligeren, pero que no se lleven por delante toda su densidad.
10/12
© Getty Images'Clavicut'
'Clavicut' discreto
El clavicut llega justo a la altura de las clavículas y es una buena opción si quieres cortar un poco, pero sin pasarte. Tiene ese largo que permite seguir haciendo ondas, recogidos y prácticamente los mismos peinados de siempre. En el cabello fino, las capas suelen ser bastante discretas. No interesa quitar demasiado pelo, sino darle algo de movimiento para que no quede tan lacio.
11/12
© Getty Images'Pixie' largo
'Pixie' largo
El pixie es para las que se plantean un cambio de los que se notan nada más salir de la peluquería. Es cortito, deja el rostro despejado y resulta bastante cómodo en el día a día. En su versión larga, la parte superior conserva más longitud y permite jugar con las capas para darle volumen al cabello fino. También tiene la ventaja de que no hace falta llevarlo perfectamente peinado.
12/12
© Getty Images'Midi' con capas invisibles
'Midi' con capas invisibles
La media melena tiene algo que hace que siempre acabemos volviendo a ella. No es demasiado corta, puedes recogerte el pelo y tampoco tienes que estar pendiente de una melena larguísima. Si tienes el cabello fino, además, puedes probar a añadir unas capas invisibles. No son de esas que se ven a la primera, porque quedan integradas con el resto del corte, pero ayudan a que el pelo tenga algo más de movimiento y no caiga como una sola pieza.




