Hay días en los que salimos de casa con el pelo perfecto y, en cuestión de minutos, el viento, la lluvia o la humedad se encargan de que deje de estarlo. Y es que el entretiempo tiene estas cosas. Nunca sabes muy bien qué tiempo va a hacer cuando salgas de trabajar o si vas a necesitar el paraguas que llevas semanas dejando en casa. Elegir qué ponernos ya es complicado de por sí, pero el cabello tampoco nos lo pone siempre fácil.
Por eso, si estás pensando en cambiar de look, quizá sea buen momento para apostar por un corte que colabore sin importar como va a ser el día. No hablamos de renunciar a llevar el pelo bonito ni mucho menos, sino de encontrar una forma que funcione también cuando no tenemos tiempo de peinarnos o el tiempo se empeña en llevarnos la contraria. Desde el bob de toda la vida hasta los flequillos más desenfadados, hay opciones para todos los gustos y longitudes.
1/12
© Getty ImagesCorte mariposa
Si quieres cortarte el pelo, pero te da pena perder el largo, el corte mariposa es una opción ideal. Tiene truco, porque juega con las capas delanteras para crear ese efecto de melena más corta alrededor del rostro, pero sin tocar apenas el resto. Así puedes cambiar de look sin arrepentirte a los dos días. Además, las capas dan bastante movimiento y evitan que el pelo se sienta tan pesado, algo que viene especialmente bien en el entretiempo.
2/12
© Getty Images'Bob carré'
Si hay un corte que siempre vuelve y que nunca termina de pasar de moda, ese es el bob. En su versión carré, se lleva recto, a la altura de la mandíbula y sin demasiadas capas, algo que hace que el cabello conserve una forma bastante definida. Además, al no ser demasiado largo, resulta mucho más fácil de manejar cuando la lluvia hace acto de presencia.
3/12
© Getty ImagesFlequillo cortina
El flequillo es una de esas cosas que nos apetecen muchísimo cuando buscamos un cambio de look, pero que después nos hacen preguntarnos si ha sido buena idea cuando toca peinarlo cada mañana. Por eso, el cortina es una de las opciones de bajo mantenimiento que más nos gustan para esta época del año. Se abre en el centro, cae hacia los lados y se mezcla con el resto de la melena, de manera que no hace falta estar pendiente de él todo el tiempo.
4/12
© Getty Images'Mullet' capeado
Para las que están cansadas de llevar siempre el mismo corte, el mullet puede ser ese cambio que llevan tiempo buscando. Es corto en los laterales, mientras que la nuca y en la zona superior conserva algo más de longitud. A esto se suman unas capas visibles que le dan ese aire desenfadado que lo hace tan especial. No es el típico corte que pasa desapercibido, pero tampoco necesita un peinado demasiado elaborado para tener gracia.
5/12

Corte corazón
Hay veces en las que queremos darle un aire nuevo al pelo, pero sin renunciar al largo. Si te sientes identificada, las capas con forma de corazón pueden ser una buena idea. Se concentran alrededor del rostro y crean una silueta redondeada que aporta movimiento sin necesidad de tocar demasiado el resto. Además, puedes llevarlas más marcadas si te gusta que se noten o apostar por una versión más discreta.
6/12
© Getty ImagesFlequillo 'bardot'
Brigitte Bardot hizo de este flequillo uno de sus grandes señas de identidad y, aunque han pasado décadas, sigue teniendo ese algo que nos hace querer llevarlo. Es largo, tiene bastante densidad y se abre ligeramente en el centro, dejando algunos mechones caer a ambos lados del rostro de forma irregular. Además, no necesita estar perfectamente colocado para quedar bien.
7/12
© Getty Images'Bixie' marcado
¿Y si no te decides entre llevar el pelo muy corto o mantener un poco de longitud? El bixie está justo a medio camino entre el pixie y el bob. Tiene capas que se notan, una forma definida y ese punto ligeramente despeinado que hace que no parezca un corte demasiado rígido. Eso sí, si quieres conservar bien su silueta, tendrás que pasar por la peluquería de vez en cuando.
8/12
© Getty Images'Wolf' rizado
Quienes tienen el pelo rizado saben que la humedad puede cambiar por completo el aspecto de su melena. Por eso, en lugar de intentar controlar cada rizo, una buena idea es apostar por un corte que trabaje a favor de su forma natural. El wolf cut combina capas bastante marcadas con una silueta redondeada. Así, los rizos no quedan tan apelmazados y tienen más libertad para moverse. Su encanto está en ese acabado salvaje que lo hace tan favorecedor.
9/12
© Getty ImagesMelena con capas largas
Si llevas tiempo con el pelo largo y no quieres renunciar a él, tranquila, porque tampoco hace falta cortar por lo sano para notar un cambio. Las capas largas, cuando están bien marcadas, consiguen que la melena tenga otra caída y que las puntas no se vean tan pesadas. Además, aportan movimiento sin cambiar demasiado la longitud. Es una opción estupenda para quienes suelen llevar el pelo suelto y quieren que tenga algo más de gracia.
10/12
© Getty Images'Boyfriend cut' desfilado
El pelo corto tiene algo que engancha. Quizá sea la comodidad de no tener que estar pendiente de una melena larga o ese cambio de imagen que se nota nada más salir de la peluquería. El boyfriend cut juega precisamente con esa idea, parte de una inspiración masculina, pero las capas desfiladas y la textura le dan un acabado mucho más suave y desenfadado. Eso sí, es importante adaptar las capas a la forma de tu cabeza y a cómo cae tu pelo.
11/12
© Getty Images'Clavicut' con puntas texturizadas
Hay un motivo por el que el clavicut sigue siendo uno de los cortes más socorridos cuando queremos cambiar de look sin arriesgarnos demasiado. Llega hasta las clavículas, favorece a muchas longitudes de rostro y permite seguir recogiendo el pelo cuando hace falta. En esta versión, las puntas se trabajan con tijera para evitar que queden demasiado rectas y conseguir algo más de movimiento. Es un detalle pequeño, pero cambia por completo el resultado.
12/12
© Getty ImagesCabello XL con 'baby bang'
Y para terminar, una combinación que no es para las que quieren pasar desapercibidas. Las melenas XL con baby bang, ese flequillo muy corto que queda por encima de las cejas, mezclan dos longitudes completamente distintas. El pelo largo mantiene todo su protagonismo, mientras que el flequillo cambia por completo la expresión del rostro. Además, no hace falta que quede perfecto ni completamente recto para que funcione.




