Vivimos una realidad en la que todas las tendencias conviven al mismo tiempo; una globalización que no solo ofrece opciones para todos los gustos, también nos mantiene al tanto de lo que se lleva a nivel mundial en tiempo real. Así sabemos que las supermelenas triunfan en circunstancias extraordinarias como Sarah Jessica Parker y su trenza Rapunzel en una gala en Nueva York; o que las ondas soft glam sientan especialmente bien en cortes midi como el Luxe Mid-Lenght de la reina Letizia. Como look estrella para pelo corto destaca el flicked bob, la versión del bob con las puntas hacia afuera que le da movimiento sin perder la elegancia. Desde Keira Knightley a Bruna Marquezine o Taylor Hill, son muchas las que han caído rendidas ante el look que aumenta la sensación de volumen sin necesidad de capas que resten densidad.
El 'bob' de puntas hacia afuera
Esta es una de las características principales del flicked bob que triunfa este otoño: "Recupera ese gesto tan retro de las puntas hacia fuera, pero lo lleva a un bob mucho más limpio y actual. Es sencillo, sofisticado y tiene ese punto divertido que cambia por completo un corte clásico", explica Felicitas Ordás, peluquera y presidenta de Club Fígaro. Uno de sus puntos fuertes es el movimiento deliberadamente imperfecto que le da a la melena, inspirado en el estilo característico de la década de los 60 y 90 aunque actualizado gracias a las puntas en curva que enmarcan las facciones sin endurecerlas. Lo mejor es que mantiene la silueta limpia y sofisticada del corte clásico, pero con un giro lleno de ligereza.
Es un look que estiliza como pocos al dejar cuello y hombros al descubierto; una silueta que alarga visualmente la parte superior del cuerpo y que gracias a su volumen natural consigue frescura y un acabado arreglado sin esfuerzo. Esa combinacion de espontaneidad y sofisticación es parte de su magia: la precisión de un corte icónico en versión relajada.
Cómo peinar el 'flicked bob'
Es perfecto para cualquier edad, aunque Ordás lo visualiza especialmente después de los 60: "Con los años, muchas melenas ganan finura y el bob tiende a caer plano sobre la mandíbula. El giro de las puntas lo despega del rostro y le da movimiento sin tener que meter capas que resten densidad. Y sobre una melena con canas o completamente blanca, ese acabado pulido luce muchísimo". Eso sí, dominar la manera de peinarlo resulta fundamental:
- Aplicar protector térmico antes de usar cualquier herramienta de calor.
- Secar con cepillo redondo y realizar un giro de muñeca hacia fuera al llegar a las puntas.
- Darle un golpe de frío con el secador para fijar la curva.
- La técnica es la misma con la plancha: se gira la muñeca hacia fuera en el último tramo.
También es versátil, como demuestra Taylor Hill, ya que el flicked bob se adapta a una textura inesperada: el pelo rizado. Frente al acabado pulido y estructurado que suele asociarse a este corte, los rizos aportan movimiento, volumen y un aire mucho más relajado. El resultado es un bob con actitud, ligeramente retro y absolutamente actual. El secreto para que siente bien pasa por respetar la naturaleza del rizo y conseguir que el corte se aproveche de ese extra de volumen para conseguir un efecto sesentero pero con un matiz espontáneo y desenfadado.
Por último, el veredicto de la estilista sobre si estamos ante una tedencia otoñal o un look que va a superar el paso del tiempo, aclara que "las tendencias que se quedan son las que encajan en la vida real, y esta encaja: no te obliga a cambiar de corte, favorece a muchas edades y se hace en casa. ¿Si se queda? Lo veremos muy pronto. Y no pienso hacer spoiler".







