Hay cortes de pelo que viven su mejor momento justo después de pasar por la peluquería y otros que, curiosamente, empiezan a ganar encanto cuando han pasado unas semanas. Es el caso del after bob, una nueva opción que se aleja de las líneas demasiado perfectas para apostar por una melena con más movimiento, textura y naturalidad. La idea es que el corte no pierda su gracia cuando el pelo crece, sino que siga funcionando e incluso nos guste más con el paso del tiempo.
Pero, ¿qué tiene exactamente de diferente este nuevo bob y por qué se ha convertido en una de las propuestas que miramos con más interés de cara al otoño? Para descubrirlo hemos hablado con Noelia Jiménez, estilista y propietaria de Salón Noelia Jiménez, creadora del concepto After Bob, y Felicitas Ordás, presidenta de Club Fígaro y de Fígaro Street, pasarela de tendencias de cabello.
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© Getty Images'After bob': la nueva generación del 'bob''
El after bob parte del corte que ya conocemos, pero cambia por completo su filosofía. Felicitas Ordás lo define como "la nueva generación del bob", una propuesta que deja atrás los diseños geométricos, las líneas rectas y los acabados ultrapulidos para apostar por movimiento y textura natural. Su gracia está en que no busca que todo esté perfecto el primer día, sino que el corte siga funcionando cuando el cabello ha crecido.
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© Getty ImagesUn corte pensado para crecer bonito
Precisamente esa forma de entender el cabello es la que llevó a Noelia Jiménez a crear el concepto. "Durante mucho tiempo hemos pensado los cortes para que estuvieran impecables el día que la clienta sale de la peluquería. Yo cada vez pienso más en cómo va a estar ese cabello dentro de cuatro o cinco semanas", explica. Para ella, un buen corte no termina cuando abandonamos la peluquería, sino que también tiene que saber evolucionar con el paso del tiempo.
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© Getty ImagesLongitud intermedia
En cuanto a la longitud, Felicitas sitúa el after bob habitualmente entre la mandíbula y el inicio del cuello, aunque puede ser más corto o largo. Pero no se trata de establecer una medida exacta que funcione para todas. De hecho, una de las características que lo diferencian es que puede incorporar mechones ligeramente desiguales, laterales que no buscan una simetría absoluta o flequillos que parecen haber crecido de forma natural.
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© Getty ImagesLa clave está en cómo se corta
Noelia insiste en que no existe un corte que pueda aplicarse exactamente igual a todas las mujeres. "Cada cabello y cada rostro necesitan algo diferente", explica. Por eso, más que seguir una fórmula cerrada, el objetivo es conseguir un resultado favorecedor que permita a cada mujer sentirse cómoda sin tener que estar perfectamente peinada todos los días.
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© Getty ImagesCapas suaves para darle movimiento
Para conseguir ese aspecto menos rígido y desenfadado, Felicitas explica que se trabaja con "capas suaves y desfilados que aportan movimiento". También se aligera la línea de las puntas para evitar ese efecto pulido de casco cerrado que puede tener el bob más clásico. Todo ello pensado desde el principio para la forma que tendrá cuando crezca.
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© Getty ImagesEl cabello natural gana protagonismo
Aquí las planchas y los acabados excesivamente marcados y construidos pasan a ocupar un segundo plano. Felicitas apuesta por un peinado más natural, incluso al aire, que respete la textura innata de cada cabello. La idea es que el acabado acompañe al corte siempre y no que haya que peinar constantemente para conseguir que mantenga una forma concreta.
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© Getty ImagesImperfecto, pero con intención
Para Noelia, además, esas pequeñas variaciones que pueden aparecer con el paso de los días no tienen por qué corregirse. "Si una punta gira ligeramente o si el cabello cambia su forma al colocarlo detrás de la oreja, perfecto", explica. En su opinión, precisamente ahí está el mayor encanto del after bob, en admitir esas pequeñas imperfecciones que hacen que el resultado sea mucho más natural.
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© Getty ImagesUn corte que pide menos mantenimiento
Otra de las razones por las que esta propuesta resulta especialmente práctica es que no obliga a estar pendiente constantemente de la peluquería. Felicitas lo define como "un corte de bajo mantenimiento que aguanta bien entre visita y visita", precisamente porque está diseñado para verse bien mientras crece. El resultado es una melena que mantiene su esencia durante más tiempo sin necesidad de retoques constantes.
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© Getty ImagesTambién piensa en la vuelta de vacaciones
El momento tampoco podría ser más apropiado. Después del verano, todas buscamos sanear nuestro cabello y afrontar septiembre con un cambio, pero sin perder muchísima longitud. Según Felicitas, el after bob encaja especialmente bien en esa búsqueda porque permite sanear el pelo después del verano sin renunciar a la longitud y aporta movimiento y frescura.
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© Getty ImagesSe adapta a cada rostro y cabello
La personalización vuelve a ser importante cuando hablamos de a quién favorece esta tendencia. Felicitas explica que se adapta a las facciones, la textura y la densidad de cada cabello y que la longitud, el flequillo y las capas pueden ajustarse a cada rostro. Una forma de conseguir que un mismo concepto pueda dar lugar a resultados diferentes en función de quién lo lleve.
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© Getty ImagesDe las tendencias internacionales a las 'celebrities'
El after bob forma parte de una tendencia global hacia bobs más naturales y con movimiento. Felicitas Ordás explica que se emparenta con propuestas internacionales como el airwave bob o el varsity bob, que comparten esa misma idea de alejarse de la rigidez y apostar por una melena con textura. Una filosofía que también hemos empezado a ver en celebrities como Margot Robbie, Emma Stone, Keira Knightley o Zendaya, que han mostrado versiones de esta nueva generación de bobs, con flequillos integrados, texturas más naturales y acabados alejados de la perfección rígida.
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© Getty ImagesEl corte que sigue funcionando semanas después
Al final, todas las claves del after bob conducen a la misma idea: dejar de pensar únicamente en cómo queda el pelo el día de la visita a la peluquería. Como resume Noelia Jiménez, "lo ideal es que una mujer se corte el pelo en septiembre y que, cuando llegue octubre, siga sintiendo que el corte funciona e incluso le gusta más que el primer día". Ese es, para ella, el verdadero objetivo de esta tendencia.




