A lo largo de su carrera profesional, Penélope Cruz ha apostado por looks muy distintos. La hemos visto llevar el pelo de muchos tonos diferentes, tanto claros como oscuros, y no siempre han obedecido a las tendencias del momento. A sus 52 años, la actriz, que acaba de causar sensación en el Festival de Cine de Venecia con sus mechas y su flequillo, sigue defendiendo un estilo propio y es partidaria de apostar siempre por cortes de pelo y coloraciones personalizadas que, lejos de responder a una moda efímera, favorezcan y resalten aquellas partes del rostro que en cada etapa de la vida queramos destacar.
Esto ha hecho que haya llevado distintos tipos de flequillos a lo largo de su vida y que haya podido demostrar que este corte no solo queda bien a mujeres de frente amplia.
Cómo saber si el flequillo te queda bien
La peluquera Ana Álvarez, fundadora de Las horquillas de Anita (empresa especializada en peinados y maquillaje de novia), explica que "la función del flequillo es modificar visualmente el marco del rostro para potenciar la mirada y remarcar las facciones como los pómulos y dar protagonismo a la mirada". Nos cuenta que "el flequillo que lleva Penélope no cubre completamente la frente, con lo que le favorece y da fuerza al rostro".
Según la experta, para determinar si el flequillo favorece o no "hay que tener en cuenta la estructura global del rostro, la forma de los ojos y las cejas, los pómulos y el nacimiento del cabello". También afirma que "es importante la cantidad y grosor de cabello en la zona frontal". Nos cuenta que, en el caso de los cabellos más gruesos, es importante dar textura a las puntas para ofrecer a la melena movimiento y suavidad.
El flequillo que mejor le queda a Penélope
"En rostros como el de Penélope lo más acertado y favorecedor es un flequillo largo y abierto, tipo cortina, desfilado en las puntas", señala Ana. Dice que, de esta manera, se puede mover a un lado, al medio o al otro lado según lo que te favorezca más. Insiste en que "el flequillo debe diseñarse para favorecer y equilibrar el conjunto del rostro".
El flequillo cambia las proporciones del rostro
Según Ana Fernández, un flequillo "puede cambiar y mucho las proporciones del rostro". Por eso, dice, "debe de estar bien equilibrado con las facciones y tipo de rostro". La experta distingue:
- Un flequillo largo y abierto mantiene más sensación de longitud aportando movimiento enmarcando la mirada y suavizando las facciones dejando entrever la frente.
- Un flequillo recto y tupido puede crear una línea que corta visualmente el rostro, puede endurecer las facciones y concentrar la atención en las cejas, el resultado sería menos suave y armonioso.
Por qué a Penélope le queda bien el flequillo
Como te decíamos al comienzo, siempre se ha creído que solo a las mujeres con frente amplia les queda bien el flequillo pero los distintos estilos que Penélope ha llevado han demostrado que no es así. Preguntada por la razón por la que a ella le queda bien, Ana argumenta que "tiene un rostro equilibrado y el flequillo destaca sus ojos y la mirada". Explica que "el flequillo es abierto y largo aportando suavidad a sus pómulos y mandíbula". Además, la experta asegura que "está muy favorecida con flequillo porque le da fuerza a la mirada".
Si quieres probar el flequillo pero temes que te haga la cara más pequeña o te endurezca las facciones, lo ideal según Ana, sería que buscases la naturalidad con el nacimiento del cabello desde su caída natural y cortases un flequillo largo y abierto en creciente hacia los lados, con una caída suave y que favorezca al rostro. "La adaptación para quien nunca lo haya llevado es importante, mejor empezar con líneas abiertas y largas", señala la peluquera..
Como demuestra Penélope Cruz, no hay que tener una frente amplia para apostar por el flequillo. La clave está en encontrar el diseño que mejor encaje con nuestras facciones y, sobre todo, en adaptarlo a cada rostro. Un flequillo largo, abierto y ligero puede ser una buena forma de cambiar de look sin restar protagonismo a las facciones y dejando además margen para peinarlo de distintas maneras.











