Concha Galán (62 años) fue uno de los rostros televisivos más populares y queridos de la década de los noventa, saboreando las mieles del éxito en los distintos formatos para los que trabajó en la pequeña pantalla (de Eurovisión a las Campanadas). Sin embargo, no todo fue de color de rosa en su brillante y dilatada carrera, ya que vivió en sus carnes la discriminación e incluso un despido por el hecho de quedarse embarazada. "Me estaba maquillando como cada día y vino alguien del equipo a decirme que ya no presentaba el programa", relata sobre cómo fue el día de marras.
Así lo ha contado este lunes la icónica conductora de TVE durante su paso por el plató de Y ahora, Sonsoles (Antena 3), explicando que ella no fue la única de su generación que sufrió un caso de tales características. A sus compañeras Nieves Herrero e Irma Soriano "también las quisieron echar" tiempo atrás por este mismo motivo, señala, aunque finalmente ellas sí se mantuvieron en su puesto gracias al empeño del que era su jefe, el recordado Jesús Hermida.
"Te lo tragabas y te ibas para casa"
Lo que le ocurrió a Concha fue en 1997, cuando esta se hizo cargo en la cadena pública del talk show diario ¡Vaya lío! desde enero de aquel año. Llegado el verano, fue apartada del espacio y la primera excusa que le dieron es que tenía que cuidarse por el hecho de estar esperando un bebé. "Estaba de seis meses, aunque no se me notaba nada, pero al final ellos me dijeron que la tripa me iba a crecer y no quedaba bien en pantalla", narra. Por entonces, desgraciadamente, ese tipo no actos no se solían denunciar públicamente por miedo a las represalias, así que "te lo tragabas y te ibas para casa", asevera.
Para Galán, que algo "tan machista" se produzca actualmente con una presentadora "es algo impensable", ya que todo el mundo "se echaría encima de esa televisión o esa productora". A ella, cuando la despidieron, fue sustituida además por un hombre, lo que hoy se vería como un auténtico escándalo. Por suerte, tras aquel mal trago y después de dar a luz a su hijo, pudo seguir haciendo lo que más le gusta y se puso al frente de los espacios La llamada de la suerte (1998) y Todo en familia (1999) en La 1.
De ahí ficharía por Atresmedia para llevar el concurso El Cronómetro (1999), mientras que en 2002 fue contratada por la cadena del Grupo Prisa Localia para ser la maestra de ceremonias del magacín Cada mañana, donde coincidiría con un debutante Jaime Cantizano. Posteriormente, Concha haría colaboraciones en Locos por Madrid (2006-2007), junto a Alfredo Urdaci en Onda 6, así como en el canal temático Decasa (2008) y en el espacio Te damos la tarde (2011) de Trece TV.






