Tras su papel en La teniente O'Neil, Demi Moore demostró que no le tiene miedo a una transformación radical por exigencias de guion. Desde aquel rapado icónico, se había dejado crecer el pelo hasta la longitud XL que ha convertido en su sello personal y lo mantiene impecable como nos contaba Marc Carol Bruguera, director de los salones de peluquería Frame Hair Club: "Una melena con cutícula sellada, sin encrespamiento, con movimiento y un color bien trabajado transmite inmediatamente sensación de salud, elegancia y cuidado". Sin embargo, ha sorprendido en Nueva York con un cambio de impacto: "Se conoce como French bob o bob francés con puntas giradas hacia dentro, una versión ligeramente despeinada y con mucho movimiento que se aleja del bob clásico, más geométrico y rígido", nos ha dicho Paola Moyano, estilista de The Beauty Concept.
El 'bob' francés de Demi Moore
Creado por el peluquero Hoshounkpatin, en quien también confían de Kaia Gerber a Jessica Alba o Anya Taylor-Joy, Demi ha llegado al desfile en Nueva York de Thom Browne con total look del diseñador y el bob francés con el que dice adiós a su supemelena: "En su caso se trata de un bob a la altura de la mandíbula, con raya al medio o ligeramente lateral, que aporta un aire desenfadado sin perder la elegancia", explica Paola Moyano, quien considera que es una tendencia perfecta para la actriz. "Tiene un rostro con rasgos marcados y pómulos altos, y este bob pone en valor esa estructura facial sin restarle feminidad. Además, es un corte que transmite modernidad y frescura sin resultar juvenil en exceso, algo que encaja perfectamente con su imagen sofisticada, atemporal y con mucha personalidad".
Otra de sus ventajas es la manera de peinarlo con las puntas hacia dentro; "aporta un acabado más pulido y compacto, da sensación de mayor densidad y disimula puntas abiertas o dañadas". La estilista añade que al cerrar la silueta del pelo hacia el rostro, "tiene un efecto lifting óptico que estiliza el óvalo facial. Es una técnica rápida de ejecutar en el día a día y funciona tanto en melenas largas como en bobs, lo que explica que se haya convertido en una de las tendencias de peinado más repetidas en las últimas temporadas".
A quién le favorece
La buena noticia es que hablamos de un corte que funciona bien con casi cualquier fisionomía: en rostros ovalados o cuadrados ayuda a suavizar los ángulos de la mandíbula; en el caso de los alargados es todo un acierto como apunta la experta de The Beauty Concept, "porque la línea a la altura del mentón aporta horizontalidad y acorta visualmente la cara"; y en redondos es mejor llevarlo con raya lateral "y algo de volumen en la coronilla para estilizar, evitando que las puntas se cierren demasiado hacia dentro".
Para terminar, confirmamos al bob como el corte estrella del front row, donde hemos visto a Naomi Watts, Anna Wintour y a Demi sentadas juntas y luciendo sus melenas por encima de los hombros. Y lo mejor es que se puede conseguir una versión falsa, también conocida como el faux bob del que Moyano nos explica el paso a paso: "Se recoge el largo del pelo doblándolo hacia dentro y se sujeta con horquillas pequeñas ocultas bajo la melena, simulando el largo del bob. También se puede lograr un efecto similar con un secado con cepillo redondo dirigiendo las puntas hacia dentro y fijando con laca, o utilizando planchas de ondas para curvar las puntas sin necesidad de tijera. Es un truco muy socorrido antes de decidirse a hacer el cambio real".







