Posparto

El poderoso mensaje de Isabelle Junot sobre su cuerpo tras dar a luz: "No tienes que amarte mirándote al espejo"


Un psicólogo analiza sus palabras y cómo pueden impactar en otras mujeres que se encuentren ahora en el posparto


Isabelle Junot© isa.healthy.life
7 de mayo de 2026 a las 15:51 CEST

Isabelle Junot ha hablado con total sinceridad acerca de cómo se ve tras dar a luz a su segunda hija, la pequeña Simona, y cómo le afectan los cambios que ha experimentado su cuerpo. Cuenta a sus seguidores que, tras este segundo embarazo, tiene más tripa posparto (la cual muestra con naturalidad) y que un poco antes le habían preguntado en un showroom si estaba embarazada. Aunque respondió con una sonrisa explicando que el motivo de su tripa es que acaba de dar a luz, la pregunta ha dado pie a una profunda reflexión en la marquesa de Cubas acerca de su propio cuerpo que puede servir de ayuda a muchas otras mujeres que, como ella, estén ahora en pleno posparto.

"¡Qué horror no reconocerte en el espejo!"

Después de esa anécdota en el showroom, Junot reconoce que a veces piensa "¡qué bajón, qué horror no reconocerte tanto en el espejo!". También que acto seguido se dice a sí misma "¡qué estoy pensando! Acabo de dar a luz y el cuerpo cambia". Sin embargo, por muy natural que sea la transformación que experimenta el cuerpo de la mujer tras dar a luz, esa sensación de no reconocerse en el espejo de la que habla la esposa de Álvaro Falcó es muchísimo más habitual de lo que muchas mujeres se atreven a decir, según nos indica Luis Guillén, psicólogo de Psicopartner.

A veces se transmite la idea de que una mujer debe mirarse al espejo después de dar a luz y sentirse poderosa, bellísima y plenamente reconciliada con su cuerpo desde el minuto uno. Y eso puede generar todavía más culpa en quien no lo siente así.

Luis Guillén, psicólogo

"Y no tiene que ver solo con el cuerpo o con los kilos. Tiene que ver con identidad", aclara Guillén. "El posparto implica un cambio físico, hormonal, emocional y vital enorme en muy poco tiempo. Hay mujeres que sienten que su cuerpo ya no les pertenece del todo, o que ven en el espejo una versión de sí mismas que todavía no han integrado psicológicamente".

De ahí que Isabelle Junot confiese que "la realidad de mirarte en el espejo, comparada a cómo te mirabas antes, es otra cosa". Ahora, dice, "tengo tripa… estoy rellena" y comenta que, cuando ve a algunas influencers ya perfectas físicamente al día siguiente del parto, se cuestiona cómo lo hacen. Consciente de que puede hacer daño esta práctica, la marquesa de Cubas recomienda justo lo contrario, no compararse nunca con las imágenes que aparecen en las redes sociales. Eso sí, sus palabras muestran un respeto absoluto por esas mujeres tan "perfectas" porque, como ella misma dice, cada cuerpo, cada embarazo y cada posparto son únicos y ninguno es mejor que otro.

Sin embargo, las comparaciones son casi inevitables y más aún teniendo en cuenta que "vivimos en una cultura muy obsesionada con la recuperación rápida, con la idea de 'volver a ser la de antes', y eso genera mucha presión", como apunta el psicólogo de Psicopartner. "Pero la realidad es que, después de una maternidad, no siempre se vuelve a ser exactamente la misma persona; y eso no es necesariamente algo negativo", tranquiliza. "El problema aparece cuando la mujer interpreta ese extrañamiento como un fracaso personal o como una obligación de gustarse inmediatamente".

Isabelle Junot con su segunda hija, Simona© isa.healthy.life
Isabelle Junot con su segunda hija, Simona

La clave, según Isabell Junot: no amar tu nueva imagen, sino respetarla

"No tienes que amarte mirándote al espejo, no tienes que decir '¡wow, estoy estupenda!' cuando no lo sientes para nada", señala la marquesa de Cubas. "Lo que sí recomiendo es intentar respetar tu cuerpo y respetarte a ti misma y darte los tiempos que necesitas".

"Me parece un consejo bastante sensato y, sobre todo, más realista que muchos discursos actuales sobre autoestima", comenta Luis Guillén acerca de las palabras de Junot. "A veces se transmite la idea de que una mujer debe mirarse al espejo después de dar a luz y sentirse poderosa, bellísima y plenamente reconciliada con su cuerpo desde el minuto uno. Y eso puede generar todavía más culpa en quien no lo siente así".

Respetar el cuerpo implica entender que acaba de atravesar un proceso físico y emocional enorme, y que necesita tiempo, descanso y adaptación

Luis Guillén, psicólogo

El psicólogo considera que el respeto hacia una misma suele ser un punto de partida mucho más sano que la exigencia de amarse constantemente. "Respetar el cuerpo implica entender que acaba de atravesar un proceso físico y emocional enorme, y que necesita tiempo, descanso y adaptación", lo que va de la mano con no castigarse mentalmente por no reconocerse o por no sentirse atractiva temporalmente.

"La aceptación emocional no siempre llega de golpe; muchas veces llega poco a poco, cuando la mujer deja de exigirse estar bien inmediatamente", concluye Guillén. "Y eso, paradójicamente, suele ayudar mucho más a recuperar el bienestar psicológico que intentar forzar una autoestima perfecta".