Posparto

Isabelle Junot habla claro sobre la culpa en el posparto: "Con calma también puedo llegar donde quiera"


La marquesa de Cubas explica cómo afronta ella esa emoción que tanto puede bloquear cualquier madre en su día a día


Isabelle Junot reaparece tras ser madre por segunda vez© GTRES
27 de mayo de 2026 a las 17:15 CEST

El posparto es un momento único en la vida de toda mujer: por un lado, tiene a su bebé, recién nacido, en brazos, lo que es sinónimo de la felicidad más absoluta, pero por otro, aparecen la falta de sueño y el cansancio, que alimentan otras emociones más desagradables en las que los cambios hormonales propios de esta etapa también tienen mucho que ver. Entre ellas, uno de las más habituales entre muchas madres es el sentimiento de culpabilidad.

Y lo es por la enorme autoexigencia con la que viven su maternidad, tal y como nos indica Adhara Monzó, psicóloga sanitaria especializada en perinatal y directora de la consulta Psicología Monzó (@adhara_psicoperinatalonline). "Parece que las madres tenemos que llegar a todo: cuidar del bebé, tener la casa impoluta, cuidar a nuestra pareja, atender nuestras relaciones sociales, crecer a nivel laboral y además, dedicar tiempo a nuestro autocuidado… y además que no se nos olvide, hacerlo todo bien, con calma y sin quejarnos".

Isabelle Junot, la marquesa de Cubas, consciente de que sus palabras llegan a muchas mujeres, ha compartido abiertamente cómo gestiona ella su propia culpa materna: "En el momento en el que reconozco estar sintiéndome culpable por no llegar a todo me recuerdo que con calma también puedo llegar donde quiera".

Una buena madre no es la que llega a todo, sino la que también puede reconocer sus límites, pedir ayuda y cuidarse.

Adhara Monzó, psicóloga perinatal

"Me parece muy valiosa la reflexión de Isabelle", nos dice la psicóloga perinatal. "Primero reconoce lo que siente, no lo niega, y después intenta hablarse desde un lugar más amable y más realista. Esto es algo que trabajamos mucho en consulta con mujeres en pleno posparto… hablarse con una mirada más autocompasiva con ellas mismas".

Y es importante hacerlo, así como ser consciente de dónde nace ese sentimiento de culpa porque, según pone de manifiesto Adhara Monzó, muchas madres no sienten que estén cansadas, sino que sienten que están fallando. "Y ahí está el problema: no interpretan el cansancio como una señal de que necesitan apoyo o descanso, sino como una prueba de que no lo están haciendo suficientemente bien".

Isabelle Junot, con sus dos hijas© isa.healthy.life
Isabelle Junot, con sus dos hijas

Cómo hacer frente a la culpa materna durante el posparto

Monzó recuerda que, durante el posparto, hay cansancio, cambios hormonales, falta de sueño, adaptación al bebé, cambios en la pareja y, muchas veces, una sensación de pérdida de control. Por todo ello es fundamental, más que nunca, bajar mucho la autoexigencia. "Es una etapa de muchísima vulnerabilidad física y emocional", recalca.

"Lo primero sería normalizar que no hay que poder con todo. En el posparto no toca demostrar nada. Toca recuperarse, vincularse con el bebé, pedir ayuda y dejarse cuidar en la medida de lo posible".

La psicóloga perinatal recomienda parar por un momento y hacerse a una misma las siguientes preguntas cuando aparezca la culpa: "¿Qué me estoy exigiendo ahora mismo?", "¿Esto se lo diría yo a una amiga?" o "¿Estoy confundiendo cansancio con fracaso?". Monzó nos explica que muchas veces la culpa baja cuando identificamos el pensamiento que hay detrás.

Por eso, dice, también puede servir escribir en una nota del móvil o en una libreta tres columnas, en cada una de las cuales indicar qué siento, qué me estoy diciendo y qué necesitaría ahora. Y pone el siguiente ejemplo: "Me siento culpable porque no he recogido la casa"; "me estoy diciendo que soy un desastre"; "necesito descansar o pedir ayuda". Asegura que este ejercicio ayuda a separar el hecho real del juicio que nos estamos haciendo.

Otra de las pautas que la directora de Psicología Monzó da al respecto es practicar una frase de autocompasión que las madres puedan repetirse en momentos difíciles, algo como: "Esto es difícil, estoy haciendo lo que puedo y no tengo que hacerlo perfecto". Con ello, "no cambia la situación de golpe, pero sí cambia la forma en la que una madre se acompaña a sí misma".

Vivir la maternidad de forma plena no significa disfrutar cada segundo. Significa poder vivirla de forma honesta, con mucho amor pero también con cansancio, dudas, ambivalencia y momentos difíciles.

Adhara Monzó, psicóloga perinatal

Y recalca que uno de los aspectos más importantes es permitirse sentir emociones contradictorias. "Una madre puede querer muchísimo a su bebé y, a la vez, sentirse agotada, triste, sobrepasada o echar de menos partes de su vida anterior. Eso no la convierte en mala madre, la convierte en humana".

Nos cuenta que, según su experiencia clínica, en consulta ayuda mucho poner palabras a todo esto. "Cuando una mujer puede decir 'me siento culpable', 'no estoy disfrutando como pensaba' o 'me siento desbordada', deja de vivirlo tanto desde la vergüenza", asegura. "Y si esa culpa se vuelve muy intensa, persistente o va acompañada de ansiedad, tristeza profunda o pensamientos intrusivos, es importante pedir ayuda profesional".

Isabelle Junot con su hija pequeña en el ascensor© isa.healthy.life
Isabelle Junot con su hija pequeña en el ascensor

"Si tú no eres amable contigo misma... ¿quién más lo hará?"

Después de explicar cómo nace en ella el sentimiento de culpabilidad, Isabelle Junot comparte una reflexión al respecto: "nadie tiene idea de cómo es para ti ese momento". Sabemos que es muy fácil juzgar y que opinar acerca de lo que hacen o dejan de hacer otras personas, especialmente las madres con la crianza de sus hijos, es muy habitual. Probablemente ella misma se haya sentido juzgada, pero lo tiene claro: "Si tú no eres amable contigo misma... ¿quién más lo hará?".

“Me parece una reflexión muy acertada”, nos dice la psicóloga Adhara Monzó. "Cada maternidad se vive desde unas circunstancias concretas: no es lo mismo tener red de apoyo que no tenerla, ser madre por primera vez que repetir maternidad, tener un posparto tranquilo que uno complicado, o llegar a la maternidad con una historia emocional determinada".

La amabilidad hacia una misma no es un lujo, es una necesidad.

Adhara Monzó, psicóloga perinatal

Expone que, desde fuera, muchas veces se opina muy rápido sobre cómo debería sentirse una madre o sobre cómo debería organizarse, pero nadie sabe exactamente cómo está viviendo ella ese momento desde dentro. "Por eso la amabilidad hacia una misma no es un lujo, es una necesidad", subraya. "Muchas madres se hablan con una dureza con la que jamás hablarían a una amiga. Si una amiga nos dijera que está agotada, que no llega, que se siente culpable, seguramente la abrazaríamos y le diríamos que está haciendo lo que puede. Sin embargo, hacia una misma aparece enseguida el debería poder más".

Monzó aclara un aspecto que es necesario interiorizar: "Ser amable con una misma no significa dejar de responsabilizarnos. Significa dejar de castigarnos".

Cuando preguntamos a la psicóloga perinatal qué le diría a una mujer a la que le esté costando vivir su maternidad de manera plena por ese sentimiento de culpabilidad, nos responde que le diría que no está sola y que la culpa no significa que lo esté haciendo mal. "Muchas veces aparece precisamente en madres muy implicadas, que quieren hacerlo todo bien y que están muy pendientes de las necesidades de sus hijos".

"También le diría que revise qué idea de buena madre está intentando cumplir porque quizá no necesita hacerlo mejor, sino exigirse menos", señala. "Una buena madre no es la que llega a todo, sino la que también puede reconocer sus límites, pedir ayuda y cuidarse".

"Vivir la maternidad de forma plena no significa disfrutar cada segundo. Significa poder vivirla de forma honesta, con mucho amor pero también con cansancio, dudas, ambivalencia y momentos difíciles".