Aunque hace años que dejó Almería y se trasladó a Madrid para desarrollar su carrera profesional, Isabel Jiménez nunca ha perdido el vínculo con la tierra donde nació. La presentadora regresa siempre que puede —un mes en verano y distintas escapadas a lo largo del año— para reencontrarse con su familia, sus amigos y los paisajes que marcaron su infancia. “Es mi tierra, mi gente, donde están mi familia y mis amigas, donde crecí”, explicaba en una entrevista concedida a ¡Hola! Durante los meses estivales, cambia por completo la rutina de los platós por jornadas junto al mar, recorriendo algunas de las playas más espectaculares del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, un espacio protegido que tiene “una energía muy especial”.
Aunque la presentadora ya se ha dejado ver este verano acompañada de sus hijos en uno de los rincones más fotogénicos del Cabo de Gata, las salinas del Cabo de Gata, hay otro que ocupa un lugar especial para ella: Agua Amarga. Un pequeño pueblo que conserva la esencia de los antiguos núcleos pesqueros del Mediterráneo, con sus casitas bajas encaladas con geranios y buganvillas alegrando sus paredes, sus calles estrechas donde ahora abren tiendas de aire bohemio —Poco-Loco, Cocoteo, Bazar de la Salamandra, El Gran Azul…— y ese ambiente tranquilo que anima a dejar el coche aparcado y recorrerlo a pie.
En Agua Amarga se impone hacer una parada en el bar La Plaza, probar frente al mar el pescado fresco del restaurante Costamarga, que regenta desde 1963 la familia Caparrós, o el arroz negro o con bogavante en Los Tarahis y alquilar una embarcación para recorrer el litoral mediterráneo más próximo. El resto es disfrutar de los días con calma, que aquí está asegurada, mucho más fuera de la temporada estival. Sus 400 vecinos lo saben bien: antaño se dedicaban a la almadraba; hoy viven de los negocios locales y el turismo.
LA PLAYA DE AGUA AMARGA
Todas las calles de Agua Amarga llevan a la playa, el corazón del pueblo. De aguas muy tranquilas y cristalinas, tiene unos 550 metros de arena fina y dorada, suficientes para quienes buscan tomar el sol como para quienes prefieren practicar deportes acuáticos, como Isabel Jiménez. Ella reconoce que siempre lleva “las gafas y el tubo en el coche”, una costumbre que resume bien el atractivo de esta costa para hacer esnórquel. La transparencia del agua permite observar peces y fondos rocosos muy cerca de la orilla, mientras que las condiciones suelen ser ideales para disfrutar del paddle surf, una actividad que la periodista asegura practicar “casi a diario” durante sus vacaciones.
Buceo en Cabo de Gata es el centro de referencia para las inmersiones; Kayaks El Pirata, para alquilar kayaks, y excursiones en barco organizan El Noray de Agua Amarga y Ocean Nature. La periodista también disfruta de esta experiencia y cuenta que, de vez en cuando, sale a navegar con amigos para descubrir la costa desde el mar.
PLAYAS DEL ENTORNO
Agua Amarga es un buen punto de partida para descubrir algunas de las calas más espectaculares de Cabo de Gata. Entre las preferidas de Isabel Jiménez están Cala Rajá, la calita del Playazo de Rodalquilar —con su enorme extensión de arena y el castillo de San Ramón presidiendo la playa—, la Fabriquilla, Mónsul o la Isleta del Moro.
Mucho más cerca del pueblo se encuentra Cala de Enmedio, una de las joyas de la costa de Almería. Rodeada de llamativas formaciones de roca blanca moldeadas por el viento y el mar, solo puede alcanzarse tras una caminata de una media hora desde Agua Amarga o en kayak, lo que ha ayudado a conservar intacto su carácter salvaje. Muy próxima también se encuentra Cala del Plomo, otro pequeño paraíso de aguas cristalinas.
Las colinas que rodean Agua Amarga están salpicadas de viviendas de cuidada arquitectura que se integran en el paisaje. Para disfrutar de una de las mejores panorámicas de esta parte del Cabo de Gata basta con acercarse a Mesa Roldán, un antiguo domo volcánico coronado por un faro y una torre vigía del siglo XVIII desde donde se contemplan el pueblo, la costa y buena parte del parque natural.
A solo unos minutos en coche merece la pena visitar Carboneras, un animado pueblo marinero que alberga la espectacular playa de los Muertos y el antiguo cargadero de mineral, una de las construcciones que dan testimonio del pasado industrial de esta costa.
DÓNDE DORMIR
Agua Amarga ha apostado por un modelo de alojamiento alejado de los grandes complejos turísticos y centrado en pequeños hoteles boutique y casas con encanto integradas en el paisaje del Cabo de Gata. La Almendra y El Gitano (thiushotels.com) es una de las opciones con más encanto de la zona y ofrece habitaciones con terraza privada, piscina y unas magníficas vistas al entorno semidesértico. En el propio pueblo, Hotel El Tío Kiko (thiushotels.com) se encuentra a escasos metros de la playa. Y otra de las propuestas más exclusivas es Mikasa Suites & Spa, un alojamiento solo para adultos que apuesta por el bienestar con spa, piscina exterior y una cuidada decoración de estilo mediterráneo (mikasasuites.com).
Cuando cae la tarde, Agua Amarga cambia el bullicio de la playa por el animado ambiente de sus terrazas. Uno de los puntos de encuentro es El Beach Agua Amarga, un chiringuito a pie de playa donde los días se prolongan entre cócteles, música y cenas frente al Mediterráneo.














