A sus 26 años, Gracie Abrams vive uno de los momentos más importantes de su carrera. Nacida en una familia estrechamente vinculada a Hollywood —es hija del director y productor J.J. Abrams y de la productora Katie McGrath—, la cantautora ha conseguido construir en pocos años una trayectoria propia dentro de la música. De compartir sus primeras canciones de una forma (casi) íntima, pasó a llenar grandes escenarios, como el de Glastonbury, e incluso a acompañar a Taylor Swift durante The Eras Tour. Un recorrido que le ha valido dos nominaciones a los Grammy, varios éxitos internacionales y una presencia cada vez mayor más allá de la música.
Su influencia en el mundo de la belleza
Más allá de los logros que ha acumulado en su carrera, Gracie ha mantenido una estrecha relación con el mundo del lujo y la belleza, hasta convertirse en uno de los referentes de su generación. En el universo beauty, lejos de los maquillajes excesivos, la también novia de Paul Mescal ha hecho de la naturalidad su mejor seña de identidad, dejando que sus pecas se conviertan en las absolutas protagonistas y apostando por ese delineado sesentero que (casi) siempre la define. Sus apariciones en algunas de las alfombras rojas más emblemáticas le han servido para experimentar con su imagen y terminar de consolidar una estética cada vez más reconocible e influyente.
Una nueva etapa como embajadora beauty
Así, con esa energía libre, audaz y magnética que se ha convertido en parte de su sello personal, Gracie Abrams, embajadora de Chanel desde el año pasado, da ahora un paso más en su relación con la maison al convertirse en el rostro de la nueva fragancia Coco Mademoiselle Crush Absolu. Una creación de Olivier Polge que juega con los contrastes y deja una estela envolvente, en la que las notas afrutadas se funden con la intensidad de los acordes amaderados y ambarinos. El lanzamiento llega acompañado de un cortometraje dirigido por Joe Wright, que recorre las calles de París en una noche marcada por la espontaneidad y la libertad de dejarse llevar.
"Gracie encarna de forma natural el espíritu de Chanel, con una personalidad auténtica y una elegancia instintiva", comenta Thomas du Pré de Saint Maur. Una forma de ver la elegancia que, según explica, tiene más que ver con la actitud que con la apariencia y encuentra en la artista estadounidense una nueva forma de expresarse. "Siempre fiel a su propio camino, su actitud conecta con esa idea de modernidad que ha definido históricamente a la maison", añade.
Un estilo romántico, elegante y muy vinculado al lujo
En el mundo de la moda, también tiene una presencia bastante reconocible. El estilo de Gracie es moderno, alternativo y muy personal, con un aire coqueto, detalles de inspiración roquera y ciertos guiños vintage que encajan con la esencia de sus canciones. Para las ocasiones más formales e importantes, en cambio, se inclina por estilismos mucho más cuidados, en los que la elegancia, las siluetas clásicas y la atención al detalle cobran todo el protagonismo. En este terreno, la hija de J.J. Abrams también mantiene una relación muy estrecha con Chanel, pues la firma parisina la ha vestido en citas tan señaladas como los Premios Grammy, la noche de los Oscar o la icónica Met Gala.








