En verano, la piel produce más sebo, el maquillaje dura menos y los poros parecen multiplicarse. Sin embargo, aunque es una creencia muy extendida, el calor no los abre ni su tamaño cambia. Lo que ocurre es que las condiciones de la piel hacen que sean mucho más visibles. Así lo confirman los expertos, y la buena noticia es que existen estrategias que minimizan su apariencia. No solo en términos de cuidado facial; también hay técnicas de maquillaje que pueden ayudarte.
Tal y como explica el dermatólogo Carlos Morales Raya, experto en acné, láser y estética, los poros no tienen un mecanismo muscular que funcione como una puerta. Lo que cambia es el aspecto de la piel que los rodea. Así, el agua fría puede hacer que esta parezca momentáneamente más firme gracias al efecto de la vasoconstricción superficial, que provoca a su vez que el poro se vea más pequeño. Pero hay que recordar que es solo una ilusión óptica y dura apenas unos minutos. Por la misma regla de tres, tampoco el agua caliente (o el calor), como confirma el especialista, abre el poro.
Por qué los poros se notan más en verano
Entonces, ¿qué hace el verano en nuestra piel? Altera la barrera cutánea, favorece la inflamación y aumenta la deshidratación, haciendo que su textura resulte más evidente. A esto hay que sumar que las altas temperaturas estimulan la actividad de las glándulas sebáceas. Este exceso de grasa llena el folículo y hace que el poro destaque mucho más, especialmente en la zona T (frente, nariz y barbilla).
Por si fuera poco, el aire acondicionado y los viajes en avión (donde la humedad cae a niveles inferiores al 20 %) también alteran el equilibrio cutáneo y favorecen la pérdida de agua. Y adivina cómo se defiende tu piel: efectivamente, generando más grasa.
Apostar por una rutina adaptada al calor, proteger la piel del sol y recurrir a un maquillaje ligero es básico para reducir los poros visibles
Rutina de skincare para reducir los poros en casa
Según la doctora Arancha Arana, de la clínica Pérez Sevilla, lo más efectivo para reducir la apariencia de los poros es realizar la limpieza diaria por la mañana y por la noche, utilizar un buen tónico con componentes como el ácido glicólico -unifica la textura- y exfoliar la piel, al menos una vez a la semana, para eliminar las células muertas y evitar que se acumulen en los poros.
Tratamientos de belleza para minimizar los poros
Tal y como indica Carmen Peñas, experta en medicina estética, si decides ponerte en manos profesionales puedes recurrir a aparatología que actúa refinando la textura de la piel y estimulando la formación de nuevo colágeno o a los tratamientos inyectables que mejoran la calidad de la dermis, aumentan la hidratación y estimulan la producción de colágeno. Concretamente, la experta recomienda:
- Láser fraccionado no ablativo. La experta en medicina estética Carmen Peñas asegura que este tratamiento mejora la calidad de la piel poco a poco y hace que los poros se vean menos. Tiene una recuperación rápida y puede hacerse casi todo el año.
- Láser de tulio. Ayuda a mejorar la textura de la piel y a que se vea más uniforme. Es poco agresivo y conlleva muy poco tiempo de recuperación.
- Erbio y CO₂ fraccionado. Estos láseres ablativos renuevan las capas superficiales de la piel para conseguir un acabado más liso. Son más efectivos cuando la piel necesita una renovación intensa, aunque requieren más días de recuperación.
- Bioestimulación, IPL y radiofrecuencia. Mejoran la calidad de la piel. El IPL y algunos láseres de picosegundos ayudan a que los poros se noten menos, sobre todo si hay manchas o daño solar. La radiofrecuencia mejora la firmeza, aunque su efecto sobre los poros es más limitado.
El resultado en estos casos es que la piel adquiere una textura más uniforme y los poros se perciben más refinados. Hay que tener en cuenta que los segundos no tratan de forma eficaz zonas grasas en exceso como la nariz, donde, según la doctora, los láseres continúan siendo la opción más efectiva.
Ajusta el maquillaje
El cuidado facial ayuda a mejorar la textura de la piel, pero el maquillaje también puede convertirse en un gran aliado. La maquilladora Reyes Tabarés recomienda trabajar siempre con capas muy ligeras y evitar el exceso de producto. "Merece la pena utilizar una prebase alisadora únicamente en la zona donde los poros son más visibles y conviene optar por bases ligeras y libres de aceites. El objetivo es unificar la piel sin potenciar su textura", señala la experta, que advierte de que un excedente de producto sobre la zona de los poros puede hacer que se marquen todavía más. En verano, la máxima suele ser siempre la misma: menos es más.









