¿Sabías que un protector solar con color es mejor para la piel con manchas que su equivalente neutro? La razón se encuentra en los pigmentos, "generalmente son óxidos de hierro que actúan como una barrera adicional frente a la luz visible, implicada en la aparición y el empeoramiento de alteraciones pigmentarias como el melasma o la hiperpigmentación postinflamatoria", nos cuenta la farmacéutica especializada en dermofarmacia Samira Barrero sobre este "truco" de los expertos en cuidado facial que te gustará conocer si tienes tendencia a sufrir manchas.
Qué es y cómo se usa el 'fotomaquillaje'
Por supuesto, no cualquier base, por el hecho de incluir color, protege de la radiación. "Para que un producto de maquillaje ejerza una verdadera acción protectora -de ahí su nombre, "fotomaquillaje"- debe abarcar todo el espectro de filtros solares: UVB, UVA, luz visible e infrarroja", aclara la experta. ¿Sustituiría al protector solar convencional?
Sí, pero siempre que se aplique en la cantidad adecuada para alcanzar el SPF indicado por el fabricante. Como esto a menudo no ocurre (más si estamos en la playa o la piscina), lo más sensato es "aplicar en primer lugar una cantidad suficiente de fotoprotector de amplio espectro y SPF 50+, dejar que la piel lo absorba y, a continuación, utilizar el protector solar con color para aportar cobertura y tratamiento". Este último es el que nos da el refuerzo adicional de protección frente a la luz visible con poder proaging y "antimanchas".
Del colorete al pintalabios: protege todo tu rostro
No solo el fotoprotector con color, sino que en verano se lanzan más productos de maquillaje con SPF, como polvos, coloretes o labiales. Para el maquillador profesional Jordi Justribo, cofundador de los salones THE LAB Beauty Studio, "el fotomaquillaje es una alternativa muy interesante para quienes buscan unificar el tono, corregir pequeñas imperfecciones y proteger la piel en un solo gesto".
Los polvos de sol con SPF, sin ir más lejos, "ayudan a matificar el rostro y permiten reaplicar la protección sin alterar el maquillaje". La clave está en utilizarlos como complemento dentro de una estrategia de fotoprotección completa, "no como sustitutos del protector solar tradicional". Por eso su lugar no es la playa, bajo un sol intenso y la arena y el salitre salpicando la cara, sino "una tarde de verano en la ciudad, una comida al aire libre o un paseo", puntualiza el experto.
Fotomaquillaje: los tres productos esenciales
Fotoprotector con color
"Es, ante todo, un protector solar. Proporciona una protección muy alta y de amplio espectro frente a la radiación UVB, UVA y, en muchos casos, también frente a la luz visible gracias a la incorporación de pigmentos (por lo general, óxidos de hierro). La mayoría son resistentes al agua, al sudor y a la arena, por lo que resultan una excelente opción para la exposición solar prolongada", asegura Samira Barrero.
Base de maquillaje con SPF
"Tiene como finalidad maquillar la piel. Contiene una mayor concentración de pigmentos, por lo que ofrece una cobertura superior, e incorpora filtros solares para aportar una protección adicional. Sin embargo, el SPF suele situarse entre 15 y 30 y, por lo general, la protección se centra en la radiación UVB y UVA. No debe considerarse un sustituto del fotoprotector".
Fotocorrector con color
"Combina la fotoprotección con ingredientes de tratamiento y pigmentos de color. Está diseñado para proteger la piel mientras ayuda a corregir manchas, enrojecimiento o signos de la edad. Aunque muchos ofrecen protección de amplio espectro, la mayoría están pensados para un uso urbano, ya que habitualmente no son resistentes al agua, al sudor ni a la arena".








