Frase del día

Audrey Hepburn, actriz ganadora de un Oscar: "Lo más importante es disfrutar de la vida, ser feliz"


La oscarizada por 'Vacaciones en Roma' nos dejó una reflexión sobre la felicidad y dos expertos nos explican qué es verdaderamente este estado que a veces confundimos con el placer.


Plano medio de Audrey Hepburn en 1963 con recogido y peinado 'choppy baby bang'© Getty Images
25 de agosto de 2026 a las 13:01 CEST

"Lo más importante es disfrutar de la vida, ser feliz; es lo único que importa". La frase atribuida a la actriz ganadora de un Oscar, Audrey Hepburn, plantea una de esas cuestiones sencillas de formular y mucho más difíciles de responder: ¿qué significa realmente ser feliz?

Tenemos una lista interminable de cosas que supuestamente deberíamos hacer para aprovechar la vida y ser más felices. Viajar más. Salir más. Encontrar un trabajo que nos apasione. Cuidarnos. Enamorarnos. Hacer planes. Conocer lugares nuevos. Pasar tiempo con quienes queremos. Pero ¿todo ello nos da realmente felicidad?

retrato de Audrey Hepburn con un yokshire terrier© Getty Images

¿Quién fue Audrey Hepburn?

Audrey Hepburn fue una de las actrices más importantes del siglo XX y uno de los grandes iconos de Hollywood. Nacida en Bruselas en 1929, pasó parte de su infancia en los Países Bajos durante la Segunda Guerra Mundial antes de iniciar una carrera cinematográfica que la llevaría a protagonizar películas como Sabrina, Desayuno con diamantes o Charada.

En 1954 ganó el Oscar a mejor actriz por Vacaciones en RomaSin embargo, detrás de la estrella había una mujer que progresivamente fue alejándose del cine y que durante los últimos años de su vida dedicó gran parte de su tiempo al trabajo humanitario como embajadora de buena voluntad de UNICEF. Murió en 1993, a los 63 años.

Plano medio de Audrey Hepburn en 1963 con recogido y peinado 'choppy baby bang'© Getty Images

¿Qué es realmente la felicidad?

El psiquiatra Alejandro Martínez Rico, colaborador de Petit Bambou, propone una definición alejada de esa imagen de felicidad permanente que solemos perseguir. "La felicidad no es estar sonriendo todo el tiempo, ni vivir en una especie de estado permanente de alegría, porque no existe", explica. Para él, se parece más a llegar al final del día y sentir que, a pesar de los problemas, nuestra vida tiene sentido.

Diego Olivar, autor del libro Pon freno a tus pensamientos (Editorial Kitaeru), por su parte, establece una distinción que ayuda a comprenderlo: no es lo mismo "estar feliz" que "ser feliz".

"Estar feliz" es un estado emocional puntual relacionado con algo que nos produce bienestar. "Es legítimo, necesario incluso, pero es inestable por naturaleza", señala. "Ser feliz", en cambio, sería algo más profundo: una forma de estar en la vida que no exige eliminar la tristeza, el miedo, el enfado o la incertidumbre.

De ahí que podamos atravesar un momento doloroso y, al mismo tiempo, sentir que nuestra vida merece la pena.

Mujer con una caja de tomates© etam

¿Qué no es la felicidad?

No es euforia. No es placer. Y tampoco consiste en conseguir que desaparezcan los problemas. Como indica Martínez Rico "el placer es inmediato y se agota; la felicidad tiene que ver con propósito, conexión y autenticidad".

Y es que si esperamos que el próximo ascenso, una pareja, una casa mejor o un cambio físico nos hagan definitivamente felices, podemos entrar en una carrera sin final: cuando conseguimos aquello que deseábamos, pronto aparece una nueva meta. Entonces, ¿dónde encontramos la felicidad?

Una de las claves que señala Martínez Rico son las relaciones humanas de calidad. No se trata de acumular contactos, sino de cuidar nuestros vínculos. También propone vivir de acuerdo con nuestros propios valores, aceptar que el sufrimiento forma parte de la existencia y entrenarnos para apreciar lo que ya tenemos en lugar de dirigir permanentemente la atención hacia aquello que nos falta.

Esto último puede parecer menor, pero cambia la pregunta. En lugar de pensar "¿qué me falta para ser feliz?", podemos empezar a preguntarnos "¿qué existe ya en mi vida que merece ser valorado?".

Mujer feliz en un coche viajando en vacaciones© Getty Images

Qué podemos hacer para ser más felices

Hay un ejercicio especialmente sencillo que propone Martínez Rico: escribir las tres cosas que más nos importan en la vida y comprobar cuánto tiempo les hemos dedicado durante la última semana. "Ese desajuste entre valores y tiempo es, en muchos casos, la raíz de la infelicidad", afirma.

Si decimos que nuestra familia es lo más importante pero apenas tenemos tiempo para ella, o que valoramos la tranquilidad mientras vivimos permanentemente acelerados, quizá exista una distancia demasiado grande entre la vida que consideramos importante y la que realmente estamos viviendo.

Mujer abrazándose a sí misma© Getty Images

También podemos entrenar la presencia. Martínez Rico explica que la meditación no elimina los problemas, sino que modifica nuestra relación con ellos. En lugar de permanecer atrapados entre aquello que ocurrió y lo que tememos que pueda suceder, ayuda a devolver la atención al presente. "A veces la felicidad no aparece cuando consigues más cosas. Aparece cuando aprendes a estar presente para las que ya tienes".

Quizá por eso la felicidad sea mucho menos espectacular de lo que imaginábamos. Martínez Rico la define como "la sensación de estar razonablemente en paz con la vida que tienes mientras avanzas hacia la vida que deseas y acorde a tus valores".

Y desde esa perspectiva, la frase atribuida a Audrey Hepburn podemos interpretarla como no pensar en tener una vida perfecta, sino en aprender a reconocer la que ya tenemos mientras seguimos construyendo aquella que queremos.