El primer verano siendo cuatro está dejando estampas inolvidables para Isabelle Junot. El destino elegido para estas idílicas vacaciones familiares ha sido la isla de Sicilia, donde disfruta de unos días de descanso inmejorables junto a su marido, Álvaro Falcó, y sus hijas Philippa y Simona. En medio de este destino italiano, la marquesa de Cubas ha sacado a relucir su impecable gusto por la moda para una cena especial a la luz de las velas y nos ha recordado que la sofisticación es perfectamente compatible con la etapa que está viviendo: el posparto, tras haber dado a luz a la pequeña de sus dos bebés el pasado mes de abril.
El look perfecto para un cuerpo en constante cambio
Atravesar los meses posteriores a dar a luz es una etapa complicada en la que el cuerpo de la mujer se encuentra en constante cambio y adaptación. Sin embargo, Isabelle, que es una reconocida experta en alimentación consciente y una declarada amante del fitness, está atravesando esta transformación con muchísima entereza y positividad.
La propia aristócrata ha querido compartir su experiencia más personal en el último vídeo que ha compartido con sus seguidores, donde confesaba asombrada: "Me estoy deshinchando más rápido de lo que yo pensaba". Sincerándose con su comunidad virtual, ha explicado que achaca este evidente cambio físico a las modificaciones que ha introducido en su dieta, pero también al proceso natural que conlleva el posparto. "Básicamente he soltado, supongo, mucho líquido, porque no es normal y no es viable perder tanto en tan poco tiempo", ha revelado con total transparencia.
Isabelle Junot elige un vestido estratégico para una cena de verano en Sicilia
Para hacer frente a esta etapa de transición física y sentirse segura, Isabelle está haciendo uso de sus amplios conocimientos en moda. La prueba definitiva de su instinto estilístico la hemos visto en este viaje durante una mágica cena especial a la luz de las velas. Para la velada, eligió un vestido estratégico y muy ligero, resultando ser una prenda tan bonita y funcional como cómoda.
El diseño elegido es obra de la colombiana Johanna Ortiz. Se trata del Buen Viento Dress, un fabuloso vestido maxi confeccionado al 100% en lino. Esta pieza destaca visualmente por su elegante dualidad cromática en colores negro y crudo, protagonizada por un llamativo estampado de palmeras que evoca la esencia pura del verano.
Lo curioso es que, aunque Isabelle lo haya llevado atado a la parte posterior del cuello de modo que se formase un profundo escote en picada, la firma de la caleña propone otra manera de ponérselo: atado detrás del cuello, sí, pero de manera cruzada sobre el pecho. ¿Por qué la aristócrata ha querido innovar? Lo más seguro es que se deba a una razón práctica, buscando mejor soporte ahora que se encuentra sobrellevando el posparto.
Funcionalidad, sujeción y lujo silencioso
El éxito absoluto de este vestido, un auténtico best seller de la marca, radica en la inteligencia de su patrón. La parte superior cuenta con un favorecedor cuello halter que cumple una función vital al sujetar el pecho de forma segura, algo muy necesario para ella ahora mismo. Descendiendo por la silueta, nos encontramos con una falda cruzada que envuelve la figura, hace de fajín a la cintura y suaviza el abdomen.
Isabelle lo ha combinado de manera relajada con unas sandalias planas de tiras en piel, cuyo cuidado formato las hace ver tan lujosas y sofisticadas como si llevara un par de tacones, demostrando que no hace falta renunciar a la comodidad para deslumbrar en una noche de verano.









