Frase del día

La frase de Martin Seligman: "La felicidad auténtica nace de usar nuestras fortalezas", explicada por la psicología


Te contamos por qué hacer lo que se te da mejor incrementa tu bienestar


19 de julio de 2026 a las 13:01 CEST

Todos conocemos a alguien que parece afrontar los problemas con una serenidad envidiable. No necesariamente tiene una vida más fácil ni menos dificultades. La diferencia suele estar en otra parte: sabe cuáles son sus puntos fuertes y los utiliza para salir adelante. Mientras unos se bloquean ante un obstáculo, otros encuentran la manera de convertirlo en una oportunidad para aprender.

Esa idea está muy presente en la psicología positiva, la corriente impulsada por Martin Seligman, considerado uno de los psicólogos más influyentes de las últimas décadas. Para él, la felicidad no consiste únicamente en experimentar emociones agradables, sino en desarrollar aquello que mejor sabemos hacer. Lo resumió en una frase que sigue siendo una de las más citadas de su obra: "La felicidad auténtica nace de usar nuestras fortalezas".

Pero ¿qué significa realmente? ¿Y por qué la ciencia sostiene que conocer nuestras fortalezas puede mejorar el bienestar?

Dos amigas con helados pasándolo bien y riéndose

Martin Seligman cambió la forma de entender la felicidad

Durante muchos años, la psicología centró gran parte de sus esfuerzos en estudiar los trastornos mentales y cómo tratarlos. Martin Seligman propuso ampliar esa mirada y preguntarse también qué hace que las personas prosperen, sean resilientes y construyan vidas satisfactorias.

Así nació la psicología positiva, una disciplina que sostiene que el bienestar no depende únicamente de evitar el sufrimiento, sino también de potenciar nuestras capacidades, cultivar relaciones de calidad, encontrar un propósito y poner en práctica las fortalezas personales.

Mujer feliz y riéndose sentada en un banco en el exterior© Getty Images

La felicidad no consiste en no tener problemas

Una de las interpretaciones más equivocadas sobre la felicidad es pensar que depende de que todo salga bien. Sin embargo, Seligman plantea justo lo contrario. Las personas más satisfechas no son las que nunca encuentran obstáculos, sino las que utilizan sus recursos personales para hacerles frente.

En esa misma línea se sitúa Regina Insa Martínez, psicóloga, terapeuta Gestalt y coach de Mundopsicologos.com. La especialista explica que la fortaleza mental es "la capacidad del ser humano que nos permite tomar las riendas de la situación y, pase lo que pase, encaminar el pensamiento, la actitud y la conducta a conseguir lo propuesto de la mejor manera posible". No significa no sentir miedo o frustración, sino mantener el rumbo incluso cuando aparecen las dificultades.

Mujer feliz y serena sonriendo en el campo © Getty Images

Las fortalezas son mucho más que aquello que haces bien

Cuando pensamos en fortalezas solemos imaginarnos talentos extraordinarios. Sin embargo, para la psicología también son fortalezas la perseverancia, la curiosidad, la creatividad, la capacidad de escuchar, la empatía, el autocontrol o el optimismo.

El problema es que muchas personas dedican gran parte de su energía a intentar corregir sus debilidades y apenas prestan atención a aquello que las hace especialmente eficaces.

Regina Insa insiste en que conocer nuestras fortalezas supone disponer de puntos de apoyo para avanzar incluso cuando las circunstancias se complican. "Las fortalezas serán tus puntos de apoyo y fuerza para empezar y perseverar", explica la psicóloga, que también recomienda identificar con honestidad las debilidades para anticiparse a ellas sin dejar que condicionen todo nuestro comportamiento.

Mujer tranquila y relajada rodeada de plantas© Getty Images

La fortaleza mental también se entrena

Una de las mejores noticias es que ni las fortalezas ni la fortaleza mental son cualidades con las que se nace. Ambas pueden desarrollarse.

Según Regina Insa, el primer paso consiste en encontrar una "brújula", es decir, tener claros los propios valores, prioridades y principios. Cuando sabemos qué es realmente importante para nosotros resulta mucho más sencillo tomar decisiones coherentes y no perder el rumbo cuando aparecen las dificultades.

La especialista también aconseja salir poco a poco de la zona de confort, dejar de preocuparse para empezar a ocuparse, vivir más en el presente y aprender a observar las emociones sin dejar que dirijan todas nuestras decisiones. A ello añade otra recomendación muy ligada a la psicología positiva: revisar el diálogo interno. "Recuerda que lo que crees, creas", señala.

Mujer pensativa con un vestido de flores © Getty Images

¿Cómo descubrir cuáles son tus fortalezas?

No siempre resulta fácil identificarlas porque solemos dar por hecho aquello que hacemos bien. Sin embargo, existen algunas pistas que pueden ayudarte.

Pregúntate qué actividades hacen que pierdas la noción del tiempo, en qué situaciones otras personas suelen pedirte ayuda o qué tareas realizas con facilidad mientras para otros resultan especialmente complicadas.

También puede ser útil mirar hacia atrás. Regina Insa propone revisar los momentos de éxito del pasado y preguntarse qué recursos personales utilizamos entonces y si esas mismas fortalezas podrían servirnos para afrontar los retos actuales.

No se trata de buscar la perfección, sino de reconocer aquello que ya forma parte de nosotros y aprender a utilizarlo con más frecuencia.

Quizá esa sea la mejor forma de entender la frase de Martin Seligman. La felicidad auténtica no nace de esperar a que desaparezcan los problemas ni de intentar ser buenos en todo. Empieza cuando descubrimos cuáles son nuestras fortalezas, confiamos en ellas y las ponemos al servicio de una vida coherente con nuestros valores. Porque, al fin y al cabo, las personas mentalmente más fuertes no son las que nunca caen, sino las que saben apoyarse en lo mejor de sí mismas para volver a levantarse.