A LA FRESCA EN CÁCERES

El rincón más sorprendente de La Vera: un pueblo medieval con piscinas naturales y una de las leyendas más fascinantes de España


La sierra de Tormantos resguarda este conjunto histórico de Cáceres, ideal para desconectar en un entorno rural y pasar unos días refrescándote en sus charcos.


Piscina natural de Garganta la Olla, La Vera, Cáceres© Rocío Jiménez
17 de julio de 2026 a las 7:30 CEST

La Vera presume de ser un auténtico paraíso de tonos verdes y gargantas naturales; una comarca en el noroeste de la provincia de Cáceres con un destacado conjunto monumental y un puñado de pequeños pueblos de gran belleza que mantienen con esfuerzo su arquitectura tradicional con casas de adobe, madera y piedra, y balcones decorados con coloridas macetas de flores. 19 son los municipios que se reparten por la falda sur de Gredos, de los cuales cinco cuentan, gracias a su excepcional estado de conservación e historia, con la distinción de conjunto histórico. 

Garganta la Olla, situada en un valle con forma de olla y resguardada por la Sierra de Tormantos —por eso se llama así—, es una villa que no se puede pasar por alto en esta comarca cacereña. Por su patrimonio y paisajes, pero también porque fue en este lugar donde nació una de las leyendas más conocidas de Extremadura: la Serrana de la Vera. 

Garganta la Olla, Cáceres, comarca de La Vera© Rocío Jiménez

 Entre el mito y la realidad

La tradición dice que había una bella mujer, con aspecto de cazadora y fuerza sobrehumana, que vivía en una cueva situada en las montañas del área. Esta se ocupaba de atraer a los hombres con el fin de llevarlos a su escondite, donde después de una abundante cena y una noche apasionada, los asesinaba y empleaba sus huesos para fabricar distintos utensilios. Pero, ¿cuál es la relación de esta amazona con dicha localidad? 

Se dice que este personaje era Isabel de Carvajal, una vecina de Garganta la Olla con una historia realmente triste. La joven iba a casarse con un sobrino del obispo de Plasencia, quien, en el último momento, justo cuando ella esperaba en el altar, decidió, al pensar que su unión comprometería su carrera eclesiástica, abandonarla, lo que acabó condenándola a ella y a su familia a la deshonra. Llena de dolor y rabia, Isabel repudió a todo hombre y huyó a la sierra. Cuenta la historia, también, que uno de los mozos logró escapar, permitiendo que la apresaran y dieran muerte en la horca.  

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La fama de dicha historia fue tal que llegó a seducir a diferentes escritores, como Lope de Vega o Luis Vélez de Guevara, que convirtieron a la serrana en un personaje literario, aunque lo cierto es que durante el proceso creativo se fue transformando hasta resultar casi irreconocible. 

Ermita del Cristo del Humilladero, Garganta la Olla, La Vera, Cáceres
Ermita del Cristo del Humilladero.

De la Casa de las Muñecas a sus miradores

La ruta por Garganta la Olla, que también conducirá a un par de puntos relacionados con esta historia, comienza a la entrada del pueblo, donde está la ermita del Cristo del Humilladero, una construcción de una sola nave en la que destaca su altar de azulejos talaveranos. Tras esto, es momento de echarse a andar por su entramado urbano, donde uno puede descubrir un interesante conjunto de casas singulares.

Casa Muñecas, Garganta la Olla, Cáceres© Apple Photos Clean Up
Casa Muñecas.

Una de las primeras en llamar la atención del visitante será la Casa de las Muñecas, vivienda con fachada azul añil, balconada de madera, muñecas talladas en la piedra y una curiosa cerradura decorada. Según reza la tradición, fue mandada construir como burdel por Carlos V para el uso y disfrute de sus servidores.

Casa de Postas, Garganta la Olla, Cáceres, La Vera© Rocío Jiménez
Casa de Postas.

A esta se le suma la Casa de Postas, construida en 1576 –tal y como indica la inscripción del capitel de una de sus columnas–, como hospedaje para viajeros y comerciantes y restaurada en el siglo XVIII. La Casa del Almotacén, que era la persona que se encargaba de comprobar la exactitud de las pesas y medidas usadas por los comerciantes, es otra de ellas. En su fachada destacan el arco de granito de la entrada, la barandilla de forja del balcón o los símbolos dibujados en ella, figuras como un pavo real, un perro o un jarrón de lirios. 

Puerta Carvajal, Garganta la Olla, Cáceres, La Vera
Puerta de la Casa Carvajal.

Una curiosa estructura tiene la Casa de la Peña. Sus dueños aprovecharon una gran piedra de la calle como base para construir una habitación saliente denominada solana. La lista se completa con la Casa Carvajal, que data del siglo XVI y es el único edificio que conserva un escudo nobiliario tallado en la fachada. Esta perteneció a la familia de Isabel Carvajal, la Serrana de la Vera.

Iglesia de San Lorenzo Mártir, Garganta la Olla, Cáceres, La Vera© Apple Photos Clean Up
Iglesia de San Lorenzo Mártir.

Y entre calles empedradas, bonitas plazas y casas de piedra se levanta la iglesia de San Lorenzo Mártir, con una torre campanario de 30 metros de altura y un retablo dorado en el altar mayor del siglo XVII.  

Garganta la Olla, Cáceres
Mirador a Garganta la Olla.

En el paseo también hay tiempo para acercarse a dos miradores. El del emperador Carlos V, desde donde se puede apreciar la abundante vegetación de la Sierra de Tormantos, y el de la Serrana, ubicado a un par de kilómetros del pueblo, en la carretera que va hacia el Monasterio de Yuste. Desde este balcón, donde se levanta una escultura dedicada al famoso personaje que le da nombre, se obtiene una de las mejores panorámicas de la villa. 

Isabel de Carvajal, la Serrana de La Vera, Garganta la Olla, Cáceres© Rocío Jiménez
La Serrana de La Vera.

Pozas naturales para refrescarse en verano

Como todos los pueblos de la zona, Garganta la Olla también tiene piscinas naturales de aguas cristalinas en las que refrescarse durante los meses de verano, si se es capaz de aguantar su baja temperatura. La más conocida es Las Pilatillas, situada junto a la carretera que va a Yuste. Esta es una de las más grandes de la Garganta Mayor y durante el verano cuenta, a unos 50 metros, con un chiringuito perfecto para tomar algo después del baño. 

Piscina natural, Garganta la Olla, La Vera, Cáceres© Rocío Jiménez
Piscina natural.

Además, están el Charco El Calderón, formado por una pequeña cascada y dos piscinas, y Las Pilatillas de Arriba, donde la erosión del agua y el paso del tiempo han formado sobre una gran piedra de granito varias pozas. En la parte superior hay una fuente natural que proporciona agua fresca y potable para quienes se olviden de llevar botella o necesiten rellenarla.  

También se pueden explorar charcos más remotos y solitarios haciendo una ruta por la Garganta Mayor, que nace en lo alto de la sierra y deja en su descenso numerosas pozas. Se trata de un itinerario circular de baja dificultad y unos 2,5 kilómetros que conecta las piscinas naturales.