Complicado panorama

Las misteriosas vacaciones de Haakon y Mette-Marit, cuando la carta de su divorcio vuelve a estar sobre la mesa


La situación en la Casa Real noruega es tan sumamente turbulenta, que resulta casi imposible predecir el futuro a corto plazo que les espera


Haakon y Mette-Marit, en una imagen de archivo© GTRES
Martín Gálvez PiquerasPeriodista experto en cultura, deporte y espectáculos
30 de marzo de 2026 a las 18:29 CEST

En Semana Santa, tampoco hay tregua para la corona escandinava. Dentro del más que complicado panorama que viven desde hace meses, con una imagen pública por los suelos como no se recuerda, lo último tiene que ver con las vacaciones de Pascua de Haakon (52 años) y Mette-Marit (52). A día de hoy, es todo un misterio el lugar donde los príncipes herederos van a pasar estos días de descanso, lo que ha hecho saltar las alarmas en la prensa noruega. El motivo, que la institución monárquica siempre suele comunicarlo por estas fechas, pero esta vez solo se han referido al destino elegido por los reyes Harald y Sonia.

Mette-Marit y Haakon de Noruega, en una imagen de archivo© GTRES
Mette-Marit y Haakon de Noruega, en una imagen de archivo

El monarca (89) su esposa (88), como es tradición, se desplazarán hasta el valle de Sikkilsdalen, en las montañas de Jotunheimen, donde tienen su refugio habitual para esta época del año. Es la conocida como Cabaña del Príncipe, que pertenece a la familia real desde 1924, a la que también acuden durante el otoño durante la temporada de caza. Allí se van a hospedar el soberano y su mujer, quienes a pesar de la situación tan turbulenta que les rodea de un tiempo a esta parte, han querido mantener a rajatabla su agenda institucional de las últimas semanas.

Haakon y Mette-Marit estuvieron juntos el pasado martes durante la recepción en el Palacio Real de Oslo a Felipe y Matilde de Bélgica, quienes se encontraban en tierras noruegas por su viaje de Estado. Fue un cálido encuentro que, para la mujer del futuro jefe del Estado, no se prolongó más de lo que le hubiera gustado. Horas después, ella fue la gran ausente en la cena de gala que se ofreció a los ilustres invitados, mientras el rey Harald quiso tener unas palabras de cariño para su nuera que muy pocos se esperaban.

La Familia Real noruega, con Felipe y Matilde de Bélgica© GTRES
La Familia Real noruega, con Felipe y Matilde de Bélgica

"Sé que nuestra querida princesa heredera hubiera deseado estar con nosotros esta noche. Lamentablemente, no podrá asistir debido a su estado de salud", señaló el monarca en su discurso. Cabe recordar que esta sufre una fibrosis pulmonar crónica que ha ido empeorando con el paso de los años, lo que ha hecho que esté de baja durante largos períodos y a veces tenga muy limitadas sus apariciones públicas. De hecho, en un futuro, no se descarta que se someta a un trasplante de pulmón.  

El posible divorcio de Haakon y Mette-Marit, de nuevo sobre la mesa

Su amor parecía irrompible y han construido su matrimonio superando no pocas barreras, pero los sucesivos escándalos en los que se han visto inmersos habrían hecho mella en su relación. Una crisis de la pareja 'royal' de la que comenzó a hablarse el pasado febrero, pero que en teoría había sido desmentida por los propios protagonistas en sus últimas declaraciones. "Llevamos juntos más de 25 años y, afortunadamente, seguimos muy unidos", aseveró el príncipe en la esperada entrevista televisiva que concedieron recientemente a la cadena pública NRK. "Cuando uno se casa, es para lo bueno y para lo malo", apostillaba.

La pareja 'royal', en uno de sus viajes© GTRES
La pareja 'royal', en uno de sus viajes

La cosa no quedó ahí, puesto que Haakon también tuvo unas contundentes y muy significativas palabras de elogio al referirse a su esposa. "Mette es cariñosa y muy fuerte. Por eso siempre la quiero en mi equipo", señaló delante de las cámaras. Sin duda, un apoyo explícito y toda una declaración de intenciones, que parecían zanjar de una vez por todas el tema del posible divorcio entre ellos. Sin embargo, en los últimos días, desde los medios noruegos no se descarta ni mucho menos esa posibilidad, planteando incluso cómo sería la separación y en qué medida afectaría a los dos implicados.

Aseguran que desde dentro de Palacio se ha valorado la opción de una posible ruptura, pero siempre pensando en que ninguno de los cónyuges resulte perjudicado. En este sentido, cuando la pareja se casó en 2011, firmaron un acuerdo de separación de bienes. En el mundo 'royal', es una práctica común que se lleva a cabo para garantizar que las propiedades de la Casa Real en cuestión no se dividan ni se pierdan. Eso sí, aunque Mette-Marit no tenga derecho a parte de la fortuna de su marido, tampoco quedará desamparada. Es decir, que como madre de la futura reina, la princesa Ingrid Alexandra, seguirá percibiendo el salario que le corresponda del presupuesto que el Estado noruego dedica a la institución monárquica.

La princesa Ingrid junto a sus padres, los Príncipes Herederos© Getty Images
La princesa Ingrid junto a sus padres