Este jueves 19 de marzo, Mette-Marit de Noruega recibió en su casa de Skaugum a los periodistas de la cadena pública NRK para dar explicaciones sobre la relación que la heredera al trono mantuvo con Jeffrey Epstein entre el año 2011 y el 2014. El vínculo entre ambos se dio a conocer después de que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos publicara unos archivos que ponían en evidencia una relación de amistad entre ella y el delincuente sexual convicto. "Fui manipulada y engañada", expresó en una entrevista de 20 minutos en la que abordó algunas de las respuestas que la ciudadanía llevaba reclamándole durante varias semanas. La estretagia de la Casa Real noruega se produce justo cuando el caso contra Marius Borg quedó visto para sentencia. José Luis Martín Ovejero, experto en comunicación no verbal, oratoria y credibilidad, además de abogado y escritor, analiza para ¡HOLA! los gestos, las miradas y los detalles que no se vieron.
Una relación sólida
El especialista lo tiene claro: entre Mette-Marit y Haakon no hay señales de crisis matrimonial. "Ambos se miran directamente, lo que no existiría si la relación estuviera quemada", cuenta a esta revista tras analizar las diversas estampas de ambos a lo largo de la entrevista. "Es importante como, en muchas ocasiones, ella le mira a él, él le mira a ella, los dos se miran... lo normal es que no hubiera tanta mirada, además sin tensión ninguna en ellas", apostilla.
Lo anterior se manifiesta aún más cuando ambos hablan de su relación ante las cámaras. "Cuando se refiere a él como la persona que más respeta en el mundo, su mirada es directa, transmite seguridad y confianza, y él se la devuelve del mismo modo", relata. "Cuando él se refiere a la relación con ella, se inclina ligeramente hacia delante, esto es muy interesante, porque muchas veces cuando vamos a decir algo que nos resulta incómodo la tendencia del cuerpo es alejarse, no adelantarse, sin embargo él se inclina hacia el entrevistador, está totalmente convencido de lo que va a contar".
El colofón llega al final de la entrevista. Haakon "se refiere a ella por su nombre para describirla como 'cariñosa, sabia y fuerte'", unas declaraciones que confirman que "aquí no existe el lenguaje de distanciamiento". Para nuestro experto, que el hijo de Harald V pronuncie el nombre propio de ella "tiene mucha importancia, porque si la relación estuviera mal, lo fácil es que hubiera hablando de ella de una forma distinta, pero nunca usando su propio nombre". Además de las ya mencionadas miradas entre ambos, Mette-Marit "se emociona" tras las palabras de su marido y "mira directamente a sus manos unidas".
El visible "enfado" de Mette-Marit
Además de poner de relieve el cariño hacia Haakon, los gestos no verbales de la heredera al trono también delatan signos de fastidio, disgusto, emoción, asco o sinceridad. Por ejemplo, "cuando ella dice que fue manipulada y engañada por Epstein, hay una microexpresión de enfado, esto se ve porque las cejas se unen un microsegundo", cuenta nuestro experto, que añade que dicho gesto "es muy difícil hacerlo adrede, hay mucho indicio de credibilidad en lo que está diciendo".
Su inesperado gesto de "estrés"
"Cuando dice que siente mucha rabia porque no han entendido lo que ha sucedido hay estrés, porque saca la lengua, es como si se le quedara la boca seca", explica José Luis Martín Ovejero. Se trata de un gesto que ocurre a los "seres humanos en momentos de estrés, porque el cerebro se prepara para la acción, pero no para la alimentación, con lo cual corta la salivación y empezamos a hacer cosas raras con la boca".
Una entrevista que denota "implicación personal"
Nuestro experto considera que la gestualidad de manos de Mette-Marit "acompaña el discurso y transmite credibilidad". A lo que Martín Ovejero se refiere es a aquellos momentos en los que la mujer de Haakon "se señala a sí misma con su mano en el pecho, eso transmite mucha implicación personal".
Entre el "asco" y la "represión" de emociones
"Cuando dice que no quería que el mundo supiera que conocía a Epstein, su rostro tiene una microexpresión de asco" que se da al "arrugar ligeramente la nariz". Esta imagen se ve claramente en los primeros minutos de la entrevista.
A continuación, Mette-Marit "aprieta los labios al expresar que para ella es difícil pensar que ella misma le haya podido otorgar alguna legitimidad" al convicto sexual. Nuestro experto explica que los seres humanos "apretamos labios cuando tratamos de reprimir nuestras emociones".
Mirada "desviada" y ausente
En muchos momentos de la entrevista, la mujer de Haakon mira hacia el techo y deja de poner el foco en el entrevistador y la cámara. Por ejemplo, al ser preguntada acerca de su relación con Epstein, Mette-Marit "desvía la mirada, esto se hace para recordar, también transmite credibilidad, no estamos ante una respuesta preparada y memorizada".
No es un recurso que repita demasiado durante sus intervenciones, puesto que "al decir que su relación era solo de amistad y no de carácter diferente, lo niega con claridad y rotundidad, mirando a los ojos al entrevistador". Este cambio direccional pone de manifiesto que "no hay miradas de huida, que suelen ser laterales, o de vergüenza, que tienden a ser hacia el suelo", pero deja claro que su negación no viene acompañada de un gesto no verbal. "Lo lógico en este caso es que también hubiera un 'no' rotundo no verbal, acompañando esa negativa verbal, pero al no existir, a mí este gesto me genera dudas", expresa.
Lo que su voz 'esconde'
José Luis Martín Ovejero considera que, durante la entrevista, Mette-Marit "transmite cierto nerviosismo en algunos momentos porque se observa cierto carraspeo en su voz". No es el único momento en el que sus cuerdas vocales dan pistas sobre lo que piensa o siente: "Cuando dice que se siente culpable por las víctimas y que ha tardado mucho tiempo en procesar esa información, su voz transmite bastante carga emocional de tristeza y se la ve resoplar, porque le cuesta mucho expresarlo".
José Luis Martín Ovejero es un experto español en comunicación no verbal, oratoria y credibilidad, además de abogado y escritor. Máster en Análisis del Comportamiento No Verbal por la Universidad Camilo José Cela y experto en Retórica y Argumentación Jurídica por la Universidad Complutense. Es escritor de libros como Tú habla que yo te leo, Deja que se salgan con... la tuya o Miénteme... si te atreves, centrados en cómo interpretar y mejorar la comunicación. Colabora en televisión, radio y prensa, analizando el lenguaje corporal de figuras públicas. También imparte conferencias y charlas TEDx. Reconocido con la Medalla de Oro al Prestigio Profesional por el Foro Europa 2001 y con la Medalla al Mérito Profesional concedida por la Escuela Española de Mediación y Resolución de Conflictos.
















