En el centro histórico de Cáceres, rodeado de callejuelas medievales, se encuentra el palacio de Godoy, el proyecto más personal de Fernando Palazuelo, hermano de Sofía Palazuelo, y de su mujer, Micaela Belmont, actriz y curator de artesanía; un palacio rehabilitado donde alojarse, y en el que la artesanía local y la de Perú, país de origen de Micaela, marcan el ritmo decorativo.
Fernando, ¿cómo habéis planteado este proyecto?
El proyecto de interiorismo es de Szymon Keller, una de las jóvenes promesas del diseño de interiores. La decoración establece un diálogo entre España y América y entre Cáceres y Lima, dos ciudades que, tras el viaje de Francisco de Godoy, quedaron unidas para siempre. Artesanos cacereños y peruanos han dado vida al palacio con obras inspiradas en ambos mundos: azulejos de cerámica española decorada con motivos mochicas coronan los cabeceros de las habitaciones principales, mientras las demás acogen piezas textiles provenientes de la selva peruana.
"Hemos creado un vínculo muy fuerte con Cáceres. Es por eso que el año pasado nos casamos aquí", Fernando Palazuelo
¿Cuál es vuestra relación con Cáceres?
Fernando: En los últimos años se ha convertido en una segunda casa para Micaela y para mí. Desde que mi hermano Jaime y yo empezamos a concebir el proyecto de la restauración del palacio de Godoy en 2018, hemos pasado largas temporadas en la ciudad recorriendo sus calles, descubriendo la magnífica propuesta gastronómica de sus restaurantes y admirando la riqueza de su patrimonio histórico, así que con los años hemos ido desarrollando un vínculo muy fuerte con ella. Es por eso que el año pasado nos casamos aquí.
Micaela: Creo que no hay mejor prueba que esa. Para mí, como peruana, Cáceres ha sido un gran descubrimiento. No solo porque es una ciudad maravillosa, sino porque me ha enseñado mucho sobre la historia de mi propio país. Extremadura y el Perú tienen un pasado común que está latente en cada rincón de Cáceres.
"Trabajo con artesanas del Perú a través de mi marca de artesanía, y este es mi primer proyecto de decoración a gran escala", Micaela Belmont
Micaela, hay muchos detalles en la decoración de este palacio que provienen de Perú; háblanos de estas piezas.
Desde que uno entra al palacio se respira el Perú de una manera sutil pero evocadora: a través de un mobiliario que recuerda el lenguaje visual precolombino, con toques vibrantes de color y, por supuesto, a partir de piezas de artesanía peruana que cobran protagonismo en las habitaciones. Ahí he podido aportar yo: de la mano de artesanas de la comunidad iskonawa de la Amazonía del Perú he creado 84 telas de gran formato que se colocan como piezas centrales sobre los cabeceros. Sus diseños recogen el lenguaje geométrico iskonawa y motivos precolombinos de culturas como la paracas y la nazca. Desde hace unos años trabajo con artesanas de diferentes regiones del Perú a través de Ánima (animaofficial.com), mi marca de artesanía, y este es el primer proyecto de decoración a medida a gran escala que he realizado, lo cual me llena de alegría. Es increíble ver cómo piezas que nacen en la Amazonía peruana quedan expuestas en un palacio renacentista del siglo XVI en España. Es una expresión contemporánea del viaje cultural de Godoy.
Sois una pareja de dos países diferentes, pero hermanos; ¿qué influencias hay en vuestra casa de un país y de otro decorativamente hablando?
Micaela: Nuestra casa tiene mucha artesanía y, al igual que en el palacio de Godoy, no puede faltar tanto una gorra de Montehermoso como una tela iskonawa. Allá a donde vamos tenemos presentes ambas influencias.
"Al recorrer las calles de Cáceres me transporto en el tiempo y puedo imaginar cómo era la vida hace 500 años", Micaela Belmont
¿Y cómo es vuestra casa ideal?
Micaela: Para mí, una casa ideal es la que refleja la historia de las personas que viven en ella y eso es lo que le da una personalidad. Creo que los libros en una casa son los que mejor cuentan esa historia.
Eres actriz; ¿cómo empezaste en el mundo de la actuación y cuáles son tus próximos proyectos?
Este año he entrado en una nueva faceta de mi carrera. En enero rodé mi primer cortometraje como directora y guionista, en el que además también actúo. Tengo previsto estrenarlo en la segunda mitad del año con un recorrido por festivales internacionales y ya estoy en el desarrollo de mi siguiente guion. En paralelo, sigo haciendo castings en Perú y en España, para lo cual he aprendido acento castellano neutro, y he participado en un capítulo de la serie de Atresplayer ¿A qué estás esperando? Detrás hay un recorrido que empezó de pequeña, cuando supe que quería dedicarme a la actuación. Así que cuando me gradué, mientras estudiaba Literatura en la Pontificia Universidad Católica del Perú, llevé distintos talleres de formación actoral, principalmente en mi país y también en la New York Film Academy. En el Perú he participado en obras de teatro y en telenovelas, donde he tenido la suerte de interpretar un personaje protagónico que se hizo muy querido en mi país.
"La decoración establece un diálogo entre España y América y entre Cáceres y Lima, dos ciudades que, tras el viaje de Francisco de Godoy, quedaron unidas para siempre", Fernando Palazuelo
¿Cuáles son vuestros sitios imprescindibles aquí en Cáceres, los que aconsejaríais a alguien que viniera por primera vez?
Fernando: El casco antiguo, que es una joya, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO por su singularidad. Cada fachada cuenta una historia de familias nobles, batallas de la Reconquista o fortunas forjadas en la América del siglo XVI. Para mí es imprescindible recorrer el centro histórico de noche, visitar la iglesia de Santiago de los Caballeros y su retablo de Berruguete, el Museo Helga de Alvear y los pequeños jardines interiores de las casas palacio. Y, por supuesto, uno no puede dejar de conocer la gastronomía cacereña; restaurantes como Atrio, Mamay Aldana, Borona Bistro, Nolasco, Miga o El Maderuelo hablan por sí solos.
Micaela: Lo que más disfruto yo de Cáceres es sentir que, al recorrer las calles del centro histórico, me transporto en el tiempo y puedo imaginar cómo era la vida hace 500 años. No es casualidad que se hayan grabado tantas películas históricas aquí. De hecho, tuvimos la suerte de coincidir con el rodaje de la precuela de Juego de tronos, La casa del dragón, y fue un espectáculo; todo el centro estaba ambientado como el medievo.
“En nuestra casa hay mucha atesanía; no puede faltar una gorra de Montehermoso ni una tela iskonawa”, Micaela Belmont
Mucho que contar
La inspiración está en los materiales nobles, los colores naturales y las piezas escultóricas con alma artesana que pueden decorar hogares con historia a sus espaldas

































