Los reyes Harald y Sonia ya están en Noruega después de unas vacaciones no exentas de sobresaltos en Tenerife, ya que durante su estancia en la isla canaria, el soberano tuvo que ser hospitalizado de urgencia debido a una infección y una deshidratación. La agenda oficial le espera y ya tiene actos programados para este jueves, sin embargo, el foco mediático sigue exactamente en el mismo lugar en el que lo dejó antes de marcharse de vacaciones privadas: el juicio contra Marius Borg y la amistad entre Mette-Marit y el fallecido Jeffrey Epstein. La princesa heredera todavía no ha dado las explicaciones que prometió hace un mes, pero su médico, el neumólogo Are Martin Holm, se ha visto obligado a afrontar la cuestión de si el estado de salud de la mujer de Haakon de Noruega se usó para desviar la atención sobre el Caso Epstein.
El sábado por la noche el avión en el que viajaban los reyes de Noruega aterrizó en el aeropuerto de Oslo-Gardermoen marcando el regreso del jefe del Estado y el final de la regencia del príncipe Haakon. Así terminaban unas vacaciones de invierno que en principio iban a ser privadas y que se descubrieron cuando el rey Harald tuvo que ingresar en una clínica privada cercana al hotel de cinco estrellas en la turística zona de Costa Adeje. El regreso del soberano, tanto al reino como a la agenda institucional, que comenzará con una reunión el 12 de marzo con el ministro de Asuntos Exteriores, tiene especial relevancia en este momento, sobre todo porque los reyes son los únicos que mantienen su imagen pública intacta. No obstante, los problemas que el rey dejó en Noruega antes de volar a España siguen esperándole a su vuelta.
En los últimos días el que se ha visto obligado a dar explicaciones ha sido el neumólogo de Mette-Marit. El doctor Are Martin Holm ha tenido que responder a preguntas sobre si la alarmante rueda de prensa del 19 de diciembre, en la que se habló del empeoramiento de la enfermedad de la princesa, formó parte de una maniobra mediática destinada a desviar la atención del Caso Epstein y, en última instancia, a retirarla discretamente de la agenda oficial antes de que todo estallara. Hay que recordar que la comparecencia pública en la que se habló de la evolución de la enfermedad de Mette-Marit, una fibrosis pulmonar que se le diagnosticó en el año 2018, se programó el mismo día en el que la Ley de Transparencia de Archivos de Epstein exigía la divulgación de los documentos.
El medio noruego Journalisten lleva semanas intentando despejar esta incógnita: ¿Quién programó esa rueda de prensa? "Es cierto que ajusté la fecha cuando tuve tiempo. Las semanas previas a Navidad siempre son muy ajetreadas", explica el doctor Martin Holm aludiendo a una coincidencia entre la declaración médica y la fecha en la que expiraba el plazo impuesto por el Congreso de los Estados Unidos para la publicación de más de tres millones y medio de archivos por parte del Departamento de Justicia. Fotos, mensajes y todo tipo de documentos que han salpicado, entre otros, a la princesa Mette-Marit, ya que han mostrado una relación personal más íntima y duradera con el magnate condenado por prostitución infantil.
El medico de la princesa ha venido a confirmar la versión que dio el Palacio Real de Oslo sobre que no hubo conexión o, dicho de otro modo, que Mette-Marit no está usando su enfermedad como una conveniente cortina de humo para desaparecer en plena crisis. "El momento elegido para la publicación se debió a una coordinación práctica entre la entrevista de NRK con la pareja de príncipes herederos, la agenda del médico para por dar una entrevista y una posterior rueda de prensa, y el programa oficial de la familia real", explicó el propio portavoz de la Casa Real de Noruega, Guri Varpe, en un correo electrónico al citado medio.
Hay que recordar que fue el 6 de febrero cuando la princesa Mette-Marit compartió un comunicado en el que pedía tiempo para dar explicaciones por su vinculación con Jeffrey Epstein, unas explicaciones que todavía no han llegado y que mantienen a la Casa Real Noruega sumida en una crisis sin precedentes y para la que se ha optado por la estrategia de ganar tiempo.
De forma paralela, continúa en el Tribunal del Distrito de Oslo el juicio contra Marius Borg, que arrancó el pasado 3 de febrero y en el que se declaró culpable de 24 de los 38 cargos. Todavía quedan programadas ocho sesiones en la sala 250 para juzgar, entre otras cosas, los cuatro cargos más graves, los de violación, sin embargo, tanto los abogados como la fiscalía advierten que puede haber algún retraso debido al volumen de archivos que se han presentado. No hay que olvidar que buena parte del caso se sustenta en las fotos, vídeos y mensajes que la policía de Oslo encontró en el teléfono del propio Marius cuando fue detenido por primera vez tras un episodio de violencia en el entorno cercano -que en principio admitió a través de un comunicado- sucedido en agosto de 2024.











