De Angelina Jolie con los dibujos bordados de sus hijos a Meghan Markle y su dedicatoria: 5 velos de novia cargados de significado que hicieron historia
'Celebrities' que convirtieron este tradicional accesorio en la pieza central de sus looks con creaciones únicas
El velo de novia siempre ha sido uno de los accesorios más especiales del look, pero hay quienes han ido un paso más allá y lo han convertido en una pieza única, casi autobiográfica. Ya no hablamos solo de tul, encaje o bordados delicados, sino de mensajes escondidos, frases románticas, flores con significado o guiños familiares bordados a mano, que transforman este complemento tradicional en el gran protagonista del estilismo. En el caso de estas celebrities, además, esos detalles han dado la vuelta al mundo: desde la promesa bordada de Hailey Bieber hasta el mapa floral de Meghan Markle o el original velo de Angelina Jolie a todo color. Recordamos algunos de los velos con mensajes bordados más icónicos del star system.
De lo más rompedor fue el minivestido encorsetado que lució la mayor de las Kardashian el 22 de mayo de 2022, cuando se casó con Travis Barker en Portofino. Lo hizo con una creación de Dolce & Gabbana, adornada con un imponente velo confeccionado a base de tul, con un guiño a su marido.
Y es que además de numerosas flores, incluía un gran bordado en punto de cruz de la Virgen María, imagen que el batería tiene tatuada en la cabeza. También tenía bordadas las palabras familia, lealtad y respeto, que la novia considera un "símbolo de alianza y devovión común", tal y como explicó la firma italiana en su momento.
Es la frase que la modelo bordó sobre el espectacular velo con el que acompañó su look nupcial. Hailey y Justin Bieber se casaron primero por lo civil, y después, en una ceremonia religiosa celebrada el 30 de septiembre de 2019.
Escogió un vestido a medida de corte sirena creado por Virgil Abloh, con un larguísimo velo de tul en cuyo extremo, con contundentes letras bordadas en mayúscula, se podía leer Till death do us apart, una promesa eterna con la que selló su amor por el cantante.
Ligero, romántico y delicado, este romántico accesorio está inspirado por los tocados medievales y fue popularizado durante los años 20. Su nombre hace referencia a la protagonista de la exitosa obra de Shakespeare y Kate Moss quiso llevarlo para casarse con Jamie Hince en 2011.
La modelo acompañó su vestido —ideado por su gran amigo John Galliano— con un bonito velo de estilo bohemio que, si bien no escondía un mensaje aparente en sus bordados, sí hablaba mucho de ella. Sus delicadas flores elaboradas a mano, mezcladas con lentejuelas plateadas, reforzaban esa estética romántica, libre y algo nostálgica que siempre ha definido a la modelo. Un velo menos solemne que otros diseños nupciales, pero con la fuerza suficiente para convertirse en una extensión perfecta de su estilo.
Frente a la sencillez de su vestido de Givenchy, el velo de Meghan Markle se convirtió en una pieza increíblemente simbólica en su look nupcial. La duquesa de Sussex llegó al altar con el rostro cubierto por un espectacular diseño de tul de seda de cinco metros, una elección mucho más solemne y teatral que la de Kate Middleton y que, por sus dimensiones, recordaba inevitablemente al de Diana de Gales, aunque sin superar sus famosos siete metros.
Pero lo más especial estaba en sus bordados. Meghan quiso rendir homenaje a los 53 países de la Commonwealth y, junto a la diseñadora Clare Waight Keller, investigó las flores representativas de cada territorio para crear una especie de mapa botánico bordado a mano en el bajo del velo. A ellas sumó dos guiños personales: la amapola de California, en recuerdo al estado donde nació, y la flor de invierno que crece en Kensington Palace, cerca de Nottingham Cottage. En la parte delantera, además, dos espigas de trigo simbolizaban el amor y la caridad, completando un velo delicado, histórico y lleno de intención.
Angelina Jolie llevó la idea del velo personalizado a un terreno mucho más íntimo y familiar. Cuando se casó con Brad Pitt el 23 d agosto de 2014, en una ceremonia celebrada en su château de Miraval, en Francia, la actriz escogió un vestido de Atelier Versace y convirtió el velo en un auténtico álbum de recuerdos. Sobre el tul aparecían bordados varios dibujos realizados por sus seis hijos: Maddox, Pax, Zahara, Shiloh, Knox y Vivienne.