Isabel Pantoja recuerda en su primera entrevista en televisión el primer concierto tras la muerte de Paquirri


La tonadillera y el diestro compartieron una de las historias de amor más admiradas de la crónica social


El matrimonio en una imagen de archivo© GTRES
8 de mayo de 2026 a las 23:16 CEST

Con el tiempo, hemos conocido que su silencio vale más que mil palabras. Isabel Pantoja, una de las voces más privilegiadas de la copla de nuestro país, no es solo influyente en la música, sino que, también, es una de las figuras imprescindibles de la crónica social. Desde su ascenso a lo más alto de los escenarios en la década de los 70 —aunque su pasión y su talento destacaban desde una temprana edad—, el público no ha resultado indiferente a su presencia. A través de sus canciones hemos conocido su versión más sincera, en las que, con el corazón en la mano, desvelaba a quién pertenecía (y a quien dejaba de pertenecer) su lado más personal.

La cantante, muy sonriente en una de sus últimas apariciones en la capital© GTRES
La cantante, muy sonriente en una de sus últimas apariciones en la capital

Su trayectoria es inherente a la evolución de su vida más íntima, y muchos de los mejores momentos de esta lo ha hecho con micrófono en mano. Así lo ha reconocido en una entrevista durante su recién estrenada gira por el continente americano, donde ha mantenido una conversación en el programa Despierta América, la primera en la pequeña pantalla desde hacía años. En ella, ha reconocido que el primer concierto tras la muerte de Francisco 'Paquirri' Rivera —quien fallecía en septiembre de 1984 debido a una grave cornada sufrida en la plaza de toros de Pozoblanco (Córdoba)—, en el Lope de Vega de Madrid, "con Marinero de Luces, terminé de cantar esa noche" —una de las tantas canciones de su discografía inspirada por el torero—.

El último homenaje de Isabel a Paquirri

A finales del mes de marzo, Isabel utilizaba su plataforma de Instagram para recordar un momento plasmado en su memoria con la imborrable presencia del que fuera el gran amor de su vida. Mostrándose increíblemente agradecida con sus seguidores por encontrar "tan maravilloso vídeo y hacérmelo llegar", Isabel compartía un vídeo donde se la escucha interpretar dos de las saetas —cantos flamencos y religiosos que sirven como homenaje a sus respectivas imágenes eclesiásticas— más icónicas de la Semana Santa. 

El matrimonio en una imagen de archivo© GTRES
El matrimonio en una imagen de archivo

"Dicen que recordar es morir un poco, pero a veces merece la pena", escribía la cantante bajo la publicación, dedicándole unas emotivas palabras a la que fuera la persona más importante que estaba entre el público: su marido. "Como estamos en Semana Santa, les dejo a mi gente esas dos saetas de hace muchísimos años en el teatro Álvarez Quintero, en Sevilla", continuaba explicando la tonadillera, subrayando que, para ella, lo más importante es quien estaba a cargo de la cámara. "Lo que me emocionó muchísimo fue que quien grababa desde un palco era mi novio, que luego fue mi marido, Paco", ha confesado, recordando que estuvo acompañada en este sentimental 'concierto' por el diestro, a quien llamaba por su nombre de pila —y no por el apodo que se ha quedado grabado en el imaginario popular—. 

De hecho, y si se presta atención al audio del vídeo, entre los versos cantados por Isabel se escucha el orgullo y la admiración del torero por la madre de su hijo pequeño. "Se escucha su voz de fondo", ha destacado la intérprete en su emotivo mensaje. 

Una historia de amor inimaginable

Su historia de amor fue la "más bonita que imaginarse pueda", tal y como subrayaba la propia intérprete en la edición de Supervivientes en la que participó. El romance entre Isabel y Paco —como le llamaba cariñosamente— se desarrolló a un ritmo peculiar, incluso para los relajados cánones de los 80.

La tonadillera, que ha confesado en más de una ocasión que Paquirri es la persona a la que más ha amado en su vida, se enamoró a primera vista del torero. Parece que a él le sucedió algo parecido. Pero lo que vino a continuación de aquel primer encuentro y posterior flirteo se convirtió en el símbolo de una época del periodismo en España. Paquirri era el torero más conocido de su época (con permiso de otros talentosos diestros de esos años como José Mari Manzanares y Paco Ojeda). 

Isabel Pantoja y Paquirri dan la bienvenida a su primer hijo en común, Kiko© GTRES
Isabel Pantoja y Paquirri dan la bienvenida a su primer hijo en común, Kiko

Después de la faena en la plaza, Isabel siguió el consejo de un amigo fotógrafo y se presentó con éste de carabina en el hotel en el que Paquirri se había vestido de luces. Por supuesto, acabaron presentándole a 'Paco', que le preguntó directamente y con sonrisa burlona, “tú eres la Pantoja, ¿no?”. A ella no le gustó su tono, pero sí sus ojos verdes, por lo que le contestó medio ofendida que la llamara Isabel. A él sí debió de gustarle todo de ella porque desde ese momento acudió a todos los espectáculos de “la Pantoja” como público, hasta que una noche se “coló” en el camerino de la artista y le “robó” un beso. Isabel Pantoja, por su parte, intentaba paso a paso labrarse una fama como artista en una época de lo más complicada para consagrarse en la industria. 

En el polo opuesto de aquellas musas del destape y las transparencias, se encontraba la tonadillera, morenísima, jovencísima, con un carisma arrollador y acompañada en todo momento por su madre, la señora Ana; actuaba a menudo con su primo Chiquetete e intentaba ganar algo de fama montando sus propios espectáculos, colaborando con otros artistas. Torero y cantante se acabaron conociendo en una corrida de toros a la que Jose Mari Manzanares invitó a la intérprete, momento en el que sus miradas se cruzaron y ella sintió que su corazón se derretía por el hombre al que en la intimidad llamaría "mi gordo".

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