Harald de Noruega, que la semana pasada cumplió 89 años, ingresó en un hospital privado del sur de Tenerife en la noche del martes, por deshidratación y con una infección que después se supo que era cutánea. En cuestión de horas, pero ya durante la jornada del miércoles, su médico personal, el doctor Bjørn Bendz, uno de los jefes de servicio del Hospital Universitario de Oslo, llegó a la isla canaria para estar a su lado, fue entonces cuando aseguró que estaba respondiendo bien al tratamiento, pero que tendrían que esparar unos días para darle el alta. Sin embargo, menos de 24 horas después, el jefe del Estado noruego ha recibido el alta para poner rumbo al hotel de cinco estrellas en el que estaba, hasta ahora en secreto, disfrutando de sus vacaciones de invierno con la reina Sonia.
"El Rey ha respondido bien al tratamiento y se ha recuperado rápidamente. Hoy será dado de alta del hospital. Los Reyes continuarán su estancia privada en Tenerife. Aún no se ha tomado una decisión sobre cuándo regresarán a casa. El médico del Rey permanecerá en Tenerife durante unos días para supervisar la evolución. Proporcionaremos una nueva actualización el lunes 2 de marzo, o antes si se produce algún cambio en su estado de salud", advierte el comunicado que ha sido compartido por la Casa Real de Noruega.
De momento no se ha confirmado nada más sobre los planes del soberano noruego, pero sus vacaciones privadas, que llegaron después de una semana en Italia apoyando a los noruegos durante los Juegos Olímpicos de Invierno, estaban programadas, al menos en la agenda oficial, hasta el 6 de marzo. El príncipe Haakon asume todas las responsabilidades de la institución hasta entonces y lo hace en solitario, dada la retirada de la princesa Mette-Marit, que desde el 6 de febrero anunció que daría explicaciones sobre su amistad con Jeffrey Epstein, unas explicaciones que no llegan.







